VIAJE A CITERA

Por: Mario Arango Escobar.

VIAJE A CITERA (1984). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 120’ PAÍS: GRECIA.

Dirección: Theodoros Angelopoulos. Guión: Theodoros Angelopoulos y  Tonino Guerra. Intérpretes: Manos Katraki, Mary Chronopoulou, Giulio Brogi. Título original: Taxidi sta Kythira. Fotografía: Georges Arvanitis. Música: Eleni Karaindrou.

Sinopsis: Después de estar exiliado por treinta años en la Unión soviética, un anciano comunista regresa a Grecia, para reencontrarse con su familia.

Primera película de la llamada Trilogía del silencio, compuesta además por “El apicultor” y “Paisaje en la niebla”. Seres desesperanzados, que parecen deambular permanentemente sin rumbo fijo, en medio de una densa neblina, es la marca de esta serie.

En “Viaje a Cítera” vamos a encontrarnos, además de la historia de Spiros, con esas constantes, más bien obsesiones de Angelopoulos, como son el viaje, la mitología y la historia de su país; que van a permear todo su filmografía futura.

Spyros (Manos Katrakis), el protagonista de la película, es la reinvención de un Ulises envejecido y demacrado que regresa a su Itaca para reencontrarse con su familia, con sus amigos…Sin embargo ese anhelo de reconstruir su pasado, de retomar sus afectos se ve frustrado por el rechazo, por el temor y la desconfianza de quienes lo conocieron. Pronto comprende que el mundo que dejó atrás, cuando tuvo que partir, ya no es el mismo, que su lugar ya no le pertenece… Tan solo Argos, el viejo perro que encuentra en el camino le hace una demostración real de afecto. Pues aunque el viejo camarada expresa alegría por  su regreso, ésta no durará demasiado.

Otra conexión con la mitología la encontramos en el personaje del hijo de Spyros, un director de cine que, a la manera de Telémaco, está buscando a un anciano para que protagonice su película. Además de esta cita con la mitología, lo que Angelopoulos está mostrando es la relación del cine dentro del cine. Y se vale de esta figura para observarse a sí mismo, trasladando sus preocupaciones, su mirada sobre la historia de Grecia en los años ochenta, a Alexander, el hijo cineasta.

Spyros encarna la melancolía, la soledad, la angustia existencial. Es, podríamos decir, la figura de la derrota. Derrota de un sistema comunista que significó un mundo lleno de esperanza, pero que ahora ha sucumbido ante “los nuevos mercados”. Derrota que se concreta en las escenas de la montaña, cuando se intenta firmar  un “contrato comunitario”.

Angelopoulos reitera, con su mirada aguda, el rechazo del que Spiros es víctima. Están las palabras hirientes de su propia hija. Está el reclamo de su antiguo amigo comunista que lo hace responsable de la  ruina colectiva y lleno de ira le pide que “no vuelva a arruinarlos”, enfatizándole que él ya está muerto… “eres un fantasma, no existes”. Un fantasma que termina siendo un desplazado, sin identidad, y por consiguiente, sin nacionalidad.

Cuando todos parecen volverse en su contra, aparece Katerine, la esposa; y en un gesto de fidelidad, que la acerca a Penélope, dice: “me quedo con él” y se arriesga a seguirlo en el viaje definitivo. Viaje que conducirá a la pareja de ancianos a la mítica Citera, la isla que los antiguos griegos consagraron a Afrodita, la diosa del amor.

Angelopoulos actualiza esta tragedia griega, y la envuelve en una atmósfera fría  y neblinosa, donde predominan los colores matizados, con lo cual se acentúa el tono melancólico de la historia.

La música de Eleni Karaindrou, igualmente nostálgica y melancólica sirve como telón de fondo perfecto para sentir ese vacío existencial de Spiros, para que podamos dimensionar su soledad y su tragedia.

Si bien la película abunda en escenas de una exquisita belleza, quiero destacar la hermosa secuencia del final, donde la magia de Angelopoulos se hace notoria. Los dos ancianos, ya en la balsa, se abrazan. Al amanecer, podemos verles todavía abrazados. Spiros se pone de píe, y mirando hacia el mar, dice: “Amanece”. Katerine, le mira con ternura y responde: “Estoy lista”. Él la mira, suelta las amarras de la balsa, y ésta empieza a alejarse, perdiéndose en el mar…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s