MARIE HEURTIN

Por: Mario Arango Escobar.

e20e3248d1260366d4a5355d6598fdbb859b6b3cJEAN-PIERRE AMÉRIS

Nació en 1961 en Lyon (Francia). Recién egresado del Instituto de Altos Estudios Cinematográficos (IDHEC), en 1987, realiza tres cortometrajes. Después alterna ficción y documentales.

Debuta en el largometraje en 1996, año en el que propone “Les Aveux de l’innocent,” película que recibe varios premios en el Festival de Cannes, como el Premio de la Semana de la Crítica y el Premio de la Juventud. El film narra la historia de Serge Perrin, un joven de provincia que sueña con ser actor, para ello deja a su familia y viaja a París. En la ciudad, acaba involucrado en un asesinato que él no ha cometido.

En 1998, realiza “Malas compañías”/. Mauvaises fréquentations. Delphine es una joven dulce e inocente, pero una amiga la introduce en un ambiente poco recomendable, donde se enamora de un atractivo chico. Intentando conseguir que se enamore de ella, Delphine caerá en la prostitución.

“La vida”/ C’est la vie (2001), Dimitri llega a La Maison, un lugar destinado a personas desahuciadas por la medicina. Allí conoce a Suzanne, una voluntaria que se dedica a acompañar a los enfermos terminales. Dimitri, que ya había perdido toda esperanza, vivirá con Suzanne más intensamente que nunca. Película presentada en nuestro cineclub en abril de 2014.
“Tímidos anónimos”/ Les émotifs anonymes 2010) Angélique y Jean-René, dos personas extremadamente tímidas, acuden a una terapia de grupo para gente acomplejada y con problemas de comunicación, pero, de repente, se enamoran. Sin embargo, su relación se verá entorpecida debido a sus dificultades para comunicarse.
“El hombre que ríe”/ L’homme qui rit (2012) Nueva adaptación de la novela de Víctor Hugo del mismo título., Un feriante que vive de un lado para otro en su caravana, recoge a dos huérfanos para salvarlos de la tempestad. Uno de ellos tiene marcada en la cara una cicatriz que le otorga una permanente sonrisa; mientras su compañera, es una niña ciega.
Años más tarde, los tres, surcan los caminos parándose a dar espectáculos de forma itinerante. Gwynplaine, ya convertido en adulto, es ahora la estrella. En todas partes quieren ver al “hombre que ríe”…
“Marie Heurtin” (2014). Película que analizamos en nuestro cineclub.

f0165567_6163052MARIE HEURTIN (2014). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 96’.
Dirección: Jean-Pierre Améris. Guión: Jean-Pierre Améris, Philippe Blasband. Intérpretes: Isabelle Carré, Ariana Rivoire, Brigitte Catillon, Gilles Treton, Laure Duthilleul, Sonia Laroze, Noémie Churlet, Martine Gautier, Patricia Legrand, Stéphane Margot. Fotografía: Virginie Saint-Martin. Música: Sonia Wieder-Atherton.

Sinopsis: Basada en hechos reales. Cuenta la historia de Marie Heurtin, una joven incapaz de ver, hablar y oír, que es trasladada por sus padres a un internado regentado por religiosas para aprender a comunicarse. Solo el tesón de Sor Marguerite le hará empezar a cambiar…
El director Jean Pierre Améris, apoyado en una historia real, ocurrida en Francia a finales del siglo XIX, nos presenta esta magnífica adaptación, que él ha centrado en el poder inmenso de una educación que se imparte con amor. Su propuesta cinematográfica se convierte en un drama de época que sorprende y cautiva por su esmerado tratamiento estético.

El film se inicia presentándonos a Marie, una niña sordomuda y ciega, de aproximadamente catorce años. Sus padres, un par de campesinos, sin muchos recursos para educarla, deciden internarla en un convento, donde existe la posibilidad de que su hija pueda aprender a comunicarse. Sin embargo, la madre superiora no la acepta, pues aduce que el problema de Marie es bastante complejo. Para fortuna de la niña, en el grupo de hermanas del convento, está Marguerite, quien se ofrece para hacerse cargo de Marie. Y será el empeño de la joven monja, su vocación didáctica, la que hará el milagro de transformar a esta niña.

La relación que surge entre estas dos mujeres, su amor incondicional, que supera la relación maestra-alumna, para acercarse al amor de dos hermanas, constituye el núcleo dramático de la película.

Con gran habilidad, el director Améris va dosificando la trama con gratas recompensas para sus espectadores a pesar de la aridez inicial. A medida que avanza el relato, el film va despertando en nosotros las más variadas sensaciones: sorpresa, admiración, miedo…y al mismo tiempo, seremos testigos de los progresos que Marguerite logra con Marie; al comienzo mínimos, pero luego grandes y sorprendentes. De todos estos avances, llama la atención el potencial del tacto, un sentido totalmente infravalorado en la educación, pero que es fundamental en la evolución de Marie.

El guión acierta al no centrarse en mostrarnos los problemas que enfrenta Marguerite con su alumna, sino en las soluciones, en los avance de su tarea. Recordemos la escena en la que por primera vez Marie interioriza el concepto del lenguaje de los signos y finalmente comprende que Marguerite está a su lado para ayudarle.

El director galo elude muy acertadamente, el contenido moralista que a primera vista pareciera tener la historia, y se enfoca en sensibilizarnos, no desde el exagerado dramatismo o la manipulación de la discapacidad, sino haciéndonos partícipes del compromiso de Marguerite por hacer posible lo que al comienzo parecía imposible.

En cuanto a las interpretaciones de las dos actrices protagonistas, habría que decir que constituyen uno de los pilares de la película. Si Isabelle Carré está inmensa en su papel de Marguerite, y logra trasmitir de manera magistral las dificultades que conlleva su tarea, Ariana Rivoire (sordomuda en la vida real), y sin ser una actriz profesional, se “come la pantalla” en su difícil papel de discapacitada. La pareja de actrices establecen una relación tan real que el espectador no tiene que hacer ningún esfuerzo para sentir sufrir o reír con ellas.

En el apartado técnico, merece especial mención la fotografía a cargo de Virginie Saint-Martin que logra describir cada espacio con gran belleza, regalándonos imágenes que nos remiten a pinturas del gran maestro François Millet. Todo ello apoyado con una banda sonora intimista, compuesta por Sonia Wieder-Atherton que remarca los momentos más entretenidos, y se apacigua cual silencio en los más oscuros.

Algunas escenas para el recuerdo. La secuencia en que Marguerite aprovecha la reciente muerte de una de las hermanas, para explicar a Marie el concepto de la muerte. Primero poniéndola en contacto con el cadáver de la religiosa, y luego en el cementerio, conduciendo sus manos por las cruces de las tumbas. Recordemos la reacción de Marie. “¿Pero dónde está Dios? ¡No puedo tocarlo!”.

Otra secuencia, igualmente inolvidable, es la que cierra la película. Recordemos esa hermosa conversación de Marie con Marquerite ya muerta. Recordemos la posición de la cámara que carga metafóricamente este momento.

“Marie Heurtin”, una película sobria, sencilla, que nos plantea grandes reflexiones, no solo sobre la educación y el aprendizaje, sino sobre la vocación de ayuda, sobre el sentido de dar desinteresadamente, y también sobre la muerte. Pienso que Améris ha realizado la mejor película de su filmografía.

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