CICLO DANIEL AUTEUIL/UN CORAZÓN EN INVIERNO

Por: Mario Arango Escobar.

Esta parte del semestre, terminando trimestre septiembre-diciembre de 2012, he programado un nuevo ciclo dedicado al célebre actor francés, Daniel Auteuil, en el cual se proyectaran diferentes largometrajes de diferentes directores para la discusión de nuestro foro. Daniel Auteuil ha trabajado en más de 70 películas, además de actuar en series para televisión y obras de teatro, un actor de oficio de tiempo completo. Elogiamos el cine de este carismático actor franco-argelino que actualmente está rodando “La trilogía Marsellesa: Fanny, Mario, César” (La trilogie marseillaise: Fanny, Marius, César). Trilogía en la que actúa, dirige y ha adaptado el guión de la obra de Marcel Pagnol.

DANIEL AUTEUIL

Nació en 1950 en Argel (Argelia). Creció en Avignon (Francia), rodeado de un entorno artístico. Sus padres fueron cantantes de ópera. A la edad de 20 años, viaja a Paris, y allí estudia Arte Dramático con François Florent. Se inicia como actor cinematográfico en 1975 con el film “La agresión” (L’agression) de Gérard Pirès al lado de Catherine Deneuve y Jean-Louis Trintignant.

A lo largo de su carrera, Daniel Auteuil se erige como uno de los nombres más representativos del cine francés y europeo, con varios reconocimientos a nivel de los certámenes más exigentes, como El Festival de Cine de Cannes, El Festival de Cine de Venecia, Los Premios BAFTA, El Festival Europeo de Cine. Igualmente, su desempeño actoral ha sido avalado por el público más refinado. Poseedor de una de las filmografías más interesantes y variadas, destacamos, entre sus films más importantes títulos como: “Jean de Florette” (1986) del director Claude Berri, su primer gran trabajo. Esta es la historia de un hacendado y su hijo que se unen para obligar a su vecino a dejar las tierras de su propiedad, con el fin de sacar provecho de ellas. Por su papel en este film obtiene el César al Mejor Actor y el Premio BAFTA al Mejor Actor de Reparto.

En 1992 trabaja con el director Claude Sautet, en la película “Un corazón en invierno” (Un coeur en hiver) drama que ausculta los caprichos del corazón y del amor. Por su papel, Auteuil obtiene el premio Felix como Mejor Actor en el Festival Europeo de Cine.

En 1993 comparte protagonismo con Catherine Deneuve en el film “Mi estación preferida”  (Ma saison préférée) de André Techiné  La película narra la historia de dos hermanos, que se reencuentran con motivo de la grave enfermedad de su madre.

En 1994 encarnó al Marqués de Sade en “Sade” de Benoît Jacquot.

Bajo la dirección de Patrice Chereau, participa en “La Reina Margot” (La reine Margot, 1994) Margot y Enrique (que algún día será rey de Francia) son hermanos. Ellos han sido forzados a contraer matrimonio para tratar de reconciliar a un país profundamente dividido a causa de la religión.

Su siguiente trabajo ocurre en el año 1995, protagonizando la película “Los ladrones” (Les voleurs) del director André Techiné. Partiendo de una muerte, la película retrocede en el tiempo varias veces, con distintos personajes narradores, por lo que los puntos de vista cambian y ofrecen visiones distintas, para reconstruir la noche del crimen.

En 1998, interviene en “El octavo día” (Le huitième jour) película de Javco Van Dormael, que narra la amistad con un joven con el síndrome de Down. Con este papel, Auteuil, obtiene el premio a la mejor interpretación masculina en el Festival de Cine de Cannes.

En el 2000 obtiene el César y el Premio Sant Jordi al Mejor Actor por “La Chica del Puente” (La fille sur le pont) de Patrice Leconte. La película nos presenta el encuentro fortuito entre Adele, una joven que quiere suicidarse saltando de un puente, y Gabor, un lanzador de cuchillos, que la hace desistir de acabar con su vida.

En el año 2003 protagoniza “El adversario” (L’adversaire, 2003) película de Nicole García. Se trata de una film basado en hechos reales, que cuenta la historia de Jean-Calude Romand, quien asesinó a su esposa, a sus hijos y a sus padres e intentó infructuosamente suicidarse.

Con el director Pierre Salvadori, protagoniza, en 2003  “Después de usted” (Après vous). Antoine se encuentra, casualmente, con un hombre que intenta ahorcarse, y logra salvarlo de la muerte. Luego de esto, se siente culpable de haber impedido que aquel extraño terminara con su vida. Como compensación, Antoine se propone hacer todo lo posible para que el frustrado suicida encuentre la felicidad.

Michael Haneke le encarga el protagonismo de su película “Caché/Escondido” (Caché, 2005) interpretando a un prestigioso presentador de televisión, que tiene una vida feliz con su esposa y su hijo. Sin embargo, su estabilidad y la de su familia se ven interrumpidas cuando empieza a recibir una serie de misteriosos videos.

En el 2006 interviene en la película “Mi mejor amigo (Mon meilleur ami) de Patrice Leconte, en la cual encarna a un anticuario, lleno de buenos amigos, que tiene el reto de buscarle a su socia, alguien que se convierta en su mejor amigo, ya que ella carece de amistades verdaderas.

Con el director Jean Becker protagoniza la aclamada “Conversaciones con mi jardinero” (Dialogue avec mon jardinier, 2008). Un artista deja la gran ciudad para refugiarse de sus problemas en la casa campestre donde creció. Allí se reencuentra con un viejo conocido, el jardinero que le enseñará a descubrir el verdadero sentido de la vida y del arte.

En el 2011, bajo la dirección de Zabou Breitman, interviene en la película “La quise tanto” (Je l’aimais). El film cuenta la historia de una joven que ha roto con su novio, y se refugia en el padre de éste, para contarle lo que ha sucedido. Después de escucharla, el hombre le cuenta una historia sorprendente que tiene que ver con su pasado.

También del 2011, es su participación en el film de Jacques Maillot “La piedra que sangra” (La mer à boire) que trata de un empresario que ha perdido el respaldo financiero de los bancos, y debe emprender una ardua tarea para proteger el patrimonio que ha construido a través del tiempo.

Para comenzar el ciclo presentamos “Un corazón en invierno” trabajo en el que observamos tanto el talento de Auteuil como el de su director francés Claude Sautet.

CLAUDE SAUTET

Nació en París en 1924. Desde muy joven sintió atracción por las disciplinas artísticas como la pintura, la escultura y la música. Antes de interesarse por el cine, estudió pintura artística y escultura. Posteriormente, ingresó en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos de París, donde se forma como director cinematográfico.

Debuta en la gran pantalla con el film “Buenos días sonrisa” (Bonjour sourire!,1955) protagonizado por Louis de Funès.

En 1960 realiza “A todo riesgo” (Classe tous risques) con la participación de Jean Paul Belmondo y Lino Ventura. La película es una adaptación de la novela de  José Giovanni y en ella se nos cuenta la historia de un conocido criminal italiano que huye a Francia con su familia eludiendo así una orden de arresto y la condena a muerte. Le acompaña su fiel amigo, otro conocido criminal perseguido por la justicia.

Su siguiente trabajo, “Armas para el Caribe” (L’arme à gauche, 1965) no cuenta con la misma aceptación que su anterior película, motivo por el cual el director se siente fracasado y decide hacer un paréntesis en su carrera.

En 1969, Sautet se asocia con Jean-Loup Dabadie, quien escribe el guión de su siguiente obra: “Las cosas de la vida” (Les choses de la vie) que le hizo conocer internacionalmente y que significó el retorno de Romy Schneider al cine. La historia tiene que ver un hombre que, en una encrucijada de la vida, pasa revista a la relación que ha mantenido con dos mujeres.

Posteriormente, en 1971, presenta “Max y los chatarreros” (Max et les ferrailleurs) basada en la novela del mismo título de Claude Néron. Tres años más tarde, realiza “Vincent, François, Paul y los otros” (Vincent, François, Paul… et les autres, 1974) un drama sobre un grupo de amigos y sobre los valores de la vida: amistad, matrimonio, trabajo. Con un reparto estelar: Yves Montand, Michel Piccoli, Gérard Depardieu, Serge Reggiani y Stéphane Audran.

“Mado” de 1976 con Michel Piccoli, un hombre de negocios encuentra en el juego su futuro, cuando su socio se suicida por la bancarrota. Su rival le ofrece comprar su compañía, pero éste encuentra la solución a sus problemas en Mado, una prostituta.

“Una historia simple” (Une histoire simple) en 1978 dirige a Rommy Schneider en este drama en el que una mujer de 38 años divorciada, decide dejar a su amante.

“Un mal hijo” (Un mauvais fils, 1980) donde Bruno sale de la cárcel buscando trabajo y una vida, llegando primero al apartamento de su padre. Luego en 1983, dirigió “Mesero!” (Garçon!) trabajando con el célebre actor Yves Montand.

“Algunos días conmigo” (Quelque jours avec moi, 1988) trabajó con Auteuil. Pero sería, “Un corazón en invierno” (Un coeur en hiver, 1992) uno de sus films más apreciados por la crítica y el público; consagrando a Sautet como uno de los directores franceses más importantes en la cinematografía francesa. Con esta obra obtuvo el León de Plata en el Festival de Cine de Venecia, a la mejor dirección y el Cesar, también como mejor director.

“Nelly y el señor Arnaud” (Nelly & Monsieur Arnaud, 1995) fue su última producción, con la cual obtuvo, nuevamente, el Premio Cesar al mejor director.

Murió en París en el año 2000.

un corazón en invierno

UN CORAZÓN EN INVIERNO (1992). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 105’ PAÍS: FRANCIA.

Dirección: Claude Sautet. Guión: Claude Sautet, Jacques Fieschi, Jérôme Tonnerre. Intérpretes: Emmanuelle Béart, Daniel Auteuil, André Dussollier, Brigitte Catillon, Maurice Garrel, Myriam Boyer, Elizabeth Bourgine, Stanislas Carré de Malberg, Jean-Luc Bideau. Título original: Un coeur en hiver. Fotografía: Yves Angelo. Música: Maurice Ravel.

Sinopsis: historia de dos amigos, que trabajan fabricando y reparando instrumentos de cuerda. Un día, uno de ellos conoce a una joven violinista, de la cual está profundamente enamorado. Pasado un tiempo, la muchacha conoce al amigo de su novio, y queda gratamente interesada por él, a tal punto, que decide replantearse su relación…

La película se inicia con una voz en off, mediante la cual conocemos la personalidad de Stephane (Daniel Auteuil), un hombre ensimismado, que prácticamente vive solo para su trabajo de afinador. Acto seguido nos devela cómo es su relación con su amigo y compañero de trabajo. Ambos han estructurado un mundo donde todo aparece perfecto, hasta que llega un tercer personaje, Camile (Emmanuelle Béart) que pone en jaque este minucioso universo.

Apoyándose en un sólido guión, Claude Sautet nos cuenta, con gran sensibilidad, una historia que para nada es novedosa. Sin embargo, su talento como realizador estriba en la forma de abordar este relato y en el excelente estudio que hace de la psicología de los personajes principales. La narrativa de la película llama la atención por la acertada manera en que van unidas cada una de las secuencias, lo que nos permite comprender el intricado proceso de la seducción.  Y Satutet se toma su tiempo, desgranando la trama sutil y lentamente. Haciendo uso de unos diálogos profundos y muy bien cuidados. Manteniendo nuestro interés desde el principio hasta el final, nada predecible por cierto.

La música, que ocupa un sitio privilegiado en esta película, es empleada de manera muy acertada, no sólo como puente entre secuencias, sino que sirve para hablar de los sentimientos de los personajes. Recuérdese el momento en el que Stephane, después de su primera visita a Camile, para comprobar cómo ha quedado el violín que él ha reparado, la música que lo acompaña “habla” de ese sentimiento que la joven violinista ha despertado en  su espíritu. De igual manera, Camile se sirve de la música, en su manera de tocar el violín, para expresar los diversos estados de ánimo que vive a lo largo de la película.

La fotografía de Ives Angelo, hace uso de colores fríos y tonos sombríos, acordes al carácter, igualmente sombrío de Stephane.

El maravilloso trabajo actoral de Daniel Auteuil queda de manifiesto al ofrecernos una caracterización contenida, convenciendo con su personaje, lleno de matices, que incluso logra incomodarnos, con esa frialdad tan acentuada. Su contrapunto perfecto está en Emmanuelle Béart, quien trasmite, con gran sensibilidad sus emociones y hace creíbles sus ejecuciones de los fragmentos de las Sonatas y del Trío de Maurice Ravel.

El buen gusto por los detalles, tanto en la puesta en escena como en el vestuario, el maquillaje, hacen de “Un corazón en invierno”, una película llena de refinamiento, llena de emociones: amor, cariño, afecto, celos. Una película que llega al espectador y le hace sentir ese gélido invierno que Stephane alberga en su corazón.

Premios:

1992: Venecia: León de plata (mejor director) y FIPRESCI.                   1992: Premios David di Donatello: Mejor film extranjero, actor (Auteuil) y actriz (Béart).                                                                                           1993: Nominada Premios BAFTA: Mejor Película Extranjera.

 

UN FELIZ ACONTECIMIENTO

Por: Mario Arango Escobar.

RÉMI BEZANÇON

Nació en 1971 en París. Después de estudiar en La Escuela Superior de Realización Audiovisual (ESRA) y en la Escuela del Louvre, se dedica a la escritura de guiones y a la realización de cortometrajes, entre los cuales sobresalen “Little Italy” (1997) y  “Los Ladrones” (Les brigands, 2000).

Su primer largometraje  “Mi vida en el aire” (Ma vie en l’air) lo realiza en el 2005. Se trata de una comedia que narra la historia de un hombre, instructor de una línea aérea, cuyo miedo a volar le impidió seguir a la mujer que amaba.

En el 2008 realiza “El primer día del resto de tu vida” (Le premier jour du reste de ta vie). Historia que revisa la vida de un matrimonio y sus dos. El relato recoge cinco días, uno por cada miembro de la familia. Con este film Bezançon logra el reconocimiento de la crítica y además recibe nueve nominaciones a los Premios César, entre ellos Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor para Jacques Gamblin.

En el 2011, con base en la novela homónima de Eliette Abecassis, presenta “Un feliz acontecimiento” (Un heureux événement) la historia de una joven madre a quien le cuesta aceptar la llegada de su primer bebé. Esta cinta es la seleccionada para ver en el foro.

El año 2012 constituye una etapa importante en su carrera, ya que marca su incursión en el mundo de la animación con “Zarafa”. Una historia inspirada en un hecho histórico: Maki es un niño de diez años que ha entablado amistad con Zarafa, una jirafa huérfana, ofrecida por el pachá de Egipto al rey de Francia Carlos X para que le ayude a liberar Alejandría de los invasores turcos.

UN FELIZ ACONTECIMIENTO (2011). GÉNERO: DRAMA –COMEDIA. DURACIÓN: 107’. PAÍS: FRANCIA.

Dirección: Rémi Bezançon. Guión: Rémi Bezançon, Vanessa Portal (Novela: Eliette Abecassis). Intérpretes: Louise Bourgoin, Pio Marmaï, Josiane Balasko, Gabrielle Lazure. Título original: Un heureux événement. Fotografía: Antoine Monod. Música: Sinclair.

Sinopsis: el guión, escrito por el director y Vanessa Portal, adapta una novela de Eliette Abeccassis. La historia nos habla de lo que significa, para una joven pareja, la llegada de su primer bebé.

De forma poco usual, para el tema propuesto, Rémi Bezançon, nos introduce en el mundo afectivo y emocional que conlleva el nacimiento de un bebé. Y lo hace de manera realista, acertando en el equilibrio entre drama y comedia que imprime a la historia. Ya desde el mismo título, se advierte el tono de ironía en el tratamiento de la maternidad. Ciertamente, la película muestra, de manera precisa, cómo la llegada de un hijo, para unos padres primerizos, significa algo más que “una bendición de Dios” y nos devela la otra cara de la moneda: los efectos en el cuerpo y la salud emocional de la mujer y de la vida íntima de la pareja. El guión, muy bien construido, hace un recorrido  minucioso por todos los aspectos que ocurren en un embarazo, como si de un completo instructivo se tratara.

Con una narrativa ágil y fresca, el director divide la película en un antes y un después, separados por el momento del nacimiento del bebé. Durante la primera etapa, con un tono más cercano a la comedia, acompañamos a los futuros padres, enamorados, llenos de ilusiones y esperanzas. Luego del parto, la historia se aproxima al drama, y vemos a unos padres agobiados por este pequeño “monstruo” que desconocen, y cuyos requerimientos desbordan sus fuerzas y sus capacidades. La magnífica fotografía contribuye acertadamente, a subrayar estos cambios a través del manejo de colores: vivos para la primera parte, cuando la historia está llena de alegría y fríos y agrisados, cuando el drama se apodera de los protagonistas.

No obstante que la parte técnica está absolutamente bien resuelta (fotografía, edición, banda sonora), y que en este sentido Bezançon se erige como un realizador talentoso, su mérito principal, y también, por consiguiente, el de la película es el que tiene que ver con la dirección de actores. Indudablemente, en el apartado de las interpretaciones, sobresale el singular trabajo de Louise Bourgoin, quien encarna a la madre gestante, imprimiendo a su rol, la emoción e intensidad que éste requiere. Por su parte Pio Marmaï, en el papel de papá inmaduro, borda su papel con sobrada competencia, entregándonos una actuación plenamente convincente y natural. En cuanto a los secundarios, Josiane Balasko, logra una soberbia personificación como la madre de Barbara.

“Un feliz acontecimiento” es una película agridulce que se distancia del cine social y del realismo mágico. Asistimos a una historia, que desborda naturalidad y credibilidad. Pienso que su interés reside en que plantea, sin tabúes, temas como la maternidad y la paternidad, y que lo hace a través de una pareja contemporánea, que no está preparada para asumir la responsabilidad de criar a un hijo.

Finalmente, podríamos agregar que Bezançon, a través de esta pequeña película, propone reflexiones bastante interesantes sobre las diferencias emocionales que caracterizan a hombres y mujeres. En este sentido es posible que “Un feliz acontecimiento”, contribuya para que muchos hombres logren comprender a una madre primeriza. Igualmente, para que muchas mujeres comprendan lo que ocurre en la psiquis de un hombre que debe asumir, repentinamente, su rol de padre.

LAS LLAVES DE LA CASA

Por: Mario Arango Escobar.

GIANNI AMELIO

Gianni Amelio nace en la provincia de Catanzaro (Italia), en 1945. Se licenció en Filosofía en la Conferencia de Mesina. Siendo estudiante universitario se interesa en el cine, ejerciendo como crítico de cine para una revista local. Posteriormente, ingresa al mundo del cine, trabajando como operador y luego ayudante de dirección. También trabajó para la televisión italiana, dirigiendo documentales y anuncios publicitarios.

Su debut como realizador cinematográfico ocurre en 1983, año en el cual dirige la película “Golpe al corazón” (Colpire al cuore) un análisis del terrorismo visto desde la perspectiva de la diferencia generacional entre un padre y un hijo.

En 1989 dirige “Los muchachos de Via Panisperna” (I ragazzi di via Panisperna) film en el Amelio explora algunos momentos de la vida del físico nuclear italiano Enrique Fermi, Premio Nobel, y quien participó en el proyecto Manhattan relacionado con la creación de la bomba atómica.

Su siguiente film, “Puertas abiertas” (Porte aperte, 1990), narra la historia de un hombre fascista que ha cometido varios asesinatos, por los cuales será condenado a la pena de muerte. Sin embargo, el juez que lleva su caso buscará que la condena sea permutada por cadena perpetua.

“Niños robados” (Il ladro di bambini, 1992), película que se centra en una mujer que es condenada por inducir a su hija de once años a ejercer la prostitución. Sus dos hijos deberán ser internados en un hogar para niños, pero un error burocrático no lo permite. Ante esta situación, un oficial de policía, decide hacerse cargo de los dos pequeños. Con este film, Amelio obtiene el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes.

En 1994, Amelio realiza “América” (Lamerica), un drama sobre la inmigración de los albaneses a Italia. Luego vendría “Así reían” (Così ridevano,1998) es la historia de dos hermanos, el mayor de ellos está empeñado en que Pietro obtenga el título de maestro. Sin embargo, parece un sueño imposible de alcanzar, pues Pietro no está interesado en estudiar. Film que conquistó el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia.

En el 2004 dirigió “Las llaves de casa” (Le chiavi di casa) que presentamos en nuestro foro. “La estrella ausente” (La stella che non c’è, 2006). Historia de la división de culturas y puntos de vista entre Oriente y Occidente a través de la historia de Vincenzo, un ingeniero italiano que emprende un viaje que le cambia la vida…

El primer hombre (Le premier homme, 2011) basada en la última novela homónima de Albert Camus. El protagonista es Jacques Cormery (alter ego de Camus), que regresa a Argelia para rememorar su infancia.

LAS LLAVES DE LA CASA (2004). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 105’. PAÍS: ITALIA.

Dirección: Gianni Amelio. Guión: Gianni Amelio, Sandro Petraglia, Stefano Rulli (Libro: Giuseppe Pontiggia). Intérpretes: Kim Rossi Stuart, Andrea Rossi, Charlotte Rampling, Pierfrancesco Favino. Título original: Le chiavi di casa. Fotografía: Luca Bigazzi. Música: Franco Piersanti.

Sinopsis:. La película narra la historia de Paolo, un joven que perdió a su madre al nacer. Su padre Gianni al darse cuenta de que su hijo había nacido con  deficiencias físicas y mentales, le abandona. Ahora, después de quince años el padre regresa para llevar a Paolo a Berlín, donde le someterán a un proceso de rehabilitación…

Adaptación de la novela “Nacido dos veces” de Giuseppe Pontiggia (1934-2003), que trata sobre la relación del autor con su hijo discapacitado. La acción tiene lugar en Berlín y Noruega, en 2003, a lo largo de una semana.

De manera realista, Gianni Amelio nos permite conocer de cerca, el mundo de las personas con discapacidad. Su interés está en mostrarnos las inmensas posibilidades que estos seres tienen. Para ello nos presenta a Paolo, un niño con parálisis cerebral, que, no obstante, es una persona autónoma e independiente, cariñosa, optimista y feliz. Este desconocimiento y los muchos prejuicios que tenemos frente a personas con algún tipo de discapacidad son los que asaltan a Gianni, el padre del niño protagonista, a tal punto que al momento del nacimiento, opta por abandonar al bebé.

Pasado el tiempo, y con ocasión del viaje a Berlín donde Paolo deberá someterse a un tratamiento para su rehabilitación, Gianni tiene la oportunidad de encontrarse con otros niños más impedidos que su hijo y sobre todo conoce a Nicole, la madre de una niña, también discapacitada, quien le ayudará a sanar sus sentimientos de culpa por haber abandonado a su hijo. Igualmente con ella, descubrirá el gran valor que encierra Paolo, y a no avergonzarse de él. Este encuentro será determinante para que padre e hijo aprendan, no sólo a convivir, a recuperar el tiempo perdido, sino también a conocerse y a quererse mutuamente.

Con gran acierto, Amelio realiza una película de tono intimista, en la que no elude la dura realidad, ni la encubre con sentimentalismos fáciles. Su mirada recoge, con gran humanidad, la experiencia de quienes padecen limitaciones físicas o mentales. De igual manera, nos acerca a la gran riqueza interior, que niños como Paolo, poseen y que logran conmover al espectador, operando en éste una transformación. Transformación, a tal punto que después de haber visto el film nos sentimos más humanos y más compasivos.

El guión, muy bien estructurado, con énfasis en el mundo interior de los personajes, es reforzado por una fotografía que capta, a través de primeros planos, sus sentimientos y sus emociones. En cuanto a las interpretaciones. Sobresaliente el debut de Andrea Rossi, en el papel de Paolo, que logra, con gran fluidez y naturalidad, no solo convencer, sino también emocionar al espectador. Charlotte Rampling, por su parte, demuestra, una vez más, su talento como actriz, con una actuación sobria y contenida.

La música mezcla acordes de piano, violín, flauta y saxo, que subrayan, emocionalmente el relato. Hacia el final de la película, Amelio incluyó, como un homenaje al niño protagonista, la canción “Quanti anni hai”, interpretada por Vasco Rossi, uno de sus ídolos.

El título de la película se refiere a ese momento en que los niños se convierten en adolescentes, y sus padres le permiten tener sus propias llaves, como una conquista de su independencia y así poder llegar más tarde a sus casas.

Al inicio de la película vemos una dedicatoria “De Andrea a Andrea”, que tiene que ver con el nombre del protagonista de la novela (Andrea Pontiggia), hijo del escritor y con el niño que encarna al pequeño de la película (Andrea Rossi). Igualmente, al final, aparece una dedicatoria “En memoria de Giuseppe Pontiggia”, autor de la novela que inspiró la película.

“Las llaves de la casa” nos habla, además de personas discapacitadas, de sus cuidados y de la responsabilidad y abnegación que deben tener quienes les rodean. Pero también nos hace reflexionar sobre la importancia del amor, de lo mucho que estos seres, no sólo están dispuestos a recibir, sino también a dar.

HERMANOS

Por: Mario Arango Escobar.

SUSANNE BIER

Nació en Copenhague en 1960. Estudió arte y arquitectura y luego se graduó en la Escuela de Cine de Dinamarca. Inicialmente se dedica a la realización de cortometrajes, consolidándose como una de las directoras más importantes de su país.

Sus largometrajes se distinguen por el humor y esperanza que le imprime a sus historias totalmente trágicas. En 1991, dirige “Freud se va de casa” (Freud flytter hjemmefra...). La madre Rosha, al celebrar sus 60 años decide contarle a sus hijos que está enferma de cáncer. En 1994, “Asunto de familia” (Det bli’r i familien) cuenta la historia de Jan un sueco danés que al morir su madre, se entera que fue adoptado de niño y decide buscar a sus verdaderos padres, emprendiendo un viaje con un taxista desde Dinamarca hacia Portugal, donde absurdas situaciones contadas con gratificante humor, le esperan.

En “Como nunca antes” (Pensionat Oskar, 1995) una pareja viaja con sus tres hijos de vacaciones para aliviar las tensiones diarias, el marido Runne se siente atraído por un joven y se da cuenta que las cosas no volverán a ser como antes.  En 1997, dirige el thriller “Credo” (Sekten), donde Mona una joven, se pone a investigar al psicólogo de su mejor amiga Anne y terminan enredadas en un peligroso mundo de psiquiatría y fanatismo. En “El elegido” (Den eneste ene, 1999) relata la comedia romántica de una mujer embarazada que después de echar a su marido, se enamora del instalador de la nueva cocina, quien acaba de adoptar una niña con su pareja.

En el 2000 dirige “Una vez en la vida” (Livet är en schlage) donde Mona una enfermera que vive con su hermano enfermo, sus tres hijas y su desempleado marido, decide participar en un popular concurso de música sueco con una canción que ha escrito el paciente al que cuida, sin su consentimiento.

El reconocimiento internacional lo obtiene con su película ¨Te quiero para siempre¨ (Elsker dig for evigt, 2002). Una pareja próxima a casarse, ve como todas sus ilusiones son truncadas a causa de un accidente automovilístico. Su siguiente obra fue ¨Hermanos¨ (Brødre, 2004).

Dos años más tarde realiza ¨Después de la boda¨ (Efter brylluppet, 2006). Jacob ha dedicado su vida a ayudar a los niños pobres de  La India. Contra su voluntad, debe viajar a Dinamarca para recibir una donación de un millonario y así salir de la crisis económica en que se encuentra. En Copenhague, es invitado a la boda de la hija del millonario, donde Jacob se encuentra con un amor del pasado…

En 2007, Bier realiza su primera película en inglés con actores americanos. ¨Cosas que perdimos en el fuego¨ (Things We Lost in the Fire). El film narra la historia de una mujer que pierde a su esposo en circunstancias trágicas. Tras la crisis, busca refugio en Jerry, un drogadicto, quien fuera el mejor amigo de su difunto esposo.

“En un mundo mejor¨ (Hævnen, 2010) es su siguiente film, con el cual obtiene el premio Oscar a la mejor película extranjera. Es la historia de dos familias desestructuradas, en donde dos niños, de dos entornos bastante violentos, viven su peculiar aprendizaje de los valores de la vida.

Su último film hasta el momento es la comedia romántica ¨Amor es todo lo que necesitas¨ (Den skaldede frisør, 2012). Donde dos diferentes familias se encuentran en una villa italiana para celebrar una romántica boda, que ha sido meticulosamente planeada hasta el último detalle. Por supuesto, nada sale como es esperado, sin embargo, todo termina funcionando al final.

Bier aborda temas emocionalmente fuertes como la muerte, la guerra, o familias atravesadas por el dolor…mostrando siempre gran respeto por el espectador. Sus finales siempre están llenos de esperanza. Sus películas además, siempre tienen algún toque de humor o detalles que permiten sobrellevar mejor el drama sin caer nunca en atmósferas de tristeza sofocantes.

El papel de la familia es primordial en toda su filmografía, y según la directora, esto se debe a su ascendencia judía. Igualmente, la presencia de niños es otra constante en sus films, pues según explica, “el sufrimiento al que ellos están expuestos, los hace crecer y madurar, pareciendo más adultos de lo que son”.

HERMANOS (2004). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 110’. PAÍS: DINAMARCA.

Dirección: Susanne Bier. Guión: Anders Thomas Jensen, Susanne Bier. Intérpretes: Connie Nielsen, Ulrich Thomsen, Nikolaj Lie Kaas, Bent Mejding, Solbjorg Hojfeldt. Título original: Brødre. Fotografía: Morten Søborg. Música: Johan Söderqvist.

Sinopsis: Un militar danés parte a una misión en Afganistán. Luego de que el helicóptero que lo transportaba es derribado, dan a todos los pasajeros por muertos. A partir de ese momento, su hermano menor se acerca a su mujer y a sus hijas para acompañarlas y brindarles apoyo. Finalmente el militar es rescatado y regresa a su hogar y debe luchar con los celos hacia su hermano y con los fantasmas de la guerra.

Susanne Bier nos ofrece una magnífica obra, en la cual se advierte su gran talento como realizadora. Desde el comienzo del film logra que el espectador se involucre en una historia que está perfectamente construida.

La narrativa de la película es excelente, y para ello la directora danesa no tiene afán a la hora de mostrar todos los hechos que se van sucediendo. Cada acontecimiento está contado con gran realismo y sencillez, explicándolos muy bien tanto los momentos previos a la partida del protagonista, el conflicto, lo que sucede cuando éste es dado por muerto, como finalmente las consecuencias que en la familia deja la guerra.

De manera magistral, y como un recurso muy acertado, la narrativa cambia constantemente de punto de vista, deteniéndose en cada uno de los personajes que hacen parte del triángulo amoroso (Sarah, Michael, Jannik) y de esta manera, la realizadora les da la oportunidad, a cada uno, de expresar sus sentimiento; y a nosotros, espectadores, de entender porque actuaron o reaccionaron como lo vemos en el film.

Si bien la expresión de sentimientos tiene una prioridad fundamental en la película, no menos importante es lo que tiene que ver con los silencios. Advertimos su presencia en lugares como la guerra, la prisión, o situaciones marcadas por éste, como la violencia familiar, el sometimiento. Por esta imposibilidad de hablar, de expresar lo que tuvo que padecer, o hacer por encontrarse con su familia, Michael, carga con un pesado fardo que lo trastorna.

La exposición de los sentimientos y de las situaciones que viven los personajes, está presentada de tal manera que no hay ningún interés en juzgar. Lo que importa es su dimensión humana. La cámara, en este sentido registra, con absoluto respeto, los hechos y las emociones, sin establecer si son censurables o no. Es evidente la influencia del movimiento Dogma 95, en la utilización de la luz natural, una estética austera, y una cámara en mano que se centra en captar lo que hay en frente de ella, logrando de esta manera un tono de objetividad y realismo.

Dando prioridad a los planos cortos, principalmente primeros planos, planos detalle y planos medios, la Bier logra acercarnos, de manera perfecta a los sentimientos, aquellos ocultos en los gestos o sutiles movimientos de los personajes, y que en definitiva muestran lo que ocurre en su interior.

Para destacar la credibilidad de las actuaciones de todo el grupo de actores y actrices, incluidas las dos niñas. La actuación de Connie Nielsen (Michael), es digna de todo elogio. Recuérdese la escena en la que sufre una crisis, y la emprende contra las instalaciones de la cocina que había construido su hermano.

Película que nos hace reflexionar en varias direcciones: la culpa, la redención, el compromiso. El peso de lo que no podemos decir. Pero sobre todo, “Hermanos” nos presenta, de manera realista, los estragos, a todo nivel que la guerra puede ocasionar.

Palabras de Susanne Bier:

“En ‘HERMANOS’, los conflictos internacionales, que todos conocemos a través de la prensa, bruscamente irrumpen de manera palpable en la vida real, y provocan cambios. Me resulta fascinante la manera en la que el mundo cotidiano cambia de repente debido a sucesos más o menos aleatorios, y cómo reaccionamos ante tales cambios.

Me gusta meterme debajo de la piel de mis personajes, y por eso ambos lados, el serio y el gracioso, son esenciales en mis películas. Para mí era importante que la brutalidad que aparece en HERMANOS contrastara con la ternura, la intimidad y el calor humano. Ambos lados existen, y no podría haber descrito el uno sin el otro, no habría querido hacerlo. Mi meta es reconocer la realidad y encontrar allí la esperanza, porque a pesar de la brutalidad implícita en la realidad, el humor continúa siendo una parte innegable de la vida y es lo que nos permite seguir siendo humanos”.