TIEMPO DE MORIR

Por: Mario Arango Escobar.

dorota-kedzierzawska-01DOROTA KEDZIERZAWSKA

Nació en Lodz (Polonia) en 1957. Se graduó en Estudios Culturales en la Universidad de Lodz en 1981.  Estudió dos años de dirección de cine en Moscú y regresó a Lodz donde se graduó en la Escuela Nacional de Cine.

Con “Diablos, Diablos” (Diabły, diabły, 1991), recibió Mención Honoraria como directora en el Festival de Cine Polaco de Gdynia.

En su filmografía se destcan obras como “Cuervos” (Wrony, 1994). Con este film recibió el premio Coup de Coeur en Cannes y los premios de los periodistas y del público en Gdynia. Es la historia de una niña que no cuenta con el amor de su madre. Para compensar sus carencias afectivas, secuestra a una compañera de clase, pretendiendo convertirse en madre de la pequeña.

Por Nada (Nic), Kędzierzawska obtuvo la mejor dirección en los Premios Águila de Cine de la Academia en Polonia en 1998. “Yo soy” (Jestem) fue por su parte laureado con el Premio especial del Jurado en el Kinderfilmfest de la Berlinale 2006 y ganó también la Mejor Cinematografía, Banda Sonora y Sonido en los Premios Águila en 2005. En este film, Kundel es un niño que escapa de un orfanato para encontrarse con su madre, pero ésta lo rechaza, por lo que el pequeño tiene  que emprender una dura lucha por sobrevivir.

“Tiempo de morir”/Pora umierac (2007) película que analizaremos en nuestro cineclub.

“Mañana será mejor”/Jutro bedzie lepiej (2010). Crónica de tres niños solos que tienen un deseo común: alcanzar la frontera y cruzar hasta ese lugar que para ellos representa la promesa de una nueva vida. “Otro mundo” (Inny Swiat, 2012).

TIEMPO DE MORIR

126135.1TIEMPO DE MORIR/PORA UMIERAC. (2007) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: POLONIA. DURACIÓN: 104’.

Dirección y guión: Dorota Kedzierzawska. Intérpretes: Danuta Szaflarska, Krzysztof Globisz, Malgorzata Roznatowska, Tereska de Robert, Agnieszka Podsiadlik. Fotografía: Artur Reinhart. Música: Wlodzimierz Pawlik.

Sinopsis: Poética mirada a los últimos años de una mujer mayor, que comparte su mundo y sus recuerdos con su fiel perra.

Después de apreciar este film, llego a la conclusión, que seguramente compartirán los que hemos tenido este placer, que “Tiempo de morir”, constituye un verdadero hallazgo. Desde cualquier punto de vista, esta es una auténtica joya cinematográfica.

Empezaré por alabar la sencillez de la historia: una mujer anciana y su perra que viven en un inmenso caserón. Con Phila, como se llama el animal, la mujer comparte su existencia. Y no sólo el presente, también el pasado; los recuerdos hermosos de su juventud ya lejana, cuando se enamora por vez primera. Con Phila, juega, discute, y conversa…    Entre ambas se establece una complicidad a toda prueba, que cautiva hasta el espectador más desprevenido.

Para dar vida a Aniela, la protagonista de esta historia, la cineasta polaca ha tenido el acierto de encargar su interpretación a la destacada actriz  Danuta Szaflarska, quien a sus 91 años nos regala una verdadera lección de buen hacer. Sorprendente su capacidad para trasmitir, con sutiles gestos y miradas llenas de picardía, todo el mundo interior del personaje a tal punto que todo el peso del film recae sobre sus espaldas. Literalmente se devora la pantalla con su notable caracterización.

Punto aparte merece la participación de Philadelphia, que llega a convertirse en un personaje más del film. La empatía que se establece entre ésta y Aniela es maravillosa, y se constituye en uno de los puntales de la historia.

Indudablemente, otra de las fortalezas de “Tiempo de morir”, es lo bien estructurado de su guión, que se centra en lo esencial, con una mezcla muy equilibrada de humor y drama que hacen un verdadero deleite su visionado.

La fotografía a cargo de Arthur Reinhart, en un blanco y negro absolutamente exquisitos, que confiere a la película esa atmósfera nostálgica y poética, habla de la gran sensibilidad estética de su directora. Lo mismo podría decirse de  la iluminación. Magistral resulta el juego con las luces y las sombras para crear imágenes de una singular belleza que permanecen en la retina del espectador.

Con un manejo de la cámara como pocas veces se tiene la oportunidad de apreciar, Kedzierzawska compone cada plano como si estuviera pintando un cuadro. Recordemos esos primeros planos de la anciana, sobre fondo blanco o negro…La vidriera de la ventana donde observa diariamente a sus vecinos…el  columpio…y esa forma de hablarnos de los recuerdos de Aniela, utilizando tan bellamente el difuminado, y ese efecto de inestabilidad que los hace próximos a los sueños…

“Tiempo de morir” es una película que a través de su simplicidad nos propone una gran variedad de lecturas sobre la vejez. Además de un retrato muy realista del mundo de los ancianos, su soledad, su entorno familiar, también nos presenta una mirada positiva, encarnada en Aniela, una mujer que no pierde su autonomía, que no se siente agobiada por los años, y que aún disfruta, como una adolescente, de estar en medio de una tormenta… o de treparse al columpio, y volar!!!! Toda una lección de vida…

Premios:                                                                                                                       2007: Festival de Cine de Polonia: Mejor actriz (Danuta Szaflarska).

MUNDO INJUSTO

Por: Mario Arango Escobar.

FESTIVAL DE CINE SAN SEBASTIÁNFILIPPOS TSITOS

Nació en Atenas (Grecia) en 1966. Estudió Administración de Empresas, y simultáneamente empezó a trabajar en radio y televisión. Fue ayudante de dirección y fotógrafo.

En 1991 viaja a Berlín para estudiar en la Academia Alemana de Cine. Una vez finaliza sus estudios, inicia su carrera como director de programas y cortometrajes para televisión.

Incursiona en el largometraje con “My Sweet Home”, con la cual participó en el Festival de Cine de Berlín. Un grupo de historias tragicómicas que recogen las vivencias de personas que han perdido la esperanza en la vida.

En el año 2009 realiza “Akadimia Platonos”. La xenofobia y la desintegración de la identidad griega son el centro de esta comedia.

“Mundo injusto” (Adikos kosmos) del año 2011, que analizamos en el cineclub.

1322145241_616x350MUNDO INJUSTO/ADIKOS KOSMOS. (2011). GÉNERO: COMEDIA-DRAMA. PAÍS: GRECIA. DURACIÓN: 118’.

Dirección: Filippos Tsitos. Guión: Dora Masklavanou, Filippos Tsitos. Intérpretes: Antonis Kafetzopoulos, Christos Stergioglou, Theodora Tzimou, Minas Hatzisavvas, Yorgos Souxes, Laya Yourgou. Fotografía: Polidefkis Kyrlidis. Música: Jose Van der Schoot.

Sinopsis: comedia dramática que narra las peripecias de Sotiris, un funcionario de policía obsesionado con hacer del mundo un lugar más justo. Un día decide perdonar a todos aquellos pobres para los que la vida es injusta…

Como el más aventajado alumno de Aki Kaurismaki, el director griego nos regala esta magnífica tragicomedia, ambientada en la Grecia de nuestros días. Siguiendo los lineamientos presentes en la cinematografía del finlandés, Tsitos nos introduce en la historia de Sotiris, ese policía que parece agobiado por la vida, y cuya concepción de la justicia es la idea fundamental del film.

El ritmo lento de la película, unos personajes que se comunican más a través de silencios que de palabras, espacios urbanos lúgubres, y una decoración escasa en los espacios interiores, remiten a obras como “Contraté un asesino a sueldo”, “Luces al atardecer” o “Crimen y castigo”, ejemplos del mejor Kaurismaki. Los colores agrisados y fríos, como también lo son del director nórdico, hablan aquí, a mi parecer, de la crisis económica que vive el pueblo griego.

Desde las primeras imágenes que dan inicio al film, se percibe la intención del director a través de las acciones de Sotiris (llenas de un humor absurdo), de ir en contra de un sistema en el cual se ha perdido toda esperanza. Este tono de ironía, y de sátira se mantiene a lo largo del metraje y va ganando en intensidad a medida que la historia avanza.

La atmósfera tristona de la historia está magníficamente reforzada por acordes de piano, igualmente melancólicos, pero de gran belleza, a cargo del compositor Jose Van der Schoot. Al mismo propósito de generar un clima gris, acorde con la vida del policía, sirve una iluminación que llama la atención por su marcado acento teatral.

Con respecto al uso de la cámara, el director griego muestra un marcado interés por la geometría al momento del encuadre, recordemos los frecuentes planos ascendentes o descendentes para mostrarnos el edificio donde viven los protagonistas. Así mismo, deudores de esta casi obsesión, son los bellísimos desplazamientos laterales que nos hacen conocer, desde todos los ángulos, el parque donde los enamorados se encuentran.

En cuanto a los personajes protagónicos. Sobresaliente el trabajo actoral de Antonis Kafetzopoulos, interpretando a un personaje que prácticamente no evoluciona, pero que logra mantener y trasmitir esa actitud de derrota que percibimos en Sotiris. Igualmente, con respecto a Theodora Tzimo, en el papel de la mujer encargada de la limpieza, podemos afirmar que su personaje está interpretado con sobrado talento.

“Un mundo injusto” un hermoso cuento moral que termina con un final lleno de poesía que sugiere un escape imaginario a ese edén representado en la maqueta de la isla, en la que finalmente, se imponen los colores brillantes, y alegres como símbolo de la esperanza…y del posible amor.

Premios:                                                                                                                       2011: Festival de San Sebastián: Mejor director, mejor actor (Antonis Kafetzopo).

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DETACHMENT

Por: Mario Arango Escobar.

tony-kayeTONY KAYE

Nació en 1952 en Londres (Inglaterra). Sus inicios están relacionados con el mundo de la publicidad, en el cual es ampliamente reconocido. Además de director de películas de ficción, también realiza videos musicales, comerciales para la televisión y propuestas de arte contemporáneo. Igualmente ha incursionado en el género del documental, en el cual merece especial mención “Lake of Fire”, un proyecto que él mismo financió y que cubrió el debate sobre el aborto en los Estados Unidos.

Su primer largometraje fue “American History X” (1998) una notable y crítica representación de los movimientos racista juveniles existentes en Norteamérica.

En el año 2009 realiza “Black Water Transit”, adaptación de la novela homónima de Carsten Stroud que relata la historia de un naviero que trata de evitar la cárcel a su hijo drogadicto.

“Detachment” (2012), película que presentamos en el foro.

DetachmentDETACHMENT/DESAPEGO. (2011). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: ESTADOS UNIDOS. DURACIÓN: 97’.

Dirección: Tony Kaye. Guión: Carl Lund. Intérpretes: Adrien Brody, Christina Hendricks, Sami Gayle, Marcia Gay Harden, James Caan, Lucy Liu, Bryan Cranston, Blythe Danner, William Petersen, Tim Blake Nelson, Renée Felice Smith, Isiah Whitlock Jr., Doug E. Doug. Fotografía: Tony Kaye. Música: The Newton Brothers.

Sinopsis: Henry Barthes es un profesor que va de colegio en colegio haciendo suplencias. En esta oportunidad debe enfrentarse a un grupo especialmente conflictivo, sin embargo ya está acostumbrado a manejar grupos semejantes; por eso como siempre, se toma su trabajo muy en serio y tratará de que sus nuevos alumnos aprendan, además de contenidos curriculares, a enfrentar un mundo que es bastante hostil…

Mezclando varios géneros cinematográficos, Tony Kaye imprime a este film una narrativa bastante novedosa. En efecto, en el inicio de la película asistimos a lo que podríamos llamar un pseudo-documental, en el cual varios personajes cuentan cómo llegaron a ser profesores. Seguidamente, Mr Brathes (Adrien Brody), el protagonista, comienza a dialogar con un interlocutor invisible. Esta conversación permanecerá por todo el resto del metraje, y estará acompañada de animaciones de dibujos infantiles sobre un tablero y de pequeños flashes que nos muestran imágenes alusivas a la infancia del señor Brathes. Todos estos datos están perfectamente integrados al núcleo central del relato, como lo es la estadía del profesor sustituto en su nuevo colegio, y la interacción con sus alumnos y compañeros de clases. Al margen de todo esto encontramos una sub-trama en la cual aparece Erica, la prostituta que el profesor se encuentra en la calle y a la que decide ayudar.

Esta estructura narrativa, que hace de “Detachment” una obra ágil, que logra capturar al espectador, encuentra en el grupo de actores un complemento preciso. Sobresale entre todos, Adrien Brody con una interpretación que corrobora su talento, ya mostrado y reconocido en “El pianista” (Roman Polanski, 2002). Destacable también el rol de prostituta, asumido por Sami Gayle (Erica), y finalmente meritorio el debut de Betty Kaye, interpretando a Meredith.

Estamos ante una obra compleja, que no se queda en la mera historia del protagonista, sino que a través de las relaciones que éste establece, nos sumerge en el tema de la problemática que padece el sistema educativo actual. De otro lado, el propio señor Brathes, representa ese vacío y esa apatía que los estudiantes muestran frente a la escuela, el desinterés que los padres demuestran frente a sus hijos, y el por último el desinterés de los profesores por la verdadera esencia de la enseñanza.

Este clima de indiferencia está enfatizado por una banda sonora que pone un tono de melancólica belleza a una fotografía en la que predominan los colores fríos y agrisados.

La figura del profesor actúa como guía, no sólo para los estudiantes, sino también para el espectador. A través de esas secuencias en las cuales el personaje de Adrien Brody, habla a la cámara (y a nosotros), para contarnos sus vivencias como maestro, y lo que ellos significa, pero además para hablarnos de sus traumas, de sus ideales. De esta manera parece cuestionarnos al compartirnos sus reflexiones: ¿Por qué no hay una formación previa que nos ayude a educar a nuestros hijos? Por qué existe gente que siempre busca fastidiar a las personas buenas, más no a las malas como ellos? ¿Por qué no se busca leer si es una manera de estimular nuestra imaginación? ¿Qué están haciendo actualmente los padres con sus hijos, en casa? ¿Es que no se entiende que las personas quieren hablar, ser miradas, escuchadas? ¿Es que no se entiende que todos somos iguales, que sentimos dolor y tenemos problemas en nuestras vidas?

Este mundo que de manera tan realista retrata Tony Kaye, tiene un final absolutamente acorde con la historia de “Detachment”. Adrien Brody, lee un fragmento de “La caída de la casa Usher’”, de Poe, al tiempo que imágenes del instituto vacío, ruinoso, aparecen en la pantalla, como una metáfora del estado de ánimo próximo al desapego. Un final que muestra lo dura que puede ser la existencia, pero que también nos invita a tener esperanza en un mundo mejor.

PLANES PARA MAÑANA

Por: Mario Arango Escobar.

mariamaciasJUANA MACÍAS

Nació en 1971, en Madrid (España). Es licenciada en Comunicación Audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid. Cuenta además con una especialización en Realización y producción de programas audiovisuales, otorgada por el Instituto Oficial de Radiotelevisión Española.

Además de documentales, publicidad y videoclips, también ha realizado cortometrajes en 35mm.

En el año 2001 realiza “Siete cafés por semana”, cortometraje, que presenta a un grupo de personas que se reúnen diariamente en un café, para hablar de sus vidas. Con esta obra, Macías obtuvo el Premio Goya al Mejor Cortometraje de Ficción.

“Gran Vía am/pm”, cortometraje del año 2010. Un día cualquiera en la Gran Vía madrileña, siete personajes nos hablan de sus encuentros y desencuentros, de sus rutinas, sus miedos y sus ilusiones..

Su debut en largometraje ocurre en el año 2010, con “Planes para mañana”, que analizaremos en nuestro cineclub.

escena_aura_garrido_2_grandePLANES PARA MAÑANA (2010). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: ESPAÑA. DURACIÓN: 96’.

Dirección: Juana Macías. Guión: Juana Macías, Juan Moreno, Alberto Bermejo. Intérpretes: Carmen Elías, Goya Toledo, Ana Labordeta, Aura Garrido, Jorge Bosch, Brendan Price, Adrián Marín, Pablo Viña, Christophe Miraval, Maite Blasco. Fotografía: Guillermo Sempere. Música: Varios.

Sinopsis: la película explora el universo femenino más íntimo a través de cuatro mujeres que tienen que tomar una decisión que marcará irreversiblemente sus vidas.

“Planes para mañana”, es la ópera prima de la directora Juana Macías, cuya estructura narrativa es lo que podríamos llamar “una historia de historias”, en la que están implicadas cuatro mujeres. Si bien cada relato es independiente, hay elementos que los vinculan.

Un guión escueto, desprovisto de todo adorno, pero con un gran esmero en la construcción de unos personajes bastante humanos, sirve de sostén a esta mirada de la mujer contemporánea.

Cuatro mujeres en los límites de la madurez se cuestionan sobre el sentido de sus vidas. Surge entonces la inevitable pregunta: ¿merece la pena vivir como hasta ahora, o aún hay tiempo para cambiar de rumbo? Con esta premisa, la directora madrileña nos introduce en este bien logrado drama.

Las situaciones que vemos en la pantalla son totalmente cotidianas, pero Macías logra hacerlas singulares mediante un tratamiento bastante novedoso. La brevedad y resolución de cada episodio, el tratamiento de los personajes, y sobre todo el manejo tan acertado de la cámara en mano, que habla de la inestabilidad emocional de las mujeres, hacen de esta película una obra que habla del talento de esta novel directora española.

Novedoso, además de la utilización de la cámara en mano, (que como ya expresamos permite mostrar los miedos, los temores y dudas de las cuatro mujeres); está el recurso de situar la cámara muy cerca de los actores, y con profusión de primeros planos, para que el espectador pueda captar, en su justa medida, las emociones que experimentan los personajes.

Destacable igualmente, la dirección de actores y actrices, ya que Macías logra extraer de sus rostros, de sus miradas, gestos y silencios, todo un conjunto de sentimientos que hacen que las interpretaciones sean convincentes. Mención especial merecen Carmen Elías (Antonia), y Aura Garrido (Mónica).

El hecho de que “Planes para mañana” sea una película que indaga el universo femenino, es importante no perder de vista la presentación que se hace de la figura masculina a través de imágenes del hombre actual. Hombres maltratadores, manipuladores, pero también comprensivos y solidarios. Recordemos el compañero de la entidad bancaria, que se contrapone a la actitud hostil de la gerente.

Al igual que al comienzo, al final de la película también hay una serie de retratos de fotoblog, elemento éste que unido a las melodías indie de Anni B. Sweet, le confiere un toque muy personal y contemporáneo.

Finalmente, pienso que “Planes para mañana”, más que plantear una discusión sobre la actual situación de la mujer, nos hace reflexionar sobre asuntos como la soledad, la frustración, pero también la esperanza. Esperanza en los dos jóvenes que, pese a la tragedia que cada uno vive, deciden asumir el futuro con optimismo.

Premios:                                                                                                                       2010: 2 Nominaciones al Goya: Mejor Dirección Novel y Actriz Revelación (Aura Garrido). 2010: Festival de Málaga: Dirección, Actriz de Reparto, Mejor Guionista Novel.

ÉRASE UNA VEZ EN ANATOLIA

Por: Mario Arango Escobar.

nuri-bilge-ceylanNURI BILGE CEYLAN

Nació en Estambul en 1959. Cursó estudios de Ingeniería Química en la Universidad Técnica de Estambul en 1976 y de Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Bogazici en 1978. Estudió cine en la Universidad Mimar Sinan de Estambul y trabajó como fotógrafo, abandonando sus estudios universitarios y lanzándose a la práctica cinematográfica. En 1993, dirigió su primer cortometraje “Capullo” (Koza) y es el primer cortometraje turco proyectado en Cannes en 1995.

En 1998, rodó su primer largometraje, “El pueblo” (Kasaba,1997) que trata sobre las relaciones entre los miembros de una familia turca en una pequeña ciudad. La historia está contada desde la perspectiva de dos niños, y dividida en cuatro partes que van paralelas a las estaciones.

Ceylan obtiene el reconocimiento internacional en 1999, con su segunda película “Nubes de Mayo” (Mayis Sikitinsi), con la cual participa en el Festival de Berlín. “Dedicada al dramaturgo ruso Anton Chéjov, es la historia en la que un cineasta regresa a la aldea de sus padres para realizar un documental sobre su familia.”

En el año 2002, realiza “Lejano” (Uzak, 2002), Como lo indica su título, la película pone su acento en la lejanía entre los seres cuando éstos pierden sus ideales dentro de una sociedad en crisis. La película fue galardonada con el Gran Premio y con el Premio al Mejor Actor en el Festival de Cine de Cannes.

En el año 2006, participa nuevamente en Cannes, esta vez con “Los climas” (Iklimler), donde contaba la crisis de una pareja, con él y su esposa en los papeles protagónicos.

Dos años más tarde, realiza “Tres monos” (Üç Maymun), film que nos introduce en la historia de una familia signada por la incomunicación. Con esta película obtiene el Gran Premio del Jurado, como mejor director, en el Festival de Cine de Cannes 2008.

“Érase una vez en Anatolia” (2011), película que analizaremos en nuestro cineclub.

CAH-Érase-una-vez-en-Anatolia-estrenosÉRASE UNA VEZ EN ANATOLIA/ BIR SAMANLAR ANADOLU’DA. (2011). GÉNERO: DRAMA. DURACIÓN: 158’. PAÍS: TURQUÍA.

Dirección: Nuri Bilge Ceylan. Guión: Ercan Kesal, Ebru Ceylan y Nuri Bilge Ceylan. Intérpretes: Muhammet Uzuner, Yilmaz Erdogan, Taner Birsel, Ahmet Mümtaz Taylan, Firat Tanis, Ercan Kesal, Erol Eraslan, Murat Kiliç. Fotografía: Gökhan Tiryaki. Música: Okan Selçuk y Mehmet Kılıçel.

Sinopsis: la película cuenta la historia de una brigada policial y judicial encargada de encontrar el cadáver de un hombre y esclarecer quien fue el autor del crimen.

En sus anteriores películas Nuri Bilge Ceylan ya había mostrado su admiración por el cine del gran maestro Tarkovski. Ahora, con “Érase una vez en Anatolia”, el director turco se erige, sin lugar a dudas, como uno de sus discípulos más aventajados, y logra la consolidación de su personal estilo.

Desde las primeras imágenes de este maravilloso film, nos encontramos con una estética llena de metáforas y de símbolos que por momentos nos llevan a un universo totalmente poético.

La película se inicia con tres personajes conversando animadamente. Seguidamente la cámara sigue a uno de los hombres que se desplaza hacia el exterior. Poco después nos enteramos que uno de los hombres ha sido asesinado, y que otro está señalado como sospechoso de haber cometido el crimen. .

A partir de este momento acompañaremos a la comisión de policías, fiscales, médicos forenses, y del sospechoso del crimen en una búsqueda interminable por carreteras laberínticas y desoladas. Según afirma el acusado, cuando cometió el delito, estaba borracho, y no recuerda el sitio donde ocurrieron los hechos; razón por la cual, el hallazgo del cadáver se dificulta. Esta podría ser la primera parte de la película, caracterizada por la ausencia de diálogos, y por la deslumbrante estética que el director imprime a través de la cámara. Una cámara que simplemente se encarga de acompañar, registrando cada momento, sin perder ningún detalle…

Este recorrido nocturno, agobiante, tiene una clara connotación simbólica, que visualmente se expresa en magníficos planos generales, en los cuales la presencia del hombre se advierte totalmente insignificante.

De igual manera, sorprende el talento de Ceylan, para que el espectador perciba la historia como si ocurriera en tiempo real, mostrándonos, a través de una aparente y callada tranquilidad, una atmósfera de tragedia y desolación; sobre todo en esta primera parte de film.

Una segunda parte del film, más intimista y en la que algunos personajes ponen de presente sus sentimientos, sus recuerdos, y sus frustraciones más profundas. La noche da paso al día. Los planos se hacen más cercanos, y la atención se centra en personajes individuales.

Un recurso muy bien manejado por el director turco es el de alternar el protagonismo en algunos de los personajes, y así vemos como el médico, de observador pasivo, se vuelve, activo. Y la cámara es clave para subrayar esta intención, que además nos acerca a las discusiones y confesiones de estos hombres. No obstante, lo que logramos conocer de cada uno de los personajes, son meros datos fragmentarios, que no permiten tener conocimiento preciso sobre ellos. Y aquí podemos comprender cómo la búsqueda del cadáver es sólo una excusa, que Ceylan emplea, a modo de metáfora, para hablarnos de temas más transcendentales, como el significado y sentido de la existencia, la muerte, la justicia, el perdón y la culpa.

Una banda sonora que contribuye a crear el clima perfecto para la historia, con un empleo magistral de los silencios, y del sonido ambiente (el viento, la lluvia, el tráfico vehicular). Ya que la imagen se expresa por sí misma, Ceylan puede darse el lujo de prescindir de la música, y de esta manera, despojada de adornos, hacernos contemplar el plano en su real dimensión.

Sobresaliente también la memorable fotografía, a cargo de Gökhan Tiryaki, con un manejo exquisito de la luz, haciendo que muchos planos parezcan auténticos cuadros que remiten a los maestros holandeses.

“Érase una vez en Anatolia” es desde todo punto de vista, una obra imprescindible, que a partir de una historia aparentemente cotidiana, nos plantea reflexiones profundas y trascendentes. Una película, que más respuestas, sugiere preguntas y sobre todo un film que no termina con su proyección sino que continuará en nuestras mentes inquietándonos y demostrando el poder que toda obra de arte auténtica, posee.

Premios:                                                                                                                        2011: Festival de Cannes: Gran Premio del Jurado.                                                     2012: Premios del Cine Europeo: Nominada Mejor Director y Mejor Fotografía.                2012: Independent Spirit Awards: Nominada a Mejor Película Extranjera.

Entrevista a Nuri Bilge Ceylan sobre la película en Cannes 2011.

P: Parece que “Era una vez en Anatolia” se inspiró en una historia que verdaderamente ocurrió a su co-­guionista que también es médico, Ercan Kesal. ¿Qué es lo que le pasó realmente?

N: Se acordaba haber buscado un cuerpo, durante la madrugada, pero sin darme más detalles. Es más bien la situación lo que nos sirvió a nosotros como punto de partida.
¡Cuando Ercan comenzó a escribir el guión con nosotros, {coguionista: Ebru Ceylan}, se
había olvidado de todo! Uno piensa en el accidente en “Tres monos”.
El asesinato no aparece y comienza la búsqueda. Al principio, el público se siente un poco
perdido. Si usted quiere encontrar algo, primero hay que perderlo. Efectivamente quería
que los espectadores no tuvieran más información que los personajes y qué, poco a poco, se fuera aclarando. No me parecía importante en este prólogo, saber si era un
homicidio, una pelea, o un accidente. No es la verdad que buscaba. No me pareció esencial mostrar lo que ocurrió. No me apetecía que el público estuviera mas informado que mis protagonistas.

P: ¿Por qué quiso enseñar a los tres personajes en el prólogo?

N: Quería que se viera al hombre vivo porque, así se sentirá más su muerte: les vemos beber alcohol, y luego, cuando vemos al otro en el coche, comprendemos entonces que lo ha asesinado. Un elemento también importante es el perro que se verá mucho más tarde.

P: ¿En qué región de Turquía rodaron?

N: En el centro de Anatolia, a dos horas en coche de Ankara

P: Los espectadores necesitan tiempo para enterarse cuáles serán los personajes principales. Durante mucho tiempo el doctor, por ejemplo, es un observador pasivo.

N: Pero si usted mira bien, la cámara acompaña al doctor desde el principio al final. Jamás ruedo nada que esté fuera de su campo de visión. Muestro a otros personajes en la medida en que están en relación con él. De observador pasivo, se vuelve poco a poco participante. El corazón de la película, es su relación con el fiscal, porque le obliga a cuestionarse y a evolucionar durante este viaje. El espectador esta inducido a ver las cosas bajo un prisma diferente. Frente al espejo, al final, el médico no puede soportar su mirada.

P: Por su profesión está en contacto con el sufrimiento, la enfermedad, la muerte, eso ha hace que se construya una coraza y adopte un comportamiento frió que va comenzará a derretirse.

N: Él empieza a sentir compasión por los demás, hacia el asesino, hacia la mujer con el niño. Por primera vez, es capaz de sacrificar algo de si mismo, de ser menos egoísta. Es por lo menos lo que se puede suponer, porque no quiero decir más que lo que la película muestra. Definitivamente, se da cuenta que algo cambió en él, pero no sabemos cómo. Mi suposición es que por primera vez asumió riesgos en su carrera, su profesión.

Las razones de esta evolución pueden ser muy diversas y no estamos seguros de nada. Posiblemente, el asesino le agradeció, posiblemente tiene que ver con el niño. Hay personas que podrían ser capaces de cambiar, pero que deciden no hacer nada. Este es un momento crítico en la vida del Dr. Cemal, ya pesar de sus recelos, decide evolucionar.

P: La breve secuencia con la chica joven se ve como un sueño.

N: Esto dura algunos segundos y se parece a un sueño, pero es muy real. No utilicé ningún elemento onírico y la rodé como si fuera realidad. También sembré la película de algunos robos a cuatro novelas de Chejov. En todas mis películas, por otra parte, hay citas de Chejov. También era médico, y su obra habla de todos los aspectos de la vida, y es ella la que alimenta su inspiración en cualquier momento.
También se podría decir que la chica con la lámpara se inspira en las pinturas de Rembrandt o Vermer, pero el hecho viene de realidad, del contexto. Yo mismo viví este tipo de situación. Por ejemplo, cuando hacía el servicio militar, podía pasar tres meses sin que viéramos a una sola mujer, vivíamos entre hombres. Cuando una joven chica aparecía en nuestra vida, era como un milagro. Cuando caminábamos durante días y encontrábamos a una hermosa mujer en un lugar perdido, esto producía una emoción llena de melancolía. Esto no era sexual, sino que evocaba el recuerdo de una esposa o de una novia.

Para el asesino, esto tiene un significado diferente. Mientras escribía el guión, hablé con responsables de la policía y funcionarios de Anatolia. Me contaban que sospechosos, podían no pronunciar ni una palabra ni confesarse durante tres días, y de repente, después de haber visto a una mujer u oído el grito de un niño, podían romper a llorar y comenzar a reconocerlo todo. Esta era una experiencia muy común en el ejercicio de su profesión.

P: Usted es consciente que para el espectador, la primera parte del cuento puede ser agotadora.

N: Por supuesto. Quería que sintiera las mismas impresiones que los personajes. Por otro lado, el sistema anima los directores a hacer películas de una duración estándar, digamos noventa minutos. Los guionistas tienen mucha más libertad y pueden escribir una novela de cincuenta o de quinientas páginas. Envidio esta libertad, y quería escapar de la norma que la industria impone. Esto puede desanimar a ciertos espectadores, pero también puede seducir a otros.

P: ¿Cuál sería la verdadera esencia del film?

N: La idea del film es que todos somos juguetes del destino y eso se muestra en 2 secuencias especialmente simbólicas: cuando el eternamente hambriento Alí el árabe sacude un manzano en la noche y una de ellas rueda cuesta abajo hasta caer en un arroyuelo y juntarse con otras que ya empiezan a pudrirse y el bote de plástico que es arrastrado por el viento en la casa del alcalde.

P: Usted sugiere también olores, del yogur o el cordero a la parrilla. ¡Es una película casi olfativa!

N: Con la escena del yogur, quería que tratara de un tema que no tuviera ninguna relación con la noticia. Todavía no tienen sospechas ni preocupaciones. Piensan que volverán dentro de una hora, no esperan una investigación tan larga. Así la tensión progresivamente sube. Por otro lado, en la campo, la vida y la muerte están menos separados. Coexisten. En la ciudad la gente suele olvidar esta coexistencia. Por ejemplo, los campesinos un día matan un animal y el día siguiente se lo comen.

P: Algunos ha calificado la película de contemplativa, de muy larga…

N: No puede ser de otra manera. Si a donde queremos apuntar es a los instantes suspendidos, a donde el ojo no suele mirar, tenemos que esperar pacientemente a que nuestros sujetos no se sientan observados y puedan desenvolverse con la naturalidad del que se sabe escondido del foco de atención. A lo que asistimos desde el otro lado de la pantalla es a esos momentos aparentemente muertos en los que, mientras cualquier tipo de acción se desarrolla en cualquier otro sitio, quienes no intervienen simplemente esperan con las manos en los bolsillos y la cabeza en las nubes. Pero es precisamente en esos momentos en los que, descubrimos la esencia de todos esos personajes.