MI MEJOR AMIGO

Por: Mario Arango Escobar.

PATRICE LECONTE

Nació en París en 1947. Desde muy joven sintió gran interés por el cine. En 1967 ingresó en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos, en el que compaginó su afición por el cómic y los dibujos animados, con la realización de cortometrajes.

A finales de la década de los años sesenta colaboró como crítico en la revista de cine “Cahiers du cinéma”. Entre 1970 y 1974 trabajó como dibujante en la revista “Pilote”.

En 1971 filma un cortometraje llamado “El laboratorio de la angustia” y en 1973 hace otro titulado “La familia feliz”. En 1974 escribe el guión para “El juego de las pruebas” “, siendo la primera vez que participa en una película sin dirigirla. Todo lo que vendría después en su vida laboral sería cine, pues abandonaría sus críticas sociales en la revista francesa “Pilote” en el año 1975, centrándose pura y exclusivamente en su verdadera pasión: la gran pantalla.

En su larga trayectoria como director, sobresalen títulos tan importantes como:

“Monsieur Hire” (1989), película con la cual logra el reconocimiento internacional. Se trata de un inquietante y fascinante retrato cobre el “voyeurismo” que fue exhibida en el Festival de Cannes y que supone una gran ruptura con sus trabajos anteriores.

Otro de sus grandes éxitos sería “El marido de la peluquera” (Le mari de la coiffeuse, 1990) película que narra las cotidianas relaciones entre una peluquera voluptuosa y sensual, con su marido. En “El perfume de Ivonne” (Le parfum d’Yvonne,1993) narra la historia de dos amantes a los que no les interesa nada más que el erotismo que viven en sus ocasionales encuentros.

En el año de 1996 realiza otro de sus grandes films: “Ridículo” (Ridicule) curiosa sátira de la corte de Luis XVI. “La chica del puente ” (La fille sur le pont, 1999)  Un hombre que se gana la vida como lanzador de cuchillos, impide que una joven se suicide saltando desde un puente, y la contrata para que haga parte de su show.

“La viuda de Saint Pierre” (La Veuve de Saint-Pierre, 2000) un drama de época de mediados del siglo XIX, en el que describe la historia de una mujer generosa que confía en la rehabilitación de los condenados por la justicia.

Posteriormente realiza “El hombre del tren” (L’homme du train, 2002) película que narra el encuentro casual entre un profesor y un aventurero, que luego de conocerse se dan cuenta que sus destinos podrían haber sido diferentes. En el 2004 dirige “Confidencias muy íntimas” (Confidences trop intimes) drama intimista que aborda la importancia de la comunicación para el ser humano.

Su siguiente película “Mi mejor amigo” (Mon meilleur ami, 2007) emotiva película que nos habla de la búsqueda desesperada del significado de algo que, a veces no valoramos lo suficiente: la amistad. Este film fue el elegido para la presentación en el cineclub.

“Le magasin des suicides” (2012) La película nos introduce en el singular negocio de la familia Tuvache: una tienda donde  potenciales suicidas encuentran todas las posibilidades para acabar con su vida. Sin embargo cuando los propietarios de la tienda reciben la llegada de un bebé, se ven abocados a replantearse el lucrativo negocio y a valorar la vida.

Con una filmografía en la cual encontramos una gran variedad de géneros, Leconte se ha consolidado como uno de los cineastas franceses más importantes del cine contemporáneo. En su obra existe un marcado interés por escudriñar en las relaciones humanas, y en poner de presente la hipocresía de nuestra sociedad.

MI MEJOR AMIGO (2006). GÉNERO: COMEDIA DRAMÁTICA. DURACIÓN: 94’. PAÍS: FRANCIA.

Dirección: Patrice Leconte. Guión: Patrice Leconte, Jérôme Tonnerre. Intérpretes: Daniel Auteuil, Dany Boon, Julie Gayet, Julie Durand, Jacques Mathou, Marie Pillet, Elizabeth Bourgine, Henri Garcin, Jacques Spiesser, Christian Gazio, Philippe du Janerand. Título  original: Mon meilleur ami. Fotografía: Jean-Marie Dreujou. Música: Xavier Dermeliac.

Sinopsis: Francois, un comerciante de antigüedades, se ve presionado por su socia Catherine, quien afirma que él no tiene amigos, para que en un plazo de diez días le demuestre lo contrario. Francois debe presentarle a su mejor amigo. Quien gane la apuesta tendrá como recompensa un valioso jarrón griego.

Leconte hace gala de su reconocida experiencia, para abordar una historia sencilla que nos recuerda otras versiones de “El coleccionista¨, pero su mirada la transforma en una preciosa invención sobre la amistad. Su gran acierto, es a mi modo de ver, el perfecto equilibrio entre el drama y el humor, presentes en todo el metraje.

Las primeras secuencias, ya nos advierten sobre la atmósfera, un poco absurda, un poco dramática, un poco cómica de la película. En ellas, François (Daniel Auteuil), se encuentra en una iglesia, a la que ha llegado para asistir a un sepelio. Escuchamos las palabras del sacerdote, que da la bienvenida al cortejo fúnebre, y se dirige al difunto para hablarle de que todos sus amigos se han reunido para hacerle compañía en sus últimos momentos. A continuación, la cámara enfoca a un reducido grupo de personas, dispersos por el templo.

Luego de esta introducción, el director continúa con la presentación de los personajes, y es aquí donde ocurre el encuentro entre dos actores de sobradas calidades interpretativas; sobre los cuales recae todo el peso de la película. Auteuil, en el papel de François, sorprende en su faceta cómica y revalida su prestigio actoral. Por su parte Dany Boon (el simpático taxista) convence rotundamente con su caracterización de un personaje complejo, al que le imprime una gran simpatía y sensibilidad.

“Mi mejor amigo”, además de las magistrales interpretaciones ya señaladas, que la hacen una película digna de un director como Leconte, también destaca por la factura de una fotografía realista, que se complementa con una cuidada puesta en escena.

Para resaltar  las escenas, especialmente tragicómicas, en que las François busca desesperadamente inventarse un amigo en el bar y en el parque o cuando intenta “rescatar” absurdamente a sus compañeros de infancia.

En cuanto a la banda sonora, y concretamente a lo que tiene que ver con la música, he aquí las razones que el director expone para su elección:

“Recurrí a un grupo que se llama L’attirail, que dirige Xavier Demerlac. Le conocí hace algunos años, cuando buscaba la música para “La chica del puente”. Di con su primer álbum. Me encantó, le conocí y asistí a sus conciertos. Y le dije que si un día se presentaba la ocasión le pediría una banda sonora para una película. Me pareció que “Mi mejor amigo” podría irle como anillo al dedo, porque no iba a caer en la emoción fácil. También por el hecho de que su música, a veces al límite de la fanfarria, tiene algo muy alegre. Sus sonoridades pueden ser exuberantes y a un tiempo tener acentos muy tristes. Esa mezcla nada convencional me sedujo. Y, finalmente, estoy que no quepo en mí de alegría, ya que en la banda sonora hay un colorido musical muy particular que a priori no tenía nada que ver con la película pero que casa con ella a la perfección”.

Para finalizar, estamos ante una película reveladora del talento de Patrice Leconte, que a pesar de lo predecible de la trama, no pierde interés en ningún momento. De otro lado, me parece importante valorar este film, al ocuparse de un tema tan importante como la amistad, con un tratamiento tan novedoso, lleno de humor, pero sin dejar de lado una profunda reflexión.

DESPUÉS DE USTED

Por: Mario Arango Escobar.

PIERRE SALVADORI

Nació en 1964 en Tunez. Siendo todavía un joven, se traslada a París, donde estudia cine y teatro en el Lycée François Villondon.

Interesado por la escritura, en 1989 escribe su primer guión para cine, que años más tarde daría origen a la película “Blanco disparatado” (Cible émouvante, 1992). Con este primer largometraje, llama la atención del público y de la crítica por su sentido del ritmo y la elegancia en la puesta en escena. La historia habla de un sicario de gran prestigio que adoctrina a un joven en todos los tópicos de su oficio y que a causa de un fallido intento del muchacho por asesinar a una falsificadora, ve cómo su vida queda trastocada.

Su siguiente film “Los aprendices” (Les apprentis), data del año 1995. Se trata de dos hombres sin hogar, que se conocen en un accidente llegando a ser grandes amigos, pero sobre todo, aprenden  a valorar las cosas que realmente son importantes, y que no se obtienen con dinero.

En 1998 escribe y dirige “Como ella respira” (Comme elle respire). La película narra la historia de una mujer mayor que contrata a una joven para que le asista. Ante los rumores de que la anciana es millonaria, la joven se alía con dos delincuentes  para secuestrarla. Uno de ellos termina enamorándose de la víctima.

Posteriormente, realiza “Después de usted” (Après vous, 2004). Es la historia de un camarero que casualmente se interpone en el intento de suicidio de un desconocido. Película que hemos elegido para la discusión en nuestro cineclub.

“Un engaño de lujo” (Hors de prix), película del año 2006, en la cual conocemos la historia de Jean, un camarero de un gran hotel, que se hace pasar como un acaudalado millonario ante Irene, una chica de compañía. Ella, al darse cuenta de quién es en realidad, le rechaza. Finalmente, se reencuentran y terminan enamorándose.

Su último trabajo hasta el momento es “Una dulce mentira” (De vrais mensonges, 2010). Una humilde peluquera recibe una romántica carta de un desconocido. Inicialmente, quiere arrojarla a la basura, pero pronto decide guardarla, y enviársela a su madre, y así tratar de que ella supere la depresión en la que se encuentra tras la muerte de su esposo.

Pierre Salvadori es un director que se caracteriza porque sus films, generalmente de bajo presupuesto, se centran en personajes desplazados o en situaciones marginales que intentan por todos los medios de sobreponerse a su situación y salir adelante. Su mirada sobre ellos está llena de humor y de ternura. En su cine se destacan la amistad y el triunfo de la vida.

DESPUÉS DE USTED

Por: Mario Arango Escobar.

DESPUÉS DE USTED (2003). GÉNERO: COMEDIA. DURACIÓN: 110’. PAÍS: FRANCIA.

Dirección: Pierre Salvadori. Guión: Pierre Salvadori, David Léotard, Benoît Graffin. Intérpretes: Daniel Auteuil, José García, Sandrine Kiberlain, Maryline Canto, Michèle Moretti, Garance Clavel, Fabio Zenoni, Ange Ruzé, Andrée Tainsy. Título original: Après vous. Fotografía: Gilles Henry. Música: Camille Bazbaz.

Sinopsis: Después de culminar su jornada laboral, Antoine, un maître de un restaurante parisino, se dirige a su casa. Casualmente, se da cuenta que un hombre intenta suicidarse, colgándose de un árbol. Sin pensarlo dos veces, acude a salvarle la vida. No obstante, el hombre que quiere morir, se enfurece con Antoine por impedir llevar a cabo sus planes. Presa de sentimientos de culpabilidad, el maitre hará todo lo que esté a su alcance para hacerle la vida más amable al suicida.

Salvadori, apoyándose en un inteligente guión (del que también es coautor) ahonda en la psicología de tres personajes, muy bien definidos, para contarnos una historia sencilla: un hombre que ha roto con su novia, decide terminar con su vida. Sin embargo, antes de que logre su cometido, Antoine (Daniel Auteuil) se interpone en sus planes y logra salvarle la vida. Louis (José García), el frustrado suicida, la emprende contra Antoine, al que hace sentir culpable por devolverlo al tormento que significa su vida.

Intentando que Louis recupere el deseo de vivir y, para mitigar su sentimiento de culpa, Antoine decide ayudarlo. Lo acoge en su casa, le busca empleo en el restaurante, y tratará por todos los medios de que Blanche (Sandrine Kibelain), su novia, le brinde una nueva oportunidad. En este punto la historia tiene un punto de giro, ya que la hasta entonces ordenada y tranquila vida del camarero se verá trastornada cuando conoce a la atractiva Blanche.

Se trata de un planteamiento bastante simple, pero que gracias a la pericia de los guionistas, experimenta unos inesperados giros a lo largo de la película. Si a ello sumamos el acertado equilibrio entre humor y drama, y unas destacadas interpretaciones de los tres personajes principales, podemos afirmar que estamos ante una película, que sin ser una obra maestra, tiene elementos de gran interés.

En el apartado interpretativo sobresale Daniel Auteuil quien nos ofrece una caracterización soberbia, creando un personaje lleno de matices, con una gestualidad y unas miradas que están llenas de significado. Por su parte José García, está muy bien en su papel de frustrado suicida, y la química que establece con Auteuil es clave para que ambos personajes logren convencer.

Palabras de Pierre Salvadori

Daniel Auteuil y José García tienen las cualidades esenciales de los grandes actores: la duda, la capacidad de abandonarse, cierta feminidad, una gran técnica y sentido del ritmo. En cuanto a Sandrine Kiberlain, me encanta filmarla: conozco pocas actrices con tanta intensidad en un registro grave y que al mismo tiempo se sienta cómoda en situaciones de humor, ligeras. Es capaz de decir textos un poco forzados, quizá demasiado elaborados, de una forma increíble, dándoles vida, disimulando el trabajo y la escritura con una exquisita naturalidad. En cuanto al papel de Marilyne Canto, era más difícil, menos marcado. Pero ella lo ha abordado con mucha intuición, imprimiéndole una emoción, un vigor, un punto abrupto que le iba bien a la película y que impedía que las escenas se deslizaran hacia el vodevil.

En este sentido el título original, Après Vous…, es mucho más elocuente ya que abre un juego de palabras que resuena en el comportamiento de los personajes. Puesto que la cuestión sería: ¿quién está después de quién para cada uno de los implicados?

Para lograr esto la decisión de Pierre Salvadori fue la de confeccionar un film ya no de situaciones que se enlazan, determinan o reaccionan unas con otras sino más bien ejecutar un film de personajes. Tomando el actor como materia prima para trabajar, todo el film es una suerte de recorte de una historia amorosa cuyo centro de atención son los encuentros y desencuentros entre personas, figurado en el interior del film a través del reconocimiento de las siluetas y sombras que delatan a Blanche frente a Antoine.

EL ADVERSARIO

Por: Mario Arango Escobar.

NICOLE GARCÍA

Nació en 1946 en Argelia. A los 15 años emigra con sus padres, andaluces de origen, a Paris, donde estudia filosofía y al mismo tiempo toma cursos de arte dramático. Inicialmente, después de terminar sus estudios, se dedica a la actuación en teatro, y posteriormente en cine. Ha participado en películas de destacados directores como Bertrand Tavernier, Alain Resnais, Claude Sautet, entre otros.

En 1985 debuta como directora, realizando su primer cortometraje “Quinze août”. En 1990, se decide por el largometraje, y dirige “Los caminos del corazón” (Un week-end sur deux). Narra las peripecias que Camille, una joven actriz, debe sortear para visitar a sus hijos, que están al cuidado de su exmarido.

Su siguiente trabajo, “El hijo preferido” (Le fils préféré) data del año 1994. Se trata de un drama que indaga en las relaciones de una familia burguesa, y el enfrentamiento entre hermanos y padres por asuntos de dinero.

En 1998, presenta “Place Vendôme”. Con el trasfondo del negocio oscuro de los diamantes, cuenta la historia de una mujer alcohólica que tras la muerte de su esposo, un reputado joyero, se encarga del negocio familiar como una forma de enfrentar su adicción.

“El adversario” (L’adversaire, 2002), adaptación de la novela homónima de Emmanuel Carrère. Película que analizamos en nuestro cineclub.

En 2006, presenta “Selon Charlie”. Suele decirse que todo hombre se topa con su historia una vez en la vida. ¿Pero cómo reconoce uno la suya cuando pasa? Tres días. Siete hombres que se entrecruzan, creen salvarse… bajo la mirada de un niño, Charlie.

En el 2007 protagonizó “Ma place au soleil” del director Eric de Montalier, narra la historia de tres parejas y un soltero, de edades y clases sociales diferentes, que evolucionan para bien o para mal de manera imprevisible mientras buscan a toda costa el camino que lleva a la felicidad.

“Vista al mar” (Un balcon sur la mer, 2010). La película narra las aventuras de un vendedor de propiedad raíz, que una noche cree encontrarse con Cathy, su amor de juventud. Sin embargo, inesperadamente la mujer desaparece, y el hombre empieza a preguntarse quién era en realidad esta misteriosa muchacha.

Su último film hasta el momento, “Il est parti dimanche” de ficción, se encuentra en post producción y será estrenado en el 2013. En el dirige a Louise Bourgoin actriz que vimos en la película de Rémi Benzaçon “Un feliz acontecimiento”.

EL ADVERSARIO

EL ADVERSARIO. (2002). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 129’. PAÍS: FRANCIA.

Dirección: Nicole García. Guión: Jacques Fieschi, Frédéric Bélier-García, Nicole García (Novela: Emmanuel Carrère). Intérpretes: Daniel Auteuil, Géraldine Pailhas, François Cluzet, Emmanuelle Devos, Bernard Fresson, François Berléand. Título original: L’adversaire. Fotografía: Jean-Marc Fabre. Música: Angelo Badalamenti.

Sinopsis: El 9 de enero de 1993, en una localidad francesa en la frontera con Ginebra, Jean-Claude Roman (38 años), un supuesto médico que decía trabajar en la Organización Mundial de la Salud, mató a su mujer, a sus hijos y a sus padres, pero sobrevivió a su intento de suicidio. Sobre este sonado suceso, que conmocionó a la sociedad francesa, la actriz y directora Nicole García, construye este oscuro y perturbador film.

Si bien, la historia ya había sido llevada a la gran pantalla por Laurent Cantet en “El empleo del tiempo”, hay marcadas diferencias entre las dos versiones. Para Cantet, el interés que se percibe en su film, es el de ámbito laboral, dejando en segundo plano todo lo que tiene relación con ese peso amargo de la mentira que el personaje principal arrastra como un pesado fardo.

García, en cambio, ahonda de manera profunda en la angustiosa experiencia que significa ocultar un secreto difícil de sobrellevar. Esta opción le permite configurar un relato más real, más fiel a la historia, y sobre todo más emotivo.

Desde las primeras imágenes, percibimos la atmósfera oscura y sombría que permea todo el film. La cámara enfoca al protagonista (Daniel Auteuil), y centra su mirada sobre esa mancha que aparece en su vestido. Una mancha que metafóricamente, habla de la mentira, de ese secreto inconfesable que este hombre lleva sobre sus hombros.

Haciendo gala de su talento, la directora estructura su relato de una manera muy novedosa. Apenas iniciado el metraje, nos damos cuenta que la tragedia ya ha ocurrido, cuando  Jean-Marc Faur (Daniel Auteuil), llega a su apartamento. Nadie le responde a sus llamados, y mientras tanto, recoge los restos de unos platos quebrados. En este momento, la narración inicia una alternancia temporal a través de flashbacks que nos hablan del pasado; unidos magistralmente con flashforwards que nos llevan al tiempo de la investigación. Esta manera de darnos a conocer los acontecimientos, es, sin duda, uno de los pilares fundamentales de la propuesta de García.

Otro acierto de la realizadora gala, tiene que  ver con la forma en la que, como aventajada alumna de Hitchcock, imprime y mantiene el suspenso a lo largo de toda la película. A éste propósito, contribuye de manera muy adecuada, la hermosa música de Angelo Badalamenti, que subraya la angustia emocional del protagonista.

Punto aparte para la interpretación de Daniel Auteuil. Impresionante su capacidad mimética para asumir un personaje que es a la vez varios: Jean-Marc Faur que vive con su familia, que tiene encuentros clandestinos con una amante, o el que simplemente pasa el día llenando las horas que no llena un trabajo que no posee. Total demostración de porqué, Auteuil es considerado, como uno de los actores más importantes del cine europeo.

Con ecos del cine de Chabrol, Nicole García no se conforma con una película bien realizada. Aprovecha esta cruda historia para propinar una dura crítica a la sociedad burguesa, esa misma que con su fachada de aparente normalidad, se erige en cómplice de lo que ocurre en la pantalla. No es posible encubrir una mentira durante 18 años, sin la complicidad de un entorno familiar y social  que lo posibilite.

Premios:

2002: Festival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro (mejor película).
2002: César: 5 Nominaciones.

Desde mi punto de vista, lo sobresaliente de la película -o, más bien, de la historia que nos muestra- es la ABSOLUTA FALTA DE COMUNICACIÓN entre todos los protagonistas. Más allá de si el tipo es un psicópata, o lo que sea, ¿alguien puede -con honestidad- afirmar que a lo largo de 18 años un ser querido puede engañarnos hasta tal punto?
Creo que el gran mensaje de la película es la SOLEDAD, la falta de compromiso con el que tenemos al lado:

Todos los personajes muestran la comodidad de vivir en la superficie, sin sumergirse jamás en las profundidades del alma.
Si siempre es conmovedor el llanto de un hombre, la escena del desgarrado estallido en lágrimas de Auteuil es más dolorosa que una puñalada de hielo: ¿se puede concebir que la mujer no lo acoja en sus brazos, sólo por consolarlo aunque no sepa por qué?, ¿se puede concebir que a la mañana siguiente ni siquiera le pregunte por qué lloró la noche anterior?… Los interminables segundos que demora esa mano para apenas rozar el pelo de esa cabeza agobiada, es una de las escenas más espeluznantes que he visto.

EL OCTAVO DÍA

Por: Mario Arango Escobar.

JACO VAN DORMAEL

Nació en 1957 en Ixelles (Bélgica). Durante algunos años trabajó como payaso, y más tarde hizo teatro para niños. Pero lo precario de estas ocupaciones, y las escasas ganancias económicas que le reportaban, le llevarían a estudiar fotografía. Su hermano, el músico Pierre Van Dormael, le introduce posteriormente en el mundo de la televisión, para la que rueda distintos documentales que a la vez le sirven de aprendizaje. Esta experiencia le llevará a ser contratado como director de films publicitarios, terreno en el que adquirirá una gran fama en Bélgica.

En 1991 escribe y dirige “Totó el héroe” (Toto le héros). Esta película narra la odisea de un anciano, recluido en un geriátrico, que intenta reconstruir su vida desde el momento en que, según cree, fue cambiado por otro niño en el hospital donde nació. El film participó en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes y obtuvo cuatro premios Félix de la Academia del Cine Europeo.

Su siguiente película, “El octavo día” (Le huitième jour, 1996), muestra el interés del director en denunciar los problemas que deben afrontar las personas con síndrome de Down, y las incomprensiones familiares y sociales que padecen. En esa misma línea ha colaborado también en una campaña publicitaria contra las minas antipersonas, puesta en marcha por organizaciones internacionales no gubernamentales. Sus protagonistas conquistaron el galardón a los mejores actores en Cannes.

En el 2009 realiza “Vidas posibles de Mr. Nobody” (Mr. Nobody) que narra la historia de Nemo, un niño de padres separados que debe elegir con cuál de los dos prefiere quedarse.

Fuente: texto extraído de http://www.mcnbiografias.com

EL OCTAVO DÍA

Por: Mario Arango Escobar.

EL OCTAVO DÍA (1996). GÉNERO: COMEDIA-DRAMA. DURACIÓN: 113’ PAÍS: BÉLGICA.

Dirección y guión: Jaco Van Dormael. Intérpretes: Daniel Auteuil, Pascal Duquenne, Miou-Miou, Sabrina Leurquin, Isabelle Sadoyan, Henry Garcin, Michèle Maes, Laszlo Martin. Título original: Le huitème jour. Fotografía: Walther Van Den Ende. Música: Pierre Van Dormael

Sinopsis: La película narra el encuentro casual entre Harry (Daniel Auteuil), un ejecutivo obsesionado por el trabajo, que acaba divorciarse, y George (Pascal Duquenne), un muchacho huérfano con síndrome de Down, que vive interno en una institución para niños especiales. Una vez que sus mundos se cruzan, los dos encontrarán una manera diferente de vivir.

El film se inicia con una voz en off, la de George, que va narrando su concepción de la creación del mundo. En esta introducción, su universo, lleno de fantasía se pone de manifiesto y al mismo tiempo conocemos cuáles son sus deseos, sus gustos, y como transcurre su vida. Seguidamente, ingresamos en mundo de Harry, lleno de normas, de orden, sin casi tiempo para sí mismo o para su familia. Van Dormael, también autor del guión, hace gala de su talento y de su capacidad de observación, al construir unos personajes perfectamente bien estructurados, acompañados de un entorno apropiado que ha dibujado con esmero.

El director belga nos presenta a estos dos personajes totalmente diferentes, con modos de vida que se oponen, pero que también llegarán a complementarse, cuando el trágico y accidentado encuentro entre ellos ocurra.

En un comienzo la relación que se establece entre Harry y George es bastante tensa. Para el ejecutivo no es fácil dar cabida al mundo desordenado y fresco del adolescente, pero finalmente, termina por aceptarlo. A partir de este momento, Harry se dará cuenta que la vida que lleva, rígida, normativa, ha sido permeada por la magia de George. Igualmente aprenderá a valorar lo que realmente importa, como el amor hacia los seres queridos. Por su parte, Harry también aprenderá a acercarse a su amigo, a comprender sus frustraciones, su necesidad de afecto.

A medida que la película transcurre, los dos personajes van profundizando su conocimiento mutuo. Harry conocerá que Georges está solo, que su madre ha muerto, y que la única hermana que tiene no puede hacerse cargo de él. De otro lado, descubrirá que posee valores y cualidades que lo hacen un ser digno de su amistad. Para George, contar con un amigo como Harry significa tener a alguien en quien confiar, con quien reírse, o con quien suplir la ausencia de su mamá.

La narración intercala la realidad, con momentos de pura fantasía, perfectamente reconocibles, pues están ambientados con luces fuertes, y en y los cuales se oyen las canciones de Luis Mariano. Son momentos llenos de magia y emotividad,  que nos muestran a George hablando con su madre, contándole sus cuitas, sus miedos y sus deseos.

Notable es el acierto del director en el equilibrado contrapunto que logra al dosificar, de manera precisa, el drama y el humor, logrando que  “El octavo día” sea una historia al mismo tiempo dura y trágica, pero también cómica y divertida.

En cuanto a la dirección de actores, encuentro a un realizador con sobrado talento, en especial en lo que tiene que ver con la extraordinaria actuación que logra de Pascal Duquenne, en el papel de George. Si bien en la vida real es un joven con síndrome de Down, que ha recibido formación en teatro, su interpretación es digna de todo elogio. Al respecto, las palabras de Van Dormael: “El trabajar con Pascal Duquenne no supone ni mayor ni menor dificultad que con un actor normal, pues él es actor. Al contrario, he aprendido de él una importante lección: la exigencia capital de trabajar a gusto para trabajar bien. Lo cual significaría no capricho sino sinceridad. Se trabaja con convicción cuando lo que se hace es verdad, y se hace a conciencia; si no, no”

Con respecto a Daniel Auteuil, decir que, de nuevo, su interpretación de Harry demuestra su formación actoral, y esa capacidad mimética suya, que lo hace uno de los actores franceses más destacados.

Mención especial para el logrado final. Vemos a Harry con sus hijas, en un entorno totalmente diferente al del pasado. Está narrándoles la creación del mundo de manera similar a la que hace George al inicio de la película. Pero en su versión, está el octavo día, ese en el cual el creador se preguntó si todo estaba perfecto…y entonces fue cuando creó a George. ¡Hermoso punto final!

Premios:

1996: Cannes: Premio de interpretación (ex-aequo para Daniel Auteuil y Pascal Duquenne).

1996: Globos de oro: Nominada Mejor película de habla no inglesa.