LIBERTAD

Por: Mario Arango Escobar.

PARIS: emission "Vous aurez le dernier mot!" sur France 2TONY GATLIF

Tony Gatlif (Michel Dahmani, su verdadero nombre) nació en 1948 en Argel (Argelia). Hijo de madre malagueña con raíces gitanas y padre bereber. Cuando era apenas un joven, se marchó a Francia, donde estudió Arte Dramático en Saint-Germain-en-Laye en 1966.

Hizo su primera película, “La Tête en Ruine” en 1975. A partir de 1981, en su película “Corre Gitano”, Gatlif empieza a definir los que serían sus temas preferidos; su tierra natal y la condición gitana.

En 1983 inicia una trilogía sobre la reivindicación del pueblo gitano. El primer film, “Les Princes”, hace referencia a un grupo de gitanos asentados en los suburbios de París. Le sigue “Latcho Drom” (1992), un verdadero himno a la música gitana, con un viaje musical desde Rajasthan a España, pasando por Egipto, Rumanía, Hungría y Francia.                 La trilogía termina con “Gadjo Dilo” (1998), ‘Gadjo dilo’ significa el payo loco en romaní. El payo, en este caso, es Stéphane, un joven francés que viaja a Rumanía buscando a una cantante misteriosa. Sólo la música le permite superar las diferencias culturales y facilitar su integración al grupo.

En el 2000 dirige “Vengo”, film en el que cuenta como tras la muerte de su hija, Caco se refugia en el alcohol, la fiesta y el flamenco, acompañado por Diego, su sobrino discapacitado. La familia de Caco ha contraído una deuda de sangre con otra familia, otro clan. Alguien tendrá que pagarla… En el 2002 escribe y dirige “Swing” protagonizada por Max, un niño que se fascina con la música Manouche. Durante una temporada en casa de su abuela conoce a un grupo de gitanos, de los cuales aprende, además de la música, como afrontar la vida.

Escribe y dirige “ExiIs” en el 2004 y gana la Palma de Oro al Mejor Director en el Festival de Cannes. En esta road movie musical, una pareja de gitanos, residentes en Francia, deciden emprender un viaje hacia Argelia, la tierra que sus padres tuvieron que abandonar, buscando sus raíces a través de la ruta que separa Francia de Argelia. En “TranSylvania” que realiza en el 2006, narra la historia de  Zingarina una mujer rebelde que viaja a  Transilvania en pos del hombre amado. Rápidamente se da cuenta que se ha equivocado, de que está sola, y decide empezar desde cero.

En el 2009 escribe y dirige  “Libertad” (Korkoro). Película sobre la deportación de gitanos desde Francia a los campos de exterminio nazi.

En 2012, Gatlif deja de lado el mundo gitano para realizar “Indignados”, un documental que realiza en España, sobre el grupo de manifestantes que se reúnen contra las injusticias de la sociedad.

El cine de Tony Gatlif es un verdadero himno a la libertad. La música se constituye en un personaje más de sus films, y termina por ser la expresión de un viaje, tanto interior como exterior. En sus películas siempre está presente su compromiso político con los pueblos más olvidados.

KorkoroLIBERTAD (2009). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 111’. PAÍS: FRANCIA.

Dirección y guión: Tony Gatlif. Intérpretes: Marc Lavoine, Marie-Josée Croze, James Thiérrée, Mathias La Liberté. Título original: Korkoro. Fotografía: Julien Hirsch. Música: Delphine Mantoulet, Tony Gatlif.

Sinopsis: Théodore, alcalde de un pueblo situado en zona ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, acoge al pequeño Claude, cuyos padres desaparecieron desde el inicio de la guerra. La profesora Lundi conoce un grupo de gitanos que se ha instalado cerca de allí. Las nuevas leyes les impiden ser nómadas, ella y Théodore los ayudan, dándoles tierras y escolarizándolos. Pero esta nueva vida sedentaria es difícil para ellos, además, la presión del régimen de Vichy y de la Gestapo se intensifica. Entonces, como lo han hecho desde siglos atrás, los gitanos deberán continuar su camino para permanecer libres.

Con Taloche, personaje central de “Libertad”, Gatlif nos lleva a esta historia que él mismo ha creado; para hablarnos, como es habitual en su filmografía, de la cultura gitana. En esta oportunidad, además, la intención es denunciar lo ocurrido con esta etnia durante la Segunda Guerra Mundial: El holocausto de los Rroma. Para reconstruir esta página desconocida de la historia de Europa, el director argelino ha debido realizar una exhaustiva investigación, que incluye testimonios de algunos sobrevivientes al exterminio nazi y referencias de historiadores y documentalistas que han estudiado el tema.

Yvette Lundy, miembro de la resistencia francesa que protegió a los gitanos, y que en la película está representada en la profesora, fue de gran ayuda para el director a la hora de escribir el guión.

Con una narrativa poco convencional, en razón de los frecuentes saltos temporales que nos llevan del pasado al presente y viceversa, Gatlif construye una fábula sobre la libertad gitana, con gran contenido dramático.

Para plasmar el concepto de libertad que el director quería expresar en su film, fue necesario encontrar un personaje  que por medio de su fantasía, su locura, su pureza y su sentido de libertad encarnara la idiosincrasia de la comunidad gitana. Esto debido a que en la lengua gitana no existe ningún vocablo para significar la libertad. Entonces, aparece el personaje de Taloche, que es sinónimo del ser libre.

Para este rol, explica Gatlif,  “quería un músico, alguien capaz de, al mismo tiempo, tocar música, subirse a los árboles y caerse. Sin hacer trampas… es imposible a priori encontrar un actor con estas competencias. Un día vi a James en el Théâtre de la Ville en París. Nunca había visto nada parecido. Estaba impresionado. Era el actor que yo soñaba para ese personaje”.

“No siendo Rrom hizo un trabajo enorme. Durante seis meses aprendió a hablar la lengua Rromaní, a tocar música gitana y sobretodo se dejó poseer por el espíritu de libertad de Taloche”

Como personaje que compendia todo el sentido y significado de “Libertad”, Taloche se constituye en el personaje que acapara nuestra atención. Recordemos algunos momentos del film donde James Thiérré, nos brinda una lección de su talento y versatilidad. Escenas que seguramente quedarán en nuestra memoria.

Inolvidable la secuencia del baile en el bosque, cuando Taloche hace verdadero derroche de plasticidad, en un encuentro, un orgasmo con la tierra, absolutamente maravilloso. Seguidamente, al llegar a la casa, no concibe que el agua esté prisionera y sin pensarlo dos veces, abre todas las llaves…hasta que el agua desciende, libre, por las escaleras.

Igualmente fascinante, es la secuencia en la cual, huyendo de las balas enemigas, Taloche sube a lo alto de un árbol, donde finalmente es alcanzado, y tiene que saltar…Escenas que hacen eco de lo que, en un momento de la película, un gitano dice: “Seremos libres cuando partamos de aquí sin que nadie sepa dónde vamos.” Eso es la libertad.

En el apartado técnico merece destacarse la exquisita puesta en escena, que recrea todo el  hábitat del pueblo gitano, con sus carromatos, los caballos, el vestuario, los cachivaches que llevan a todas partes, etc.

Deslumbrante la fotografía, naturalista y realista, llena de luz, con gran cuidado de la composición.

Punto aparte, para hablar de la música, que denota el extraordinario gusto de Gatlif, compositor de la banda sonora, como es habitual en todas sus películas. En esta oportunidad, los ritmos y las canciones gitanas realzan el espíritu y el tono de esta interesante historia.

Y es justamente con una canción que finaliza la película. Los Rroms acaban de ser embarcados por la mañana temprano para no volver jamás. La canción dice: “buena suerte para los otros, si alguien se preocupa por nuestra ausencia, decidle que fuimos tirados del cielo y de la luz, nosotros los señores de este vasto universo”.

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