LAS NIEVES DEL KILIMANJARO

Por: Mario Arango Escobar.

LAS NIEVES DEL KILIMANJARO (2011). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 90’. PAÍS: FRANCIA.

Director: Robert Guédiguian. Guión: Robert Guédiguian (Poema: Victor Hugo). Intérpretes: Ariane Ascaride, Jean-Pierre Darroussin, Gérard Meylan. Título original: Les Nieges du Kilimandjaro. Fotografía: Pierre Milon. Música: Pascal Mayer.

Sinopsis: A causa de la crisis económica, la empresa donde trabaja Michel, se ve obligada a despedir a veinte empleados. El sindicato acuerda realizar una rifa para elegir a los hombres que serán despedidos. Michel, representante de los trabajadores, es uno de ellos. Aunque no estaba preparado para el retiro, lo asume con tranquilidad, al igual que su esposa, con la que es feliz. Son marido y mujer desde hace 30 años, y con tal fin celebran su aniversario rodeados de sus hijos, y amigos cercanos, quienes les hacen un especial regalo: un tiquete para viajar al Kilimandjaro. Sin embargo, un hecho inesperado hará que sus planes cambien abruptamente…

Como es habitual en el cine de Guédiguian, caracterizado por su compromiso con los temas sociales, en esta oportunidad centra su mirada en el mundo del trabajo. Para escribir el guión de esta película, se ha inspirado en el poema de Victor Hugo “La gente pobre”. Éste era el título inicial para el filme, que finalmente el director cambió por “Las nieves del Kilimanjaro”, el mismo con el que Henry King adaptó la novela de Ernest Hemingway en 1952. También es el título de una canción de Pascal Danel, muy popular en Francia, que los personajes cantan en la película.

La crítica del cineasta francés, es dura y ácida contra la actual crisis económica mundial, que está afectando principalmente a los jóvenes, pero también enfila baterías para hablarnos de su desconfianza en la clase política. Si bien, el tema central de la historia es mostrarnos los recientes cambios que se han dado en la estructura social en los últimos años, Guédiguian aprovecha también para hablarnos de la solidaridad, el amor y la amistad.

Con base en un guión absolutamente sólido, producto de la madurez de Guédiguian, la película sorprende por su realismo y naturalidad. Por la profunda reflexión que plantea en medio de su sencillez y por el humanismo que permea toda la historia; sin dejar de lado los magníficos toques de humor que posee. Los diálogos, cargados de contenido sirven para reforzar el constante interrogatorio al que el espectador se ve sometido por las situaciones que ocurren en la pantalla.

En cuanto a la música, de una variedad exquisita, contribuye a resaltar ciertos momentos precisos de la película, y darle cierto aire de nostalgia a esta historia que Pierre Milnon ha registrado en fotografía de planos cortos y abiertos.

Sobresalientes las interpretaciones de Ariane Ascaride y Jean Pierre Darrousin encarnando a la pareja protagonista. La manera como construyen unos personajes cercanos al espectador y la naturalidad con la que asumen sus roles nos hace olvidar que en realidad están actuando. Lo mismo puede decirse del resto de secundarios, que contribuyen con sus actuaciones, al tono real, cálido, y fresco del filme. Aquí también, obviamente, está la mano de un director experimentado en la dirección de actores.

Habría que añadir que el director, a través de los dos personajes protagonistas, nos presenta una radiografía perfecta de una generación que disfrutó de los derechos sociales ganados por sus padres y cuyo valor no han sabido trasmitir a sus hijos.

Imperdible el emotivo desenlace de la historia, que apunta a la reconciliación y a la esperanza en un mejor mañana.

“Las nieves del Kilimanjaro” es una película que, no obstante a partir de un planteamiento local, logra, como en casi todo el cine de Guédiguian, erigirse en metáfora de una problemática universal. Un filme y un director realmente imprescindible!

Reconocimientos:

2011: Festival de Cannes: Sección oficial a concurso (sección “Un certain regard”).
2011: Premios Cesar: Nominada a mejor actriz (Ariane Ascaride).                               2011: Premio Lux, otorgado por el Parlamento Europeo. El premio Lux es un galardón cinematográfico establecido por el Parlamento Europeo, en el que los diputados galardonan aquellas películas que ilustren la universalidad de los valores europeos, la diversidad de la cultura europea o traten sobre el proceso de construcción de la Unión Europea.

ROBERT GUÉDIGUIAN

Nació en Marsella (Francia) en 1953. De origen armenio y alemán, creció en el popular barrio de L’Estaque, Marsella. Desde muy joven se interesa en el tema político, y termina estudiando Sociología en la Facultad de Aix-en Prevence. Pronto se desencanta de la militancia política y opta por el cine como una alternativa para expresarse y para comprometerse con los problemas sociales. Considerado uno de los referentes del cine social, ha sido guionista, director y productor de todas sus películas. De su amplia filmografía, he aquí una selección de sus obras más importantes:

“Último verano” (Dernier été, 1981) retrato de un joven obrero en paro, su familia y sus amigos en el barrio marsellés de L’Estaque.
“Rojo sur” (1983) historia de varias generaciones de una familia de inmigrantes que se establece en las afueras de Marsella a principios del siglo XX.                                           “El dinero da la felicidad” (L’argent fait le bonheur, 1993) en un barrio de Marsella conviven familias procedentes de diferentes lugares del Mediterráneo. A causa del desempleo, las drogas, y la delincuencia, los problemas de convivencia son constantes.                   “Marius y Jeannette” (1997) historia de un amor entre un hombre y una mujer de condición humilde, en la mitad de sus vidas.

“La ciudad está tranquila” (La ville est tranquille, 2000) historias singulares que se cruzan en Marsella, y que hablan de las luchas y frustraciones que diariamente deben asumir sus habitantes. “Marie-Jo y sus dos amores” (Marie-Jo et ses 2 amours, 2001) Marie-Jo se debate entre el amor que siente por su marido y por su amante.
“Mi padre es ingeniero” (Mon père est ingénieur, 2004) la historia de un hombre y de una mujer que, desde niños, no pueden vivir el uno sin el otro. Sus respectivas carreras amenazan con separarles, pero no lo permitirán.
“Presidente Mitterrand. El paseante del Champ de Mars” (Le promeneur du champ de Mars, 2005). Esta película narra la historia del fin de un mandato y del fin de una vida, la de François Mitterrand (1916-1996).

DECLARACIÓN DE GUERRA

Por: Mario Arango Escobar.

DECLARACIÓN DE GUERRA (2011). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 100’. PAÍS: FRANCIA.

Dirección: Valérie Donzelli. Guión: Valérie Donzelli, Jérémie Elkaïm. Intérpretes: Valérie Donzelli, Jérémie Elkaïm, Gabriel Elkaïm, César Desseix, Brigitte Sy, Elina Löwensohn, Michèle Moretti, Phillipe Laudenbach, Bastien Bouillon, Béatrice de Staël, Anne Le Ny, Fréderic Pierrot. Título original:  La guerre est déclarée. Fotografía: Sébastien Buchmann. Música: Pascal Mayer.

Sinopsis: Romeo y Juliette son dos jóvenes que un día cualquiera se conocen en una discoteca. El flechazo de cúpido es mutuo y no dudan en dar rienda a su amor. Fruto de esta relación nace Adam. Todo va bien, la pareja es feliz y la vida sonríe, hasta que una curiosa enfermedad aparece y se ensaña con su pequeño hijo…

Basándose en su propia experiencia, la novel directora francesa lleva a la gran pantalla la lucha que ella y su compañero, tuvieron que afrontar cuando a su hijo Gabriel se le diagnóstica un tumor cerebral. El hecho de que la propia Valérie Donzelli, y Jérémie Elkaïm sean los guionistas y actores de la película, les permite acercarse a este drama con una sonrisa, alejándose del tono melodramático tan habitual en filmes similares. En este sentido, pienso que reside la fuerza de esta película, en que es una historia que se nos hace cercana, por la forma de su narración y por el optimismo con el que los personajes afrontan la adversidad.

En las primeras secuencias de la película nos enteramos, en tiempo pasado, de la hermosa relación que surge entre los dos protagonistas, su desbordante felicidad, el anhelado nacimiento de su primer hijo. Todo este universo, casi perfecto, se derrumba cuando aparece la enfermad de Adam.

El día que Julieta lleva al hospital a su pequeño hijo, y le diagnostican la enfermedad, coincide con la declaración de la guerra en Irák. Y como si de una batalla se tratara comienza también la guerra de los padres para salvar al niño. Una guerra que los consume, que les suscita múltiples dudas, preguntas sin respuesta… Que pone a prueba su amor, pero que encaran con determinación y apoyo mutuo.

El guión, inteligente y sólido, no se detiene en mostrar el dolor ni el sufrimiento del pequeño. El énfasis de la narración reside en acercarnos al compromiso de la pareja, en hacernos ver como la adversidad los une y como lo que termina imponiéndose es el inmenso amor que se tienen. Para lograr ese tono de realidad que permea todo el filme, la directora opta por una cámara que, cercana al documental, persigue a los personajes, y registra cada uno de los momentos que deben compartir.

Desde el inicio del filme, sabemos parte del desenlace de la historia. Donzelli, en las primeras secuencias nos muestra a su hijo de unos nueve años, es decir, nos pone al corriente del éxito del tratamiento. Sin embargo, aún con esta revelación, el suspenso y el ritmo de la película no decaen en ningún momento. De igual manera, el humor más cotidiano y el drama, en perfecto equilibrio están alternándose, sin que decaigan  a lo largo del metraje.

Algo para destacar, es el acertado manejo del tiempo cinematográfico. En la primera parte la película tiene un tempo rápido, muy contemporáneo, después del cual viene un segundo momento, en el cual la directora desacelera, y el tono se torna propicio para la contemplación, invitándonos a que degustemos lo bello que es ser libre, lo bonito de la cotidianidad,  lo hermoso del amor…

Parte fundamental de esta película es la acertada elección de la banda sonora, donde se mezclan perfectamente la música barroca con la electrónica, para darle un tono de historia moderna y romántica, pero que además es el telón de fondo para la historia de amor que viven los protagonistas.

Las interpretaciones que nos ofrecen tanto la propia Valérie Donzelli como Jérémie Elkaïm son absolutamente creíbles, reales y naturales, y esto contribuye, sin lugar a dudas, para que el espectador empatize y se identifique con ellos desde el primer momento. En cuanto a los personajes secundarios, la mayoría de ellos, actores no profesionales, se dedican a interpretarse a sí mismos, con gran solvencia.

“Declaración de guerra” es una película pequeña, íntima, y sobre todo que nos deja una gran lección: la adversidad se puede enfrentar con optimismo, y de cómo aún en los momentos más difíciles, podemos ser felices. Una película llena de esperanza…

VALÉRIE DONZELLI

Nació en 1973, en Èpinel, Vosgos (Francia). Cursa estudios de arquitectura, que pronto abandona, para involucrarse en el mundo de la actuación. Ingresa en el Conservatorio Municipal de París, y luego de culminar sus estudios, se convierte en actriz de televisión.

Como actriz participó en varias películas de directores como Alain Guiraudie, Agnés Varda y Jean Pascal Hattu.

En el año 2008, dirigió el cortometraje “Il fait beau dans la plus belle ville du monde”.  Se trata de la historia de Madeleine y Louis, quienes tienen un intercambio violento por carta. Un día, a raíz de un sello olvidado, Madeleine intenta recuperar la carta dentro del buzón…

En el 2010, realiza su primer largometraje “La reina de las manzanas” (La  reinne de pommes) una película que habla del amor y el desamor.

Su siguiente filme, “Declaración de guerra” (La guerre est déclarée, 2011), basada en la experiencia de la propia directora. Presentada en el Festival de Cannes, tanto la prensa como el público, le dieron un excelente recibimiento. Además recibió el Gran Premio del Festival de Cine de Cabourg y el Premio del Jurado.

LAS CONSECUENCIAS DEL AMOR

Por: Mario Arango Escobar.

LAS CONSECUENCIAS DEL AMOR (2004). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 100’.
Dirección y guión: Paolo Sorrentino. Intérpretes: Toni Servillo, Olivia Magnani, Adriano Giannini, Antonio Ballerio, Gianna Paola Scaffidi, Nino D’Agata. Título original: Le conseguenze dell’ amore. País: Italia. Fotografía: Luca Bigazzi. Música: Pasquale Catalano

Sinopsis: Un misterioso hombre de cincuenta años hace tiempo vive en un lujoso hotel suizo, sin hacer aparentemente nada. Impecablemente vestido, sus días transcurren en la más absoluta rutina, sentado en el bar,  fumando sin parar, y observando lo que pasa a su alrededor, pero sin establecer relación con nadie. Sin embargo este enigmático personaje oculta un secreto….

En la primera parte de este, su segundo largometraje, Paolo Sorrentino (autor también del guión) nos introduce en la vida de Titta Di Girolano, para mostrarnos su vida rutinaria, enmarcada por el silencio, por su apatía frente a lo que le rodea, por ese alejamiento suyo frente a los demás huéspedes del hotel, por su inactividad. El recurso que el director emplea para esta presentación del protagonista y de su entorno, es imprimirle a la narración un ritmo pausado y lento, donde la acción es escasa, muy acorde con lo que nos está contando.

Pasada esta introducción, en la que ya hemos conocido algunos secretos de Titta, asistimos a un giro en la historia. Es entonces cuando irrumpe Sofía, la joven camarera del hotel, que con su fresca belleza logra despertar el interés del ‘doctor’. El ritmo de la película se acelera. La acción crece y descubrimos, la cara oculta de personaje y el porqué de su particular estilo de vida.

Con un acertado manejo de  tempo cinematográfico, Sorrentino imprime a su cine un suspenso que no decae en ningún momento. Revelándonos poco a poco datos e información de los personajes, y en algunos casos, sólo dando indicios que deben ser completados por el espectador. El director aprovecha la curiosidad que Titta causa entre los habitantes de hotel, y la traslada al espectador, que también se pregunta, como aquellos, sobre el misterio que rodea a  este personaje.

El talento del director italiano queda patente en un guión coherente, donde no deja nada al azar  y  donde  sobresalen  unos  excelentes diálogos, contundentes, llenos de contenido.
Sorrentino, mezcla acertadamente una cámara de movimientos tranquilos, sutiles, ‘elegantes’, con angulaciones y giros poco convencionales, que le imprimen a su película una gran riqueza visual y que hablan de un director contemporáneo.

Los silencios y la parquedad del protagonista, sobre todo en la primera parte, son fundamentales para crear ese ambiente de misterio, que refuerza una fotografía de colores ocres y grises, a cargo de Luca Bigazzi. La música evocadora de Pasquale Catalano, que acompaña y subraya la acción, envuelve el film en una atmósfera melancólica, llena de poesía que sirve para describir la opaca existencia de Titta Girolano.

Toni Servillo, que encarna al personaje central de esta película, sorprende nuevamente, al igual que en “El divo”, con una interpretación memorable. Su papel, ciertamente complejo, está dotado de una variedad de matices, que hablan de su talento actoral. La ironía que le imprime a su personaje, y ese rostro imperturbable, a través de todo el film, convencen perfectamente.

“Las consecuencias del amor”, es una mezcla muy bien lograda de intriga, suspenso y drama, con una historia de amor, que si bien el director no llega a desarrollar completamente, contribuye a humanizar a los personajes.

Una película que ahonda en el interior y en los sentimientos del ser humano, en la incapacidad de expresar nuestros sentimientos, en la importancia que todos tenemos de amar y de ser amados.

Premios:
2004: Premios David di Donatello: 5 premios, incluyendo Mejor película.                          10 Nominaciones
 2004: Festival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro (mejor película).
2004: Canditata a los Premios del cine Europeo al Director y mejor actor (Toni Servillo).

PAOLO SORRENTINO
Nació en Nápoles (Italia) en 1970. Cursa estudios en la  Facultad de Economía y Comercio de  su  ciudad.  Durante  el  período  de  los  estudios universitarios se interesa por el cine.
En 1994 escribió y dirigió su primer cortometraje titulado “Un Paradiso”, finalista en el Festival de Cine de Palermo de 1995. Posteriormente, en 1998 escribió y dirigió el cortometraje  “L´amore non ha Confini”.

Debutó como director de largometrajes, en el 2001, con la comedia “El hombre más” (L’uomo in più). En ella el director nos presenta una mordaz mirada de la historia de Italia durante los años ochenta. Esta película se presentó en competición oficial en el Festival de Cine de Venecia, donde obtuvo un gran reconocimiento por parte de la crítica.
En 2004, logró el reconocimiento internacional con su película “Las consecuencias del amor” (Le conseguenze dell’ amore). Nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Además obtuvo cinco premios David de Donatello. El filme cuenta  la historia de un elegante criminal, ex-mafioso, al  que una joven muchacha trastorna su plácida existencia.

En el 2005, Sorrentino, produce para Rai una versión televisiva de la comedia “Sábado, Domingo, Lunes” (Sabato, domenica e lunedì) de Eduardo De Filippo.
Su siguiente proyecto, “El amigo de la familia” (L’amico di famiglia, 2006) también fue exhibido en Cannes. La película nos presenta a Geremia, un prestamista de dinero. Tiene setenta años, y vive una relación enfermiza y obsesiva con su madre, su padre, las mujeres y el dinero.                                                                                                           En el año 2008, realiza “El divo: extraordinario retrato de Giulio Andreotti” (Il divo:  La spettacolare vita di Giulio Andreotti). Con este filme, Sorrentino es reconocido internacionalmente al obtener el Premio del Jurado en el Festival de cine de Cannes.

“Un lugar donde quedarse” (This Must Be the Place, 2011) es su primer largometraje en inglés. Protagonizado por Sean Penn, la historia narra las vicisitudes del exrockero Cheyenne al intentar reconciliarse con su pasado.