CONTRATÉ UN ASESINO A SUELDO

Por: Mario Arango Escobar.

CONTRATÉ UN ASESINO A SUELDO (1990). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 79’.

Dirección y guión: Aki Kaurismäki. Intépretes: Jean-Pierre Léaud, Margi Clarke, Charlesa Cork, Serge Reggiani, Kenneth Colley, Trevor Bowen, Nicky Tesco, Peter Graves. Título original: I Hired a Contract Killer. País: Finlandia, Reino Unido, Alemania, Francia, Suecia. Fotografía: Timo Salminen. Música: Varios.

Sinopsis: Un modesto hombre es despedido de su empleo. Como consecuencia de ello cae en depresión, y siente que su vida no tiene sentido. Desesperado, intenta en varias oportunidades acabar con su vida; al no tener éxito, decide contratar un asesino para sea él quien haga el trabajo. Sin embargo, cuando todo está pactado con el supuesto asesino, en la vida del fallido suicida aparece una mujer, lo que hace que cambie radicalmente su deseo de morir, pero al parecer es demasiado tarde…

Excepcional trabajo del director finlandés, que en esta oportunidad traslada todo su mundo, sus obsesiones y su acostumbrado pesimismo a Londres. Un Londres, que aquí aparece más gris y más frío que de costumbre. Ciertamente no veremos la capital británica que se nos muestra en las postales turísticas. El entorno de la historia es la zona más sórdida y cochambrosa, el culmen de la decadencia…

El paisaje y las atmósferas que nos presenta Kaurismaki en esta oportunidad están en sintonía con la vida miserable y vacía del personaje principal encarnado por Jean-Pierre Léaud (el mismo de “Los 400 golpes” de Truffaut) que realiza una interpretación asombrosa.

La historia de “Contraté un asesino a sueldo” tiene ecos del cine de Bresson en lo que tiene que ver con la austeridad formal,  con el hieratismo de los personajes y con los escasos diálogos. Kaurismaki nos regala una gran lección sobre la importancia, que en el cine, tienen los silencios (más elocuentes a veces que los diálogos), las miradas, los gestos. Igualmente, es un film donde podemos encontrar el humor áspero, seco y rotundo de Buñuel.

Apoyándose en un guión bastante complejo (del que también es autor), Kaurismaki nos ofrece una historia kafkiana, que construye básicamente con imágenes. Éste, es tal vez, uno de los mayores logros del director, el modo en el que nos cuenta una historia que parece repetirse a lo largo de su filmografía, pero que siempre parece original.

Extraordinaria también resulta la capacidad de Aki para crear ambientaciones precisas, acordes con cada personaje, y ofrecernos información sobre su mundo emocional.

La película es un retrato realista de la soledad del hombre contemporáneo, sin embargo Kaurismaki, con gran habilidad y talento, nos regala momentos del más fino humor. Recordemos por ejemplo las secuencias del intento fallido de suicidio. Y que tal el diálogo entre el protagonista y la florista: “¿Te enamoraste de mis ojos azules?” “¿Son azules?” (Se levanta, camina hasta ella y ve sus ojos de cerca para regresar a su lugar diciendo:) “Sí, son azules. “Un diálogo en el que el director nos hace un guiño, de nuevo, al cine de los maestros: nótese el extraordinario parecido de la vendedora de flores con Kim Novak (protagonista de “Vértigo”).

Otras constantes estéticas de este genial director, que también están presentes en “Contraté un asesino a sueldo” serían por ejemplo: El contraste acusado de luz y color, que produce la sensación de abandono, de soledad. Personajes que bordean la caricatura y el esperpento,  con un marcado carácter hierático, lacónico e “inexpresivo”.  La música, siempre presente, como protagonista de sus historias y un elemento clave para entender el mundo y la desdicha que experimentan los seres de sus relatos. En esta oportunidad, los tangos (Carlos Gardel), el Jazz (Billie Holiday) y el Blues (Ray Brown),  crean la atmósfera perfecta, nostálgica y triste que permea todo el film.

La sátira social, que Kaurismaki nunca deja de lado. Para la muestra, recordar la secuencia del despido del protagonista, en la cual, por quince años de servicio, no recibe más que un reloj que no funciona.

Para finalizar, y después de mirar la filmografía de este director, considero que es importante hablar de las semejanzas entre la obra del cineasta y la del pintor estadounidense Edwar Hopper. Ambos artistas coinciden, a mi manera de ver, en las temáticas que abordan en sus obras.

Tanto Hopper como Kaurismaki se han interesado por la soledad del hombre moderno, realizando una obra realista, en la cual predominan la luz y el color, en contrastes fuertes, lo que magnifica la sensación de abandono. Ambos optan por la creación de atmósferas grises, frías, desprovistas de toda decoración superflua. Sus personajes aparecen aislados en arquitecturas cerradas, inhóspitas.

Para quienes no conocen la obra de Hopper, he aquí algunas de sus pinturas:

1                                                                            2

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1- Autómata. 1927. Óleo sobre lienzo. 71.4 x 91.4 cm. Des Moines Art Center. Iowa. Estados Unidos.
2- Compartimiento C, coche 193. 1938. Óleo sobre lienzo. 50.8 x 45.7 cm. Colección IBM Corporation. Armonk. Nueva York. Estados Unidos.
3- Motel en el oeste. 1957. Óleo sobre lienzo. 76.8 x 127.3 cm. Yale University Art Gallery. New Haven. Connecticut. Estados Unidos.
4- Sol matutino. 1952. Óleo sobre lienzo. 71.4 x 101.9 cm. Columbus Museum of Art. Ohio. Estados Unidos.
5- Ventana de hotel. 1956. Óleo sobre lienzo. 101.6 x 139.7 cm. Colección The Forbes Magazine. Nueva York. Estados Unidos.
6- Luz del sol en una cafetería. 1958. Óleo sobre lienzo. 102.2 x 152.7 cm. Yale University Art Gallery. New Haven. Connecticut. Estados Unidos.
7- Intermedio. 1963. Óleo sobre lienzo. 101.6 x 152.4 cm.
8- Habitación de Hotel. 1931. Óleo sobre lienzo. 152,4 x 165,7 cm. Museo Thyssen-Bornemisza.

CRIMEN Y CASTIGO

Por: Mario Arango Escobar.

CRIMEN Y CASTIGO (1983). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN 93’.

Dirección: Aki Kaurismäki. Guión: Aki Kaurismäki, Pauli Pentti (Novela: Fyodor Dostoyevsky). Intèrpretes: Markku Toikka, Aino Seppo, Esko Nikkari, Hannu Lauri, Matti Pellonpää, Harri Marstio, Olli Tuominen. Fotografía: Timo Salminen. Música: Pedro Hietanen.

Sinopsis:   Adaptación de la novela homónima de Dostoievski, trasladada a la Finlandia de los años 80. Un antiguo estudiante de derecho asesina, sin tener un motivo claro, a un hombre de negocios en su propio apartamento.

La película se inicia con un plano que produce repugnancia: una cucaracha camina sobre una tabla de carnicería. Amplificados los ruidos característicos de sus patas. Un hombre armado de un cuchillo parte en dos al asqueroso bicho. Se trata de Raikainen, empleado de la carnicería, variante finlandesa del Raskolnikov de Dostoievskii, Un ser solitario, ensimismado, que no se relaciona con sus compañeros, y que realiza su trabajo con cierta apatía. Exquisita metáfora, que además de dar inicio al filme, sirve como presentación del personaje principal.

A continuación viene la historia propiamente dicha. Raikainen llega a un apartamento, pregunta por un hombre, y con la misma frialdad que ha matado a la cucaracha, asesina a esta persona. Después de perpetrar el crimen permanece impasible en el cuarto donde yace su víctima, recoge algunas cosas. Al momento aparece Eva, una mujer que queda aterrada con la escena, y con quien Raikainen empieza a conversar. A partir de aquí se desencadena la trama…

Con ésta, su ópera prima, Kaurismaki no sólo da inicio a una de las filmografías más interesantes del cine de nuestro tiempo, sino que también nos devela sus intereses y postulados estéticos que van a estar presentes en su obra posterior:

Minimalismo en todos los elementos del lenguaje cinematográfico: puesta en escena de rotunda austeridad, diálogos secos y escasos. Minimalismo incluso en la duración de sus películas. Ruidos y sonido ambiente amplificados, casi protagónicos.

La música, en este, como en sus siguientes filmes, es un aspecto fundamental. Aki Kaurismaki se nos revela como un gran conocedor de géneros que mezcla, acertadamente el tango, la música clásica y el rock, para crear ambientes y darnos pistas sobre la psicología de sus personajes. Además lo utiliza como un elemento que enlaza unas secuencias con otras.

En “Crimen y castigo” nos encontramos con hombres y mujeres excluidos de la “sociedad del bienestar”, que sobreviven en míseros cuartuchos, sin empleo o con trabajos precarios. Vidas anodinas sin mayores incentivos. Personajes que el conjunto de actores interpretan a cabalidad. Para destacar el trabajo de Markku Toikka (Raikainen) y Matti Pellonpää (Eva) y la extraña relación que recrean convincentemente en la pantalla.

La narración escueta y absorbente, con un estilo personal que en esta primera cinta es ya perfectamente reconocible, humor negro y sátira social incluidos. En cuanto a la adaptación, merece destacarse el gran trabajo de Kaurismaki, que logra recrear con gran fidelidad, el tema central de la obra del escritor ruso, y trasladarlo a un entorno contemporáneo.

“Crimen y castigo”, un drama tenso que recuerda el mejor cine de Fassbinder y de Bresson, y con el cual Aki Kaurismaki, se erige como cineasta del llamado cine de autor, comprometido, independiente, y crítico de la sociedad de su tiempo.

LA EVALUACIÓN

Por: Mario Arango Escobar.

PÉTER BERGENDY

Nació en 1964, en Budapest (Hungría). Estudió psicología en  la Universidad Eötvös Loránd de Budapest.  Entre 1984-1991, trabajó como asistente de dirección de la televisión húngara.

En 1991, crea su propia empresa de producción de cine y en este mismo año se integra, como editor,  al equipo de la Revista Galaxia, especializada en temas de cine, de la que será director hasta el año 2002.

Debuta como director de cine en el 2004, con ¡Paren a la madre Teresa! (Állítsátok meg Terézanyut!)  sobre una joven dedicada a sus estudios que decide ocuparse de su vida sentimental y recibe la ayuda de sus amigas y su hermano pero, su madre pondrá el obstáculo permanente para su determinación. Su siguiente película la realiza en el 2011, “La evaluación” (A vizsga).

LA EVALUACIÓN (2011). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 90’. HUNGRÍA.

Dirección: Péter Bergendy. Guión: Norbert Köbli. Intèrpretes: Zsolt Nagy, János Kulka, Péter Scherer, András Balogh, Gabriella Hámori. Título original: A vizsga. Fotografía: Zsolt Tóth. Música: Gergely Parádi.

Sinopsis: Película que trata sobre las consecuencias de la Contrarrevolución que tuvo lugar en Hungría, en el año de 1956. Una mirada ácida al aparato represivo del Estado, un mundo en el que nadie puede confiar en nadie.

El contexto que sirve de marco para este filme, hace parte de ese pasado reciente que el actual pueblo húngaro se empeña en no olvidar. Se trata del período que sigue a la insurrección del año 1956, conocido en ese entonces como Contrarrevolución, pero que hoy denominan gloriosa revolución. Tiempos signados por el miedo y por la desconfianza generalizada, instaurada por el Estado comunista. Es evidente la intención de criticar el aparato estatal, donde todos son objeto de sospecha, donde todos son vigilados…

La trama de la película surge cuando el primer ministro imparte la orden de evaluar la lealtad de los agentes que tienen a su cargo la defensa nacional. Para sobrevivir a la prueba, todo el equipo se convierte en espía de sus demás compañeros. Se genera entonces una intrincada red de mentiras, donde cada quien está interesado solamente en salvar su ‘pellejo’. En donde ni la amistad, ni el amor, ni la familia tienen cabida.

Llama la atención que la orden impartida por las autoridades se realice en la Noche de Navidad, pues tratándose de un pueblo inmensamente católico, hay aquí una sátira al desprecio de los agentes comunistas hacia esta celebración.

Bergendy, apoyándose en un guión que mezcla de manera muy interesante la intriga, el drama, y el suspenso nos ofrece esta correcta película, que captura con su intenso ritmo, la atención del espectador desde los primeros minutos, y lo mantiene pegado a su silla hasta el final. Y en este apartado debo mencionar el papel casi protagónico de la banda sonora, que siguiendo los pasos del cine de Hitchcock, contribuye crear este clima de suspenso permanente.

Muy acertado el manejo que el director hace de la cámara, utilizando una narrativa muy contemporánea en una película que durante todo el metraje nos recuerda el viejo cine de época.

El grupo de actores es de primer nivel. Sus interpretaciones responden a las exigencias del guión y dan cuenta de un gran director. La  belleza de Gabriella Hámori se me antoja un guiño a  las divas del cine clásico.

En definitiva, “La evaluación” es una, más que interesante película, que nos hace pensar en un director con un gran futuro. Ojalá, el talento demostrado en esta oportunidad se repita en sus próximas realizaciones.

 

JOANNA

Por: Mario Arango Escobar.

JOANNA (2010). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 105’. POLONIA.

Dirección y guión: Feliks Falk. Intérpretes: Urszula Grabowska, Sara Knothe, Stanislawa Celinska, Joachim Paul Assbock, Monika Kwiatkowska, Halina Labonarska, Iza Kuna, Kinga Preis. Título original: Joanna. Fotografía: Piotr Sliskowski. Música: Bartlomiej Gliniak.

Sinopsis: La película nos lleva a la ciudad de Varsovia durante la ocupación nazi, para mostrarnos el clima de zozobra que padecen sus habitantes. En medio de este entorno, ocurre el encuentro casual de una mujer polaca con una niña judía…

La acción de la película transcurre en Varsovia. Corre el año de 1939, es el inicio de la II Guerra Mundial. Los nazis han arrestado a la madre de Rosa, una niña judía, que al quedar desamparada opta por esconderse en una iglesia cercana. Allí es descubierta por Joanna, una mujer polaca, quien trata infructuosamente de ubicarla en una familia. Al no lograr su objetivo, decide llevarla a vivir en su apartamento. A partir de esta decisión se desencadena  la trama de la película.

Desde los créditos de inicio, sobre un metafórico fondo blanco, “Joanna” nos sorprende. Luego viene el magistral plano secuencia que finaliza en la cafetería y ya nos damos cuenta que estamos ante una obra de un director con una estética muy personal.

Llama la atención, en primer lugar, la exquisita fotografía en la cual predominan las penumbras, los contrastes de luz, y donde los colores están muy cerca del blanco y negro. De esta manera, el director logra crear unas atmósferas que además de bellas, recrean un ambiente pesado y amargo, acorde con la historia. En el apartado de recreación de época no podemos dejar de lado el correspondiente al vestuario, pues su acertada elección, refuerza el período histórico en el que se desarrolla la película.

La banda sonora a cargo de Bartlomiej Gliniak, sutil y evocadora, contribuye con sus acordes a permear todo el filme de un tono nostálgico…si se quiere triste.

Falks, quien también es guionista de la película, demuestra una gran habilidad para mostrarnos, de manera tan sutil (sin que se dispare un solo tiro), el poder alemán y la indefensión judía. En palabras del propio director, “el filme trata un tema que sigue siendo muy polémico incluso en la actualidad: las relaciones entre los polacos y los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. En Polonia continúa una discusión interminable sobre si los polacos ayudaron a los judíos o no.”

“Joanna” logra reflexionar sobre la crueldad humana de manera imparcial apartándose del análisis maniqueo usual de la segunda guerra: los nazis son los malos y el resto de la gente es buena. Para lograr esto, no sólo presenta el lado cruel de los nazis sino que también problematiza la manera en que los rebeldes polacos actuaron durante la guerra. Y es en el contexto de la película, que Joanna sufre tanto de la violencia ejercida por los alemanes invasores como la de los rebeldes.

En cuanto a las dos actrices protagonistas. Urszula Grabowska está absolutamente magistral en su rol como Joanna. Es en ella en quien recae todo el peso de la historia, y  pienso que es un descubrimiento genial de parte del director. Por su parte, Sara Knothe, interpretando a Rosa, logra conmovernos con esa mirada melancólica, seria, encarando su papel con sobrada naturalidad.

Estamos ante un filme muy realista, que retrata una historia dura pero en cuyo final se advierte un toque de fina poesía: Joanna caminando sobre la nieve, un blanco esperanzador…efímero…pues la oscuridad está subyacente y se cierne tanto sobre ella como sobre Rosa….

Reconocimientos:

Moscú 2011: Premio de la Crítica a Películas Rusas; san Jorge de Plata (mejor actriz: Urszula Grabowska); Nominación al san Jorge de Oro.

Premios de Cine Polaco 2011: Águila a mejor actriz (Urszula Grabowska) y mejor actriz de reparto (Stanislawa Celinska); Nominación al Águila: mejor vestuario, mejor director, mejor guión, mejor actriz de reparto (Kinga Preis).

Festival de Cine Polaco 2010: mejor director y mejor guión.

FELIKS FALK

Nació en 1941, en Stanislawow, ahora Ivano-Frankivsk, (Ucrania). Se graduó en Bellas Artes en la Academia de Varsovia en 1966. Además de pintor y artista gráfico, también es director de teatro y guionista para cine. Es uno de los creadores del llamado “Cine de la inquietud moral”, que surgió en Polonia en los inicios de 1970.

Algunas de sus películas más destacadas son:

“Wodzirej” (1977). El filme es la historia de un arribista, que decide hacer cualquier cosa para ascender en el mundo laboral.

“Samowolka” (1993), drama que recrea el mundo sórdido y corrupto de los cuarteles militares.

Komornik” (2005). En esta película el director aborda el flagelo de la corrupción en Polonia, centrándose en el ámbito del Estado.

Enen (2009). Historia de misterio en la cual, un joven médico que presta sus servicios en un hospital psiquiátrico, descubre que la historia clínica de uno de los pacientes ha desaparecido y se da a la tarea de investigar el motivo.

INTOCABLE

Por: Mario Arango Escobar.

INTOCABLE (2011). GÉNERO: COMEDIA-DRAMA. DURACIÓN: 109’. FRANCIA.

Dirección y guión: Olivier Nakache, Eric Toledano. Intérpretes: François Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot, Clotilde Mollet, Joséphine de Meaux, Alba Gaia Bellugi, Cyril Mendy, Christian Ameri, Marie-Laure Descoureaux, Gregoire Oestermann. Título original: Intouchables. Fotografía: Mathieu Vadepied. Mùsica: Ludovico Einaudi.

Sinopsis: Partiendo de hechos reales, Eric Toledano y Olivier Nakache, (autores también del guión) trasladan a la gran pantalla la historia de un aristócrata millonario que ha quedado parapléjico al sufrir un accidente cuando volaba en parapente. Para que le sirva como asistente, contrata a un exconvicto árabe, que acaba de salir de la cárcel.

Estamos ante una obra sencilla, que aborda un tema muchas veces llevado al cine. Películas como “La escafandra y la mariposa”, “Paseando a Miss Daisy” o “Mar adentro”, hablan, al igual que “Intocable”, de la discapacidad. Sin embargo, en el filme que nos ocupa, la diferencia estriba en que los directores franceses optan por apartarse del drama, sin dejarlo de lado, y optan por  hablarnos desde el humor.  Su interés no pretende buscar en el espectador la compasión ni la lástima, sino en subrayar el optimismo y el disfrute de la vida, no importa que tan adversas sean las circunstancias que nos ha tocado vivir.

La comicidad de la historia surge a partir del enfrentamiento entre dos mundos y dos seres totalmente opuestos. Phillippe (Francois Cluzet), el tretrapléjico, refinado, amante del arte, de la música clásica, rico y además blanco.  Driss,  (Omar Sy), en cambio, es un inmigrante africano, que vive en un barrio marginal, sin empleo, amante del funky y de la comida rápida y acaba de salir de la cárcel. Dos polos completamente opuestos, que si bien a primera vista parecerían irreconciliables, la evolución de la película nos muestra cómo, de cierta manera, son dos seres que tienen algo en común. Phillipe y Driss son hombres sensibles, cada uno en su propio mundo.  Con el avance del metraje aprenderán a complementarse, a disfrutar en común de sus gustos particulares. A pesar de ser frágiles en solitario, y ser intocables en compañía.

Aunque la película cuenta con un guión muy bien elaborado, que se esmera por construir acertadamente los dos personajes protagonistas, es innegable que la magia de este filme surge de las espléndidas interpretaciones de los actores ya citados, entre quienes hay una química actoral que hace que nos identifiquemos con cada uno de ellos y sobre todo que no paremos de reírnos con sus vivencias.

Francois Cluzet demuestra, una vez más, su talento al ‘vivir’ más que interpretar al personaje discapacitado, en un papel absolutamente convincente y lleno de realismo. Omar Sy, por su parte, llena la pantalla con su inigualable expresión facial y su simpática presencia.

En cuanto a los actores secundarios, cumplen a cabalidad con sus personajes, y sus interpretaciones contribuyen al lucimiento de los dos protagonistas. El ritmo ágil y dinámico de la película está soportado por una banda sonora, donde la música no busca actuar sobre las emociones del espectador, sino que es usada para alternar un extraordinario conjunto de melodías clásicas con temas propios del funky, y las magníficas notas de piano a cargo del italiano Ludovico Einaudi.

Como dijimos al comienzo, “Intocable” es un filme de tono cómico, con un humor absolutamente bien logrado, pero no quiere decir esto que se quede en solo risas. Por el contrario, además de ser bastante graciosa, es una película que plantea, desde la ironía, múltiples reflexiones sobre la sociedad y la cultura. Temas como el desempleo, la discriminación racial, la xenofobia, la situación del arte contemporáneo, y la amistad, además de la discapacidad están presentes en la historia.

Finalmente, pienso que la película es una invitación a vivir a plenitud, a rescatar la importancia de la comunicación entre los seres humanos, sin que para ello operen las barreras sociales o culturales. A no fijarnos en las apariencias, a priorizar el inmenso valor de la verdadera amistad.

Reconocimientos

2011: Premios Cesar: Mejor actor (Omar Sy). 9 nominaciones, incluyendo mejor película.
2011: Festival de San Sebastián: Sección oficial no competitiva – Clausura.
2011: Festival de Tokyo: Mejor película, mejor actor (François Cluzet & Omar Sy).
2011: Nominada Premios David di Donatello: Mejor película de la Unión Europea.

ERIC TOLEDANO

Nació en 1971, en París (Francia). Estudió humanidades y ciencias políticas en la Sorbona, y cuenta con una especialización en sociología política. En los años 90, conoce a Olivier Nakache y juntos realizan el cortometraje “El día y la noche” (Le jour et la nuit, 1995). A partir de entonces se dedican a escribir y a dirigir sus propias películas. En 1999, realizan su segundo cortometraje “Los zapaticos corren” (Les petits souliers) una comedia con la cual obtienen el premio al mejor cortometraje en el Festival de Cine de París. En el 2002, realizan “Aquellos días felices” (Ces jours heureux) cortometraje basado en los recuerdos de sus vacaciones de  adolescencia.

Su primer largometraje, “Y tan amigos” (Je préfère qu’on reste amis) lo hacen en el 2005, cuenta la historia de un científico soltero, tímido e hipocondríaco que ha roto con su novia. A causa de ello se siente muy mal, hasta cuando conoce a Serge, y su vida cambia.        En el año 2006, retoma el tema de tratado en su cortometraje sobre su adolescencia y realiza “Nuestros días felices” (Nous jours heureux). Esta es la historia de unos jóvenes en un campamento de verano, los primeros amores, los primeros besos, los primeros cigarrillos… Experiencias que harán de estos días, los días más inolvidables.

“Tan cerca” (Tellement proches, 2009) su siguiente trabajo, nos habla de Alain, quien acaba de contraer matrimonio, sin embargo su felicidad no es completa, pues pronto descubre que no sólo se ha casado con su novia, sino también con el resto de la familia de ésta. En el 2011, dirigen “Intocable” (Intouchables) que narra el encuentro entre un refinado parapléjico y un emigrante africano, recién salido de la cárcel.