LA AGONÍA Y EL ÉXTASIS

Por: Mario Arango Escobar.

oscar-mejor-director-1968-carol-reed-oliver-originalCAROL REED

Nació en Londres, en 1906. Sus inicios parten del mundo del teatro, en el que debuta como actor en 1924. Posteriormente trabajaría con Edgar Wallace, adaptando obras teatrales. A comienzos de los años treinta, se emplea como ayudante de dirección del director Basil Dean.

Su primera película como director independiente, “Sucedió en París/ It Happened in Paris”, data del año 1935. En la que Reed cuenta la historia de un encuentro romántico entre Paul, un joven rico, que quiere ser un célebre pintor, y Jacqueline, una sencilla muchacha que quiere ser diseñadora de modas.

Otras obras importantes de su filmografía son:

Dirige “El vencedor de Napoleón/The Young Mr. Pitt”  en 1942, en la que nos cuenta la historia de William Pitt, que llega a ser el Primer Ministro más joven de Inglaterra. El film describe las relaciones entre William y su padre, que también había sido político y tuvo que afrontar la Guerra de Independencia de las Colonias Americanas contra la Metrópoli (1775-1783).

“Larga es la noche/Odd Man Out” (1947). Basada en la novela de F.L. Green. Es la historia de la persecución y captura de un gran líder de una organización clandestina.

En 1948 realiza “El ídolo caído/ The Fallen Idol” y utiliza como excusa; la vida de el hijo de un diplomático para retratar la complejidad de la vida adulta, desde el punto de vista de los jóvenes.

“El tercer hombre/The Third Man” (1949). Con base en una historia de Graham Greene, Reed nos presenta a un criminal de guerra con una doble vida y a un escritor americano que se ve involucrados en una situación que por poco le cuesta la vida.

En “Trapecio/Trapeze” (1956), Mike Ribble, un experto trapecista, capaz de ejecutar el triple salto, queda discapacitado tras sufrir un accidente. En su búsqueda, acude un joven que quiere aprender el oficio, sin embargo, entre los dos hombres se interpone Lola, que sólo pretende triunfar en el circo a costa de su belleza.

“Nuestro hombre en la Habana/Our Man in Havana “(1959). En esta película, un comerciante inglés afincado en La Habana; casi por casualidad y muy a su pesar, es reclutado como espía del servicio secreto británico en la Cuba de Batista. Acepta el trabajo porque considera que el dinero le permitirá pagar los estudios de su hija. Sin embargo, su falta de vocación y de entusiasmo son tales que acaba inventándose los informes que envía a Londres.

“El tormento y el éxtasis/The Agony and the Ecstasy” (1965), película que analizamos en nuestro cineclub.

“Oliver!” (1968). Reed dirigió esta adaptación en formato musical de la famosa obra de Charles Dickens. Narrada en el siglo XIX, Oliver Twist, un pobre niño inglés, escapa de un orfanato y llega a Londres en busca de fortuna. Allí es reclutado por Fagin (jefe de una banda de jóvenes ladronzuelos que roban a los transeúntes).

the-agony-and-the-ecstasy-charlton-heston-rex-harrison-1965EL TORMENTO Y EL ÉXTASIS/THE AGONY AND THE ECSTASY (1965). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: ESTADOS UNIDOS, DURACIÓN 139’.

Dirección: Carol Reed. Guión: Philip Dunne (Novela: Irving Stone). Intérpretes: Charlton Heston, Rex Harrison, Diane Cilento, Harry Andrews, Alberto Lupo, Adolfo Celi, Venantino Venantini, John Stacy, Fausto Tozzi, Tomas Milian. Fotografía: John F. DeCuir. Música: Alex North.

Sinopsis: la película recrea el proceso de la decoración de la Capilla Sixtina, que por encargo del Papa Julio II, realiza Miguel Ángel Buonarroti, quien no recibe el proyecto con mucho agrado, pues él se consideraba escultor y no pintor. La acción transcurre en pleno renacimiento italiano, principios del siglo XVI (Cinquecento).

Magnífica adaptación cinematográfica de Carol Reed sobre la excelente novela histórica de Irving Stone, “La agonía y el éxtasis”.

El film se inicia con un breve documental, ambientado en la Italia de los años 60, en el que podemos conocer la trayectoria artística de Miguel Ángel. Este recorrido nos lleva por sus más importantes realizaciones, y nos permite apreciar las diferentes facetas de este genial artista.

Seguidamente, se inicia la historia propiamente dicha, que gira particularmente en torno al encuentro entre el Papa Julio II y Miguel Ángel para que éste realice la decoración del techo de la Capilla Sixtina. Será una relación realmente conflictiva y tormentosa debido a las diferentes formas de pensar y de entender el arte que ambos tenían.

Carol Reed no ahorra ningún esfuerzo para mostrarnos, de manera magistral, el proceso de creación de una de las obras pictóricas más importantes de la toda la historia de la humanidad. Igualmente, a través del film, podemos enterarnos del contexto histórico en el cual transcurre el relato. Por un lado los conflictos de carácter político en los cuales está inmerso el Vaticano. De otro lado nos acerca a uno de los momentos de mayor esplendor del pensamiento y del arte, después de la Grecia Antigua, como lo fue el renacimiento italiano.

La puesta en escena es, a mi modo de ver, uno de los pilares más importantes de la película. La recreación de la construcción del Vaticano y la evolución de la Capilla Sixtina, con los descomunales andamios, y las extraordinarias pinturas. Todo un espectáculo maravilloso, captado magistralmente por el trabajo fotográfico de Leon Shamroy.

Un dato curioso: para hacer realmente creíble la construcción de la Capilla Sixtina y su decoración, se hizo todo, completamente a escala en los estudios Dino de Laurentis en Roma, utilizando varios técnicos expertos que realizaron las pinturas con los mismos colores que tenía la obra original.

La atmósfera de realidad que permea todo el film, además de lo ya comentado, está reforzada por un vestuario bastante cuidado y ajustado a la época. Todo ello ambientado con la exquisita música del compositor Alex North.

El duelo interpretativo entre Charlton Heston y Rex Harrison, pone de presente la capacidad de Carol Reed a la hora de dirigir. Obviamente, ambos actores realizan unas interpretaciones absolutamente soberbias, que denotan su talento, y le confieren al fin toda la fuerza de estos dos antagónicos personajes.

Otro acierto del director, es su esmerado manejo de la cámara, con unos ángulos soberbios, nos ofrece algunos planos de una gran calidad estética, que terminan por ser inolvidables. Recuérdese por ejemplo, la espectacular escena en la cual, Miguel Ángel, mirando al cielo, lleno de dudas, ve como las nubes van tomando forma hasta que aparece la figura de Dios en el momento de la creación del hombre. O aquella en la que Miguel Ángel, tumbado sobre un andamio en lo alto de la Capilla, va pintando, y las gotas de pintura y de sudor se mezclan en su cara…

Bellísimos los minutos finales, con una reflexión llena de espiritualidad, que sirve de colofón perfecto a la película.

Premios:

1965: 5 Nominaciones al Oscar: dirección artística, vestuario, fotografía, banda sonora. 1965: Premios David di Donatello: mejor producción extranjera.

michelangeloMIGUEL ÁNGEL BUONAROTTI

Caprese, actual Italia, 1475 – Roma, 1564. Escultor, pintor y arquitecto italiano. Habitualmente se reconoce a Miguel Ángel como la gran figura del renacimiento italiano, un hombre cuya excepcional personalidad artística dominó el panorama creativo del siglo XVI y cuya figura está en la base de la concepción del artista como un ser excepcional, que rebasa ampliamente las convenciones ordinarias.

Durante los cerca de setenta años que duró su carrera, Miguel Ángel cultivó por igual la pintura, la escultura y la arquitectura, con resultados extraordinarios en cada una de estas facetas artísticas.

La vida de Miguel Ángel transcurrió entre Florencia y Roma, ciudades en las que dejó sus obras maestras. Aprendió pintura en el taller de Ghirlandaio y escultura en el jardín de los Médicis, que habían reunido una excepcional colección de estatuas antiguas. Dió sus primeros pasos haciendo copias de frescos de Giotto o de Masaccio que le sirvieron para definir su estilo.

En 1496, se trasladó a Roma, donde realizó dos esculturas que lo proyectaron a la fama: “El Baco” y “La Piedad de San Pedro”. Esta última, su obra maestra de los años de juventud, es una escultura de gran belleza y de un acabado impecable que refleja su maestría técnica.

Al cabo de cinco años regresó a Florencia, donde recibió diversos encargos, entre ellos el David, el joven desnudo de cuatro metros de altura que representa la belleza perfecta y sintetiza los valores del humanismo renacentista.

En 1505, el papa Julio II lo llamó a Roma para que esculpiera su tumba; Miguel Ángel trabajó en esta obra hasta 1545 y sólo terminó tres estatuas, el Moisés y dos esclavos; dejó a medias varias estatuas de esclavos que se cuentan en la actualidad entre sus realizaciones más admiradas, ya que permiten apreciar cómo extraía literalmente de los bloques de mármol unas figuras que según él, parecían estar ya contenidas en ellos.

Julio II le pidió también que decorase el techo de la Capilla Sixtina, encargo que Miguel Ángel se resistió a aceptar, puesto que se consideraba ante todo un escultor, pero que se convirtió finalmente en su creación más sublime. Alrededor de las escenas centrales, que representan episodios del Génesis, se despliega un conjunto de profetas, sibilas y jóvenes desnudos, en un todo unitario dominado por dos cualidades esenciales: belleza física y energía dinámica.

En 1516, regresó a Florencia para ocuparse de la fachada de San Lorenzo, obra que le dio muchos quebraderos de cabeza y que por último no se realizó; pero el artista proyectó para San Lorenzo dos obras magistrales: la Biblioteca Laurenciana y la Capilla Medicea o Sacristía Nueva. Ambas realizaciones, son en el aspecto arquitectónico, herederas de la obra de Brunelleschi, aunque la singular escalera de acceso a la biblioteca, capaz de crear un particular efecto de monumentalidad en el escaso espacio existente, sólo puede ser obra del genio de Miguel Ángel. La Capilla Medicea alberga dos sepulturas que incluyen la estatua del difunto y las figuras magistrales del Día, la Noche, la Aurora y el Crepúsculo.

En 1534, Miguel Ángel se estableció definitivamente en Roma, donde realizó el fresco del “Juicio Final” en la Capilla Sixtina y supervisó las obras de la Basílica de San Pedro, en la que modificó sustancialmente los planos y diseñó la cúpula, que es obra suya. Su otra gran realización arquitectónica fue la finalización del Palacio Farnesio.

Algunas de sus obras.

Pinturas

sixtina0                                                                                                                                     (1)

Fresco+de+la+Capilla+Sixtina+de+Miguel+Ángel                                                                                                                   (2)

la-capilla-sixtina_560793                                                                                                                    (3)

laseparacindelaluzylastap1                                                                                                                  (4)

                                                                                                                                  creacion_adan

                                                                                                                         (5)

(1) Bóveda de la Capilla Sixtina. 1509-1511. Fresco. Capilla Sixtina. Vaticano. Roma. Italia.

(2) Grupo de bienaventurados a la izquierda y alrededor de Cristo. Detalle del Juicio Final. 1537-1539. Capilla Sixtina. Vaticano. Roma. Italia.

(3) Juicio Final. Parte superior, con los ángeles de los lunetos y Cristo rodeado de los Santos. 1535-1541. Fresco. 137 x 122 cm. Capilla Sixtina. Vaticano. Roma. Italia.

(4) Separación de la luz y las tinieblas. 1511. Fresco. 180 x 260 cm. Capilla Sixtina. Vaticano. Roma. Italia.

(5) Creación de Adán. 1511. Fresco. 180 x 260 cm. Capilla Sixtina. Vaticano. Roma. Italia.

Esculturas

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(1) Crucifijo del Santo Spirito. Madera policromada (1492-1494).Básilica Santo Spirito. Florencia

(2) El Baco. Mármol. (1496-1498). Museo del Bargello, en Florencia, Alto: 184 cm.

(3) La  Piedad. Mármol. (1489-1499). Dimensiones: 1,74 m de altura x 1,95 m de longitud en la base Basílica de San Pedro..Ciudad del Vaticano.  Roma

(4) El David. Mármol. (1501-1504), mármol. Medidas: 410cm de altura. Galleria dell’ Accademia. Florencia

(5) La Piedad Rondanini. (1564). Mármol. Alto: 195 cm. Museo del Castello Sforzesco, Milán, Italia

(6) La  Piedad Palestrina (1547-59). Mármol. Alto: 251 cms. Galería de la Academia de Florencia.

(7) Parte baja de la sepultura de Julio II en San Pietro in Vincoli, en Roma, con las esculturas de Moisés, Raquel y Lía.

(8) Moisés.

Arquitectura

La cúpula de San Pedro del Vaticano, diseñada por Miguel Ángel Roma. 1558-1561.

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