LISBELA Y EL PRISIONERO

Por: Mario Arango Escobar.

LISBELA Y EL PRISIONERO (2003). GÉNERO: COMEDIA. DURACIÓN: 106’

Dirección: Guel Arraes. Guión: Guel Arraes, Pedro Cardoso, Jorge Furtado (Obra: Osman Lins). Intérpretes: Selton Mello, Débora Falabella, Virginia Cavendish, Bruno Garcia, Tadeu Mello, André Mattos, Lívia Falcão, Marco Nanini. Título original: Lisbela e o Prisioneiro. País: Brasil. Fotografía: Ulrich Burtin. Música: João Falcão, André Moraes.

Sinopsis: Narra la historia del astuto, aventurero y conquistador Leléu (Selton Mello) y de la joven soñadora Lisbela (Débora Falabella), a quien le encantan las películas norteamericanas y  sueña con los héroes del cine. Lisbela está prometida y el matrimonio tiene ya fecha… cuando Leléu llega a la ciudad. La pareja se enamora, y comienza a vivir una historia de amor llena de personajes del nordeste brasileño: una mujer casada y seductora que intenta atraer al héroe; un marido valiente y “matador”, un padre severo y el jefe de policía. Lisbela y Leléu sufrirán por causa de las presiones de la familia, del medio social y también por sus propias dudas.  Pero, en un giro final, lleno humor, ellos siguen sus destinos. Como la propia Lisbela dice, la gracia no está en saber lo que sucede, sino saber cómo sucede. Cuando sucede. Y para eso… hay que ver la película.

“Lisbela y el Prisionero” es una película bellísima que une romance, drama y comedia. Cuenta con un guión elaborado, con un lenguaje simple y  comprensivo, que nos va presentando unos personajes caricaturizados.
El humor es una constante de esta historia que el director utiliza para exagerar las escenas lúdicas y suavizar las situaciones trágicas de  violencia y  dolor.
La conjunción entre personajes, vestuario, y situaciones caricaturescas, hace que esta película se asemeje a las historias fantásticas que están presentes en los cuentos infantiles y libros para niños. Con gran acierto, logra establecer contrastes entre lo simbólico y lo concreto, la vida y la muerte.

Sin embargo, el tema principal lo encontramos en la bellísima relación que se establece entre el cine y la propia vida. Y es tal vez, este ‘hablar del cine dentro del cine’, lo que finalmente cautiva al espectador, haciéndole vivir las mismas fantasías que viven los protagonistas de la historia. De otro lado, las variadas referencias al cine clásico, a sus divas y galanes, impregna de una maravillosa y poética nostalgia este film, y habla claramente de un director, que busca en los maestros, que bebe de ellos…
Otro aspecto que es necesario destacar, en cuanto a la parte temática, es el de la identidad brasilera, como la sensualidad, la exuberancia del paisaje, el vagabundo aventurero y mentiroso, etc.

La poesía y la música acompañan  en perfecta sincronía el desarrollo  de esta historia. La banda sonora es excepcional, con temas diversos, interpretados por  Caetano Veloso, y por Elza Soares, con una maravillosa versión de la espléndida ” Espuma sobre el viento”.
En cuanto al grupo de actores, cabe resaltar las excelentes interpretaciones de Selton Mello, Marco Nanini y Virginia Cavendish que transmiten con sus gestos y expresión corporal, ese humor que permea la historia.

En definitiva, “Lisbela y el Prisionero”, es una película bien hecha, que llega fácilmente al más desprevenido de los espectadores, y que nos proporciona imágenes y situaciones, que permanecerán en nuestra mente.

GUEL ARRAES

Nació en Recife, Brasil, en 1953. Es hijo del gran político Miguel Arraes, que fue gobernador del estado de Pernambuco. Debido a la posición política que tenía su padre, Guel Arraes vivió muchos años fuera del país, principalmente en Argelia, en calidad de exiliado, junto con su familia.  Inició su carrera en Paris, en el Comité de Filme Etnográfico, dirigido por Jean Rouch, maestro del cine verdad.

Después de una larga trayectoria en la TV Globo, como director de comedias y programas de humor y adaptación de clásicos de la literatura brasilera, debuta en la dirección de cine con “El auto de la compasión” (O Auto da Compadecida, 2000), filme que le valió el  premio al Mejor Director y Mejor Guión en El Gran Premio de Cine de Brasil.

En 2003, realiza su segundo largometraje, “Lisbela y el prisionero” ( Lisbela e o Prisionero). Es la historia de un buscavidas que se enreda con la sensual mujer de un matón. Asustado, sigue rápidamente su vida itinerante, sólo para involucrarse con otra mujer: la ingenua y romántica Lisbela, una chica de provincia que está a punto de casarse.
Posteriormente dirige “Romance” (2008). En esta película, se nos cuenta la historia de amor de Ana y Pedro, con las idas y vueltas, enojos y risas, y el “fantasma” de la historia de Tristán e Isolda que los persigue de principio a fin.

En el año 2010, dirige “El bien amado” (O Bem Amado) basada en la obra de Dias Gomes, una mirada del estereotipo del político corrupto.
Guel Arraes actualmente es director de la cadena de televisión TV Globo.

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