WHALE RIDER

Por: Mario Arango Escobar.

Niki CaroNIKI CARO

Nació en 1967 en Wellington (Nueva Zelanda). Se gradúo en Artes Plásticas en la Escuela Elam de la Universidad a Auckland en 1988. Tiene un Máster en Bellas Artes de la Universidad de Swinburne en Melbourne.

Su primer acercamiento al arte fue a través de la escultura en metal, pero luego optó por el cine. Su aprendizaje de este medio fue autodidacta, y todo lo aprendió a través de la lectura de libros especializados en el tema. Inició su carrera como cineasta, realizando series y cortometrajes para la televisión. Su primera experiencia fue dirigiendo la serie de televisión “Another Country”.

Su cortometraje, Sure to Rise (1994), fue nominado a la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes. En 1996, su cortometraje “Footage” partició en la selección oficial del Festival de Cine de Venecia.

Su primer largometraje “Memoria y deseo” (Memory & Desire) (1997), narra la historia de una mujer que debe sobreponerse a la muerte de su esposo, pocos días después que ocurre la boda. Con esta película, Caro obtuvo el Premio Especial del Jurado en los Premios de Cine de Nueva Zelanda.

Pero fue su segunda película “Whale Rider” (Jinete de ballenas), la que le dio a conocer internacionalmente, recibiendo más de 50 premios internacionales, incluyendo premios del público en prestigiosos festivales internacionales como Toronto y Sundance. Este film lo analizamos en el cineclub.

En “Tierra de hombres” (North Country) (2005). Cuando fracasa su matrimonio, una mujer con dos hijos regresa a su pueblo y se enrola en una mina, donde debe soportar la convivencia con un grupo de hombres que no la tratan nada bien.

Después de hacer North Country, Caro volvió a Nueva Zelanda para escribir y dirigir la película “The Vintner’s Luck” (2009). Un drama romántico de fantasía, ambientado en la Francia del siglo XIX. El film gira alrededor de Sobran, un joven campesino productor de vino, y las tres figuras importantes de su vida – su hermosa esposa Celeste, la baronesa Aurora de Valday y un ángel llamado Xas.

whale27hWHALE RYDER/JINETE DE BALLENAS (2002). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: NUEVA ZELANDA. DURACIÓN: 105’.

Dirección: Niki Caro. Guión: Witi Ihimaera. Intérpretes: Keisha Castle-Hughes, Rawri Paratene, Vicky Haughton, Cliff Curtis, Rawinia Clarke, Tammy Davis, Grant Roa, Mana Taumaunu, Rachel House. Fotografía: Leon Narbey. Música: Lisa Gerrard.

Sinopsis: una niña maorí resuelta a preservar las tradiciones de su pueblo, quiere heredar de su abuelo el liderazgo de la pequeña comunidad en que vive, pero éste no puede aceptar que sea una mujer la elegida para este objetivo.

Las primeras secuencias del film que tienen como telón de fondo las hermosas imágenes del mar, y la voz en off de la niña protagonista, nos sumergen en el universo de la tribu maorí y la leyenda sobre sus antepasados. Una leyenda que daría origen a la novela de Witi Ihimaera, sobre la que está basada la película.

En la pequeña población de Whangara, los indígenas maoríes, aseguran que proceden de Paikea, un mítico ser que naufragó en el mar y que a lomo de una ballena que lo rescató, finalmente llega a Nueva Zelanda. Esta antigua creencia sobre el origen de su tribu, confiere una singular importancia a los varones, particularmente a los primogénitos, quienes están destinados a convertirse en los jefes de su comunidad.

Cuando ocurre el nacimiento de Pai, no hay alegría en su familia. Su padre llora la pérdida de su esposa y de su hijo varón. El abuelo, atado a las tradiciones, ve cómo la esperanza de un sucesor se ha esfumado.

No obstante el rechazo de su abuelo, que no considera a su nieta merecedora de tomar el liderazgo de su pueblo, la niña está convencida que ella está destinada a sucederle en su papel de jefe. Su lucha y obstinación para ser aceptada por su familia, sin que ello implique sumisión,  serán el motor de la historia.

La directora neozelandesa construye su relato mediante una narrativa sencilla, de ritmo sosegado y tranquilo. No hace uso de grandes escenarios, ni de sofisticados efectos especiales, y sus actores son casi desconocidos.

En medio de todo el reparto de actores y actrices, sobresale, sin lugar a dudas, la niña Keisha Castle-Hughes (Paikea) quien logra una interpretación emotiva y convincente que la hizo merecedora a la nominación a los Premios Oscar como mejor actriz. Igualmente destacables son las  actuaciones de  Vicky Haughton, y Rawiri Paratene en el papel de abuela y abuelo de Paikea, respectivamente.

Dentro del apartado técnico, mención especial merece el trabajo de fotografía a cargo de Leon Narbey, quien con imágenes de una singular belleza y cuidada composición, nos hace partícipes del paisaje exótico de Nueva Zelanda.

De otro lado, la exquisita banda sonora compuesta por Lisa Gerrard, en la que se funden de manera perfecta los cantos de las ballenas, con los cantos tradicionales de la cultura maorí, constituyen un trasfondo perfecto a esta bella historia.

Aunque aparentemente muy sencilla, “Jinete de ballenas” es una película que nos propone reflexiones muy profundas. Además de introducirnos en las tradiciones y la cultura maorí, nos invita a reflexionar en la importancia que significa luchar por la identidad de nuestros pueblos.

Algo que está muy bien expresado en el film, es el significado y la fuerza que tienen los esfuerzos colectivos, sin importar si el líder es hombre o mujer, para conseguir las metas de la comunidad. Un concepto que queda plasmado en las bellas imágenes que muestran a jóvenes y viejos, hombres y mujeres, remando, bajo las órdenes de la joven lidereza. Preciosa metáfora que cierra la película.

LA NOVIA POLACA

Por: Mario Arango Escobar.

220240-300-451-scaleKARIM TRAIDIA

Nació en 1949 en Besbes (Argelia). Estudió sociología en París y se trasladó a Holanda en 1979. En 1991 completó sus estudios en la Academia de Cine y Televisión de los Países Bajos. Desde entonces ha trabajado como cineasta.

Su debut en el largometraje ocurre en 1998 con “La novia polaca” (De poolse bruid), película que analizamos en el cineclub.

Otras de sus realizaciones destacables son:

“Eilandgasten” (2005), una película conformada por varias historias individuales de un grupo de amigos que se reúnen para disfrutar el verano. Este encuentro hará posible que todos compartan sus deseos, miedos y esperanzas.

“El valor de la verdad” (Les diseurs de vérité) (2000), un film que narra, en clave de drama, la persecución política de un periodista en Argelia.

B9949009-4CLA NOVIA POLACA/ DE POOLSE BRUID (1998). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: HOLANDA. DURACIÓN: 89’.

Dirección: Karim Traïdia. Guión: Kees van der Hulst. Intérpretes: Jaap Spijkers, Monic Hendrickx, Rudi Falkenhagen, Roef Ragas, Hakim Traidia, Soraya Traïdia. Fotografía: Jacques Laureys, Daniel Reeves. Música: Fons Merkies.

Sinopsis: una mujer de origen polaco ingresa en Holanda a través de un enlace en este país, que la obliga a prostituirse. Agobiada por el mal trato y las vejaciones a que es sometida, opta por escarparse. Finalmente es encontrada por un campesino que le brinda, además de su casa, protección y cariño.

El inicio de la película nos toma de sorpresa, igual que le ocurre a Henk, un solitario campesino que casualmente encuentra una mujer desnuda, escondida en un árbol de su granja. Se trata de Anna, que cansada de ese mundo oscuro de la prostitución ha escapado de sus “jefes”. Después de reponerse ante semejante encuentro, el hombre toma la mujer en sus brazos y la lleva a su casa; allí, la baña, le cura algunas heridas, y le ofrece amparo.

Henk, que ha vivido solo desde hace muchos años, ofrece a la mujer el pasaje para que pueda retornar a su país de origen, pero ella se niega, y le insiste que le permita quedarse, a cambio de trabajar para él. Los dos desconocidos asumen un pacto de mutua ayuda: ella se encarga de las tareas hogareñas, y él proveerá techo y comida.

Pasados unos días, es notoria la presencia de la mujer, quien con sus cuidados va dejando su huella en el ambiente de la casa que se llena de sutiles y hermosos toques femeninos: un florero en la mesa, un mantel, una comida bien servida. Estos pequeños detalles, que también provienen de Henk, harán que la relación entre éste y Anna evolucione.

La narrativa de la película nos recuerda el cine de Kaurismaki, tan escaso en diálogos, ya que debido a las barreras idiomáticas de los protagonistas no es posible que mantengan una comunicación verbal fluida y deben hacerlo a través de gestos y miradas. A pesar de esta dificultad en la comunicación, Anna y Henk van complementándose, van compartiendo su cotidianidad, y poco a poco, surge entre ellos una hermosa historia de amor.

Pero la economía de recursos no se limita solo a los diálogos, sino que está presente en una puesta en escena completamente austera, similar a la que encontramos en las películas del director finés. Igual sucede con la banda sonora, y particularmente con la música, que está circunscrita a unos pocos momentos de la historia.

Uno de los puntos fuertes de la película que nos ocupa es, sin lugar a dudas, el notable trabajo actoral de Monique Hendrick, en el papel de Anna, en un papel totalmente contenido, que la revela como una actriz de enorme talento. Por su parte, Jaap Spijkers, quien interpreta a Henk, borda su papel de manera magistral, y constituye un logrado complemento para su compañera de escena.

“La novia polaca” es un film sin mayores ambiciones, ni alardes en la utilización de recursos muy sofisticados. Karim Traidia elige contar una historia de una manera muy personal, pero con gran sentido de la narración y nos ofrece una película emotiva, llena de sutilezas, que termina atrapándonos.

No obstante la sencillez y simplicidad de la película, llama la atención la capacidad que tiene para plantear reflexiones muy profundas, sobre el encuentro entre hombres y mujeres que, en base al respeto de sus diferencias, logran construir una relación armónica, llena de amor.

Premios:

1998: Premio de la Crítica en Cannes.                                                                          1998: Globos de oro: Nominada Mejor Película Extranjera.

SECUELAS

Por: Mario Arango Escobar.

Rezyser_Poklosia_Piotr_5940076WLADYSLAW PASIKOWSKI

Nació en 1959 en en Lodz, (Polonia).

Su primera película “Kroll” (1991) fue galardonada con el premio del Festival de Cine Polaco, y en ella se nos cuenta la historia de un soldado, que deserta ante la noticia de que su esposa está teniendo una aventura con su mejor amigo.

En el año 1992, realiza “Cerdos” (Psy) una de las películas polacas más influyentes de la década de 1990. El film nos presenta la historia de Franz Maurer, un teniente de la policía secreta comunista que trata de sobrevivir en una “era de las verificaciones” tras el regreso de democracia.

“Demonios de la guerra de Goya” (Demony wojny według Goyi, 1998). La película hace referencia a la serie de grabados realizados por el pintor español Francisco de Goya en los primeros años del siglo XIX.

“Operación Samum” (Operacja Samum) realizada en 1999. La guerra entre Irak y Kuwait está a punto de comenzar. Pawel un ingeniero polaco, es capturado por el servicio secreto iraquí. Su padre, un militar retirado, viaja a Irak para tratar de rescatar a su hijo.

“Secuelas” (Poklosie, 2012) película que analizaremos en nuestro cineclub.

4083291-poklosie-882-660SECUELAS/POKLOSIE. 2012. GÉNERO: DRAMA. PAÍS: POLONIA. DURACIÓN: 100’.

Dirección y guión: Wladyslaw Pasikowski. Intérpretes: Maciej Stuhr, Ireneusz Czop, Zbigniew Zamachowski, Danuta Szaflarska, Jerzy Radziwilowicz, Zuzana Fialová, Wojciech Zielinski, Danuta Borsuk, Andrzej Mastalerz. Fotografía: Pawel Edelman. Música: Jan Duszynski.

Sinopsis:   La película cuenta cómo un hombre polaco, que vive en Estados Unidos, retorna al pueblo de su nacimiento y revela lo que ocurrió durante el período de la ocupación nazi.

Inspirándose en el libro homónimo del historiador Jan Tomasz Gross y con reminiscencias del mejor cine de Costa Gavras, Wladyslaw Pasikowski, recurre a un hecho que podría haber pasado desapercibido, para mostrarnos un fragmento de la historia de Polonia, que se mantuvo oculta por mucho tiempo, y que aún hoy, llena de vergüenza a este país.

La acción se desarrolla en los años 60, y se refiere a una historia real, relacionada con una masacre de judíos, a cargo de un grupo de polacos de Jedwabne, para apoderarse de las tierras de aquellos.

La historia se inicia con el regreso a su pueblo natal de un hombre polaco, residente en Chicago y cuyo interés inicial es el de averiguar el motivo por el cual su cuñada abandonó a su hermano menor.

La narrativa del film aborda de manera muy lograda las dos vertientes a través de las cuales discurre la historia. Por un  lado, la que tiene que ver con los dos hermanos, su reencuentro con su pasado, con sus recuerdos…Y por otro lado, la revelación de hechos que ambos desconocían, sobre la masacre de judíos (a manos de polacos y en complicidad con los nazis),  ocurrida durante la Segunda Guerra Mundial, en la localidad polaca de Jedwabne, y en la cual la participación de su padre fue fundamental.

El film también muestra hasta qué punto la realidad puede ser distorsionada como consecuencia de la presión social. Recordemos cómo, al inicio de la historia, el hermano mayor confía plenamente en los vecinos, y luego descubre que estaba errado.

Además del bien logrado trabajo de Pasikowski en la elaboración de un guión, sólido que sirve de base a esta interesante película, es menester destacar su trabajo como director, al lograr un trabajo de notable acabado.

Destacable, como otro de los puntales de “Poklosie”, es el trabajo de interpretación a cargo de Maciej Stuhr y Ireneusz Czop. Ambos actores se “meten”, literalmente en sus personajes, y logran convencer con sus respectivas caracterizaciones.

Dentro de los elementos técnicos, además de una puesta en escena impecable, sobresale la maravillosa banda sonora, a cargo de Jan Duszynski, en la que habría que destacar la melodía musical de una sensibilidad impactante, muy acorde con el tema del film.

“Secuelas” es un film imprescindible que aborda, de manera muy acertada, un tema tabú. Imprescindible porque nos muestra lo absurdo de la guerra y además, porque a través de películas como ésta es posible acabar con los prejuicios raciales que todavía subsisten en el mundo.

LIKE SOMEONE IN LOVE

Por: Mario Arango Escobar.

kiarostamiABBAS KIAROSTAMI

Nació el 22 de junio de 1940 en Teherán (Irán). Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Teherán mientras se ganaba la vida como diseñador gráfico, ilustrador de carteles y director de anuncios publicitarios. En 1969 fundó la sección de cine del Instituto para el Desarrollo Intelectual de Niños & Adultos Jóvenes, donde dirigió sus primeros cortometrajes.

En su primera película, “El pan y la calle” (Nan va Koutcheh, 1970) Kiarostami explora el terreno de las imágenes y la relación entre realismo y ficción.

“¿Dónde está la casa de mi amigo?” (Khane-ye Doust Kodjast, 1987) es la historia de un niño que busca la casa de uno de sus compañeros para devolverle su cuaderno.

“Deberes” (Mashgh-e Shab), 1989) excelente ejemplo de cine cálido y poético en el que denuncia los aspectos más duros de la sociedad iraní.

“Primer plano” (Nema-ye Nazdik, 1990) mezcla de documental y drama a través de una historia en la que un fanático del cine finge ser el reputado director Moshen Makmalbaf.

“Y la vida continúa” (Zendegi va digar hich,1992) narra la tragedia humana provocada por el gran terremoto que sufrió Irán en 1990. Un director de cine y su hijo deciden, tras el terremoto, visitar el pueblo donde realizaron “¿Dónde está la casa de mi amigo? para saber cómo estaban los niños actores que participaron en ella.

En el 1994 realiza “A través de los olivos” (Zire darakhatan zeyton) una nueva versión de “La vida continúa”, pero con una historia de amor de por medio.

“El sabor de las cerezas” (Ta’m e guilass, 1997) fue su consolidación como director. La película, que narra la historia de un hombre de 50 años obsesionado con el suicidio, es una oda a la libertad individual.

“El viento nos llevará” (Bad ma ra khahad bord,1999) habla del rodaje de una película en la pequeña localidad kurdo-iraní de Siah Dareh, que provoca una pequeña revolución entre sus habitantes, convencidos de que los miembros del rodaje son en realidad buscadores de un tesoro que es halla en el cementerio local.

“ABC ÁFRICA” (2001). En respuesta a una invitación para rodar una película acerca de los huérfanos de enfermos de Sida en Uganda, Kiarostami y su equipo viajan hasta allí para documentarse y preparar el rodaje de un documental.

En el año 2002 rueda “Diez” (Ten) un riquísimo retrato de la situación de la mujer en la sociedad iraní.

“Shirín” (2008) es una película que muestra a las espectadoras (todas mujeres) de una sala de cine que están viendo una película basada en un cuento persa.

“Copia Certificada” (Copie conforme, 2010) una lúcida reflexión sobre el arte, centrándose en la relación original y copia.

“Como un enamorado”/Like someone in love (2012) película que analizamos en el cineclub.

ff20120914a2aCOMO UN ENAMORADO/LIKE SOMEONE IN LOVE. 2012. GÉNERO: DRAMA. PAÍS: JAPÓN. DURACIÓN: 109’.

Dirección y guión: Abbas Kiarostami. Intérpretes: Rin Takanashi, Tadashi Okuno, Ryo Kase, Aoi Miyazaki, Denden. Fotografía: Katsumi Yanagijima.

Sinopsis: poética relación entre un profesor jubilado y una chica de compañía.

Sobre la pantalla en negro escuchamos el clásico tema de jazz, que han interpretado artistas como Frank Sinatra y Ella Fitzgerald, y que le da el título a la película.
El ruido de copas acompaña el murmullo de una conversación…Aparecen las primeras imágenes, que ya nos sitúan en el interior de un bar. Seguidamente, la voz de una chica, fuera de campo, que sostiene una conversación a través del teléfono. Mientras tanto, otra chica, que aparece en pantalla, gesticula con la muchacha que aún no conocemos…Pocos minutos después, la cámara nos presenta a la primera mujer, que todavía conversa con un hombre, que luego, nos enteramos, es su novio.

Esta genial introducción, nos pone de presente la maestría de Kiarostami para jugar con todos los elementos del lenguaje cinematográfico, y al mismo tiempo, nos prepara y nos pone en sintonía con el que será el tono dominante del film: la manipulación, por parte del director iraní, de nuestras expectativas frente a la historia.

Posteriormente, acompañamos a Akiko, una de las muchachas del bar, en su largo recorrido por las calles de Tokio, para atender la cita que su jefe le ha concertado con uno de los clientes. Durante el recorrido en taxi por la capital nipona, nos enteramos que la abuela de la muchacha ha venido a la ciudad para visitarla, y está muy deseosa de reunirse con ella, según lo expresa en los repetidos mensajes que ha dejado en el teléfono de la joven, quien no presta el más mínimo interés en el deseo de la abuela. Finalmente Akiko llega a su destino, y es recibida por un hombre mayor, que la trata con gran delicadeza y respeto.

A partir de este inesperado encuentro (pues esperábamos una noche de sexo) la historia cambia radicalmente para mostrarnos la tierna relación que se establece entre el profesor y la muchacha. Una relación que a medida que el metraje avanza será más próxima a la de un abuelo y su nieta.

Aunque en ningún momento el director aclara la verdadera relación entre la joven y el profesor, si nos suministra una serie de datos que hacen pensar que su encuentro no ha sido tan casual, y que los vínculos de sangre no se pueden descartar. A este respecto habría que mencionar por ejemplo, la sopa que el anciano le prepara a Akiko, la misma que su abuelita solía ofrecerle repetidamente. Otro elemento a tener en cuenta sería el cuadro de una mujer joven (que está colgado en el apartamento del profesor) y que guarda un sorprendente parecido con Akiko.

Y hablando del cuadro que vemos en la sala del señor Takashi, y que suscita una interesante discusión entre éste y Akiko, podemos descifrar que Kiarostami se vale de este detalle aparentemente intrascendente, para continuar su reflexión sobre el arte, sobre el original y la copia, que fuera uno de los temas tratados en su anterior película, “Copia certificada”.

Otra relación que podemos señalar con el anterior trabajo del director iraní, es el juego que establece al sugerir ese conflicto entre lo que somos, lo que pretendemos ser y lo que lo demás, piensan que somos. Takashi es un desconocido para Akiko, o es realmente su abuelo? Así lo ve su vecina, y así lo ve el novio. Igual sucedía en “Copia certificada”, era difícil aclarar si el escritor era el ex−marido de la galerista o un nuevo pretendiente…

Demostrando una gran madurez estilística, Kiarostami exhibe en ésta, su segunda obra realizada por fuera de Irán, todos los elementos que ya le son propios, y que convierten su cine, en “Cine de autor”. El extraordinario manejo del tiempo real, a través de planos largos, la escasez de diálogos, el ritmo pausado, el minimalismo en la puesta en escena, la importancia de los silencios…

Mención especial merecen las interpretaciones de Rin Takanashi (Akiko) y Tadashi Okuno (el profesor Takashi Watanabe). Ambos actores demuestran su talento en unas actuaciones contenidas, realistas, llenas de matices, y que logran convencer. Aquí también está presente el talento de Kiarostami en lo relacionado con la dirección de actores, ya que en esta oportunidad, todo el elenco es japonés.

Sorprendente desenlace, con el fuera de campo (igual que al comienzo), y los pasos del novio de Akiko que hablan de su proximidad. Este recurso, magistralmente empleado, envuelve las últimas secuencias en una atmósfera de gran suspenso…Y ese final, como es ya habitual en el mejor Kiarostami… abierto, para que cada espectador lo complete por cuenta propia.

“Like someone in love”, un poema visual a través del cual, Kiarostami nos quiere hablar, además de seres solitarios, necesitados de amor, de cómo las nuevas generaciones, totalmente occidentalizadas, adoptan costumbres foráneas y dejan de lado las tradiciones de sus antepasados.