LA PRINCESA Y EL GUERRERO

Por: Mario Arango Escobar.

LA PRINCESA Y EL GUERRERO (2000). GÉNERO: DRAMA. Duración: 136’.

Dirección y guión: Tom Tykwer. Intérpretes: Franka Potente, Benno Furmann, Joachim Krol, Marita Breuer, Jürgen Tarrach, Lars Rudolph, Melchior Beslon, Ludger Pistor, Steffen Schult, Rolf Dennemann, Gottfried Breitfub, Sussane Bredehoft.Título original: Der Krieger und die Kaiserin. País: Alemania. Fotografía: Frank Griebe. Música: Tom Tykwer, Johnny Klimek, Reinhold Heil.

Sinopsis: Bodo un militar caído en desgracia salva la vida de Sissí, enfermera de un hospital psiquiátrico. ¿Encuentro marcado por el destino o producto de la casualidad?
Dos seres llenos de soledades se encuentran de la manera más atípica. Sissi es atropellada brutalmente por un camión. Como un enviado del azar, Bodo acude en su auxilio, y logra salvarla. Cumplido su cometido desaparece de la vida de Sissi, que no se resigna a perder a su príncipe azul y cual Cenicienta, emprende su búsqueda. Sin embargo, inexplicablemente es rechazada por su salvador.

De nuevo el director alemán nos introduce en los temas que le obsesionan: el amor y el destino. En esta oportunidad se vale de una estructura narrativa que se apoya en los cuentos de hadas. En ella han desaparecido el tiempo y el espacio y de esta manera Tykwer rompe con los cánones del cine clásico, de una manera muy personal. Así como asistimos a esas imágenes de Sissi tras el accidente, en las cuales el tiempo se extiende indefinidamente, y Bodo lucha por reanimarla, así mismo el tiempo no transcurre en el momento del asalto al banco, pese a que las alarmas de seguridad han sido activadas.
El guión, escrito por el mismo Twyker, es entramado, poco a poco vamos conociendo la historia y los conflictos psicológicos y emocionales de los personajes. Sin embargo, nada predecible. Como espectadores, no sabemos a dónde nos conducirá. Constantemente el director introduce nuevos acontecimientos que acrecientan el dramatismo y el suspenso de la historia.

Un ritmo narrativo que conjuga imágenes de gran poder visual; silencios y miradas de una gran elocuencia, y una melancólica banda sonora que sin ser protagónica; acompaña los sentimientos y estados de ánimo de los personajes. La fotografía creativa y llena de color de Frank Griebe, contribuye para que sintamos la mágica atmósfera que permea este hermoso cuento de hadas.

Extraordinaria las actuaciones de los dos actores protagonistas. Franka Potente demuestra su gran versatilidad y sutileza para dar cuerpo al papel de Sissi. Por su lado, Benno Furmann en el papel de Bodo, también borda su papel y logra despertar en el espectador sentimientos encontrados de amor-odio. Imperdibles las metáforas visuales con las que Twyker llena de lirismo y poesía esta romántica historia. En primer lugar, cuando los enamorados saltan desde la terraza, y nosotros, espectadores, esperamos un suicidio como final del relato. Sin embargo, el director nos ha preparado una bella sorpresa. Sissi y Bodo no caen al pavimento.

Realmente se sumergen en un pozo de agua pantanosa. Una cámara lenta los capta flotando, y la  imagen se nos queda en la memoria por su inigualable belleza.
Hacia el final de la película nos encontramos con otra metáfora que merece destacarse. Bodo, una vez que ha logrado salir del siquiátrico en compañía de Sissi, emprende el viaje hacia una nueva vida. En este recorrido, el azar hace que deba abastecer su auto de gasolina, y la pareja de amantes llegue al sitio donde ocurrió el accidente que tanto dolor le ha causado a Bodo. Finalmente, otro milagro ocurre: Bodo se disocia en dos seres, el viejo, que está aferrado al pasado, lleno de tristeza, y el nuevo, lleno de optimismo, y alegría. Este nuevo Bodo echa del auto al primero que se reúne con su hermano, muerto realmente. Momento para dejar atrás el pasado. Momento para el encuentro de dos solitarios ansiosos de libertad. La princesa por primera vez sonríe y el guerrero ha dejado finalmente de llorar.

“La princesa y el guerrero”, habla de seres con  rutas opuestas, que por golpes del destino,  pueden encontrarse, y gracias al amor, lograr lo imposible. Tom Tykwer, demuestra una vez más, con este film de gran calidad estética, porqué es uno de los directores más importantes del joven cine alemán.

Tom Tykwer

Tom Tykwer nació en Wuppertal (Alemania) en 1965. Cuando apenas era un adolescente ya realizaba sus primeras filmaciones en Super-8. En 1988, pasó a encargarse de la programación de los cines “Movimiento de Berlín”. También se dedicó a la revisión y corrección de guiones y a crear retratos televisivos de varios cineastas. Según cuenta, la primera película que tuvo oportunidad de ver fue “Peter Pan” y desde entonces la idea de poder crear un mundo mágico ha sido el motivo de su inspiración.

Incursiona en el mundo de la dirección con dos cortometrajes: “Because” (1990) y “Epilog” (1992). En 1993, realiza su primer largometraje: “Mortalmente María” (Die Tödliche Maria, 1993) melodrama amoroso que nos presenta a María, una mujer casada que decide escaparse con su vecino para liberarse de la esclavitud de su marido.
“Sueño invernal” (Winterschläfer, 1997). Un joven amnésico en estado ebrio, encuentra unos amantes haciendo el amor. Luego se cruza en su camino la hija de un labrador, y a partir de allí, todos los personajes se relacionan entre sí.

Pero es  “Lola, corre Lola” (Lola rennt, 1998) la película que lo hizo conocer internacionalmente. La película nos presenta a Lola, quien cuenta con sólo veinte minutos para acudir a encontrarse con su novio, y entregarle el dinero que éste adeuda a un matón. “La princesa y el guerrero” (Der Krieger und die Kaiserin, 2000) drama amoroso entre una enfermera y un militar venido a menos. “En el cielo” (Heaven, 2002). Es la historia de amor entre una mujer terrorista y un policía.

Luego vendrían, “El perfume, historia de una asesino” (Das Parfum – Die Geschichte eines Mörders, 2006) adaptación del libro homónimo de Patrick Süskind, uno de los retos más interesantes de su carrera, según palabras del director. “El internacional: Dinero en la sombra” (2009) historia que aborda la corrupción en las corporaciones bancarias. “3” (Drei, 2010) cuenta la historia de Hanna y Simon, un matrimonio convencional, que ha caído en la monotonía. Casualmente, conocen a un hombre del cual se enamoran y deciden incorporarlo a la relación. Su último trabajo “Cloud Atlas” (Der Wolkenatlas, 2012) está basado en la novela de David Mitchell, el filme está integrado por varias historias relacionadas entre sí, y que ocurren en varias épocas.

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