FELICES JUNTOS

Por: Mario Arango Escobar.

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WONG KAR-WAI
Nació en 1958 en Shanghai (China). A los cinco años, se mudó junto a su familia a Hong Kong. El cambio del idioma, de Mandarín a Cantonés le resultó realmente difícil, y tuvo que pasar horas dentro de cines junto a su madre aprendiendo el idioma.

Luego de graduarse de la escuela politécnica de Hong Kong en diseño gráfico, en 1980, se anotó en el curso para producción en la Televisión Broadcasts Limited, donde se convirtió rápidamente en un guionista de tiempo completo. Entre los años 1982 y 1987 escribió casi 10 guiones para cine, que comprenden varios géneros.

Durante este período, se encuentra con el director Patrick Tam, un mentor que le introdujo en la obra del escritor argentino Manuel Puig, del que Wong Kar-wai se vería particularmente influenciado, por la narrativa fragmentaria de éste.

Su debut como director lo realizó en 1988, con el largometraje “El fluir de las lágrimas”/As Tears Go By un melodrama sobre dos hermanos que están involucrados en el mundo de las mafias.

En 1991 realiza su siguiente largometraje, “Días salvajes”/ “Days of Being Wild”, un drama sobre la juventud perdida a finales de los 60´s. Su primera película de autor, donde ya se advierten algunas de las características que se convertirían en una marca de estilo, como el enfoque en personajes inadaptados, atormentado por los recuerdos.

Gracias a su éxito en Hong Kong, pudo abrir su propia compañía de productora llamada Jet Tone Films Ltd., que le permitió tener un control total sobre sus proyectos y hacer películas más personales. En 1994 realiza “Chungking Express”, que sigue de cerca la vida de dos policías y una extraña mujer de la cual, ambos se enamoran.

Ese mismo año aparece su película “Ashes of Time”. En la antigua China se encuentra un hombre solitario que trabaja como cazador de recompensas. El motivo de su aislamiento fue un romance del pasado que le causó una gran herida sentimental.
Al año siguiente, en 1995, presenta “Ángeles caídos”/Fallen Angels. La estrella de rock Jakob Aasen contrata a un detective privado, amigo suyo, para espiar a su esposa Rebecca, de quien sospecha le es infiel. En contra de sus principios, el amigo acepta el trabajo y en un irónico giro del destino, Rebecca y él reviven su antigua historia de amor.

Su primer reconocimiento internacional lo obtiene en 1997, “Felices Juntos/ Happy Together, film con el que obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cine de Cannes. Película que presentamos en nuestro Cineclub.
En el año 2000 presenta “Deseando amar”/ Fa yeung nin wa. Una reflexión, sobre las relaciones personales, la amistad y el amor.
“2046” es su siguiente película. Historia sobre un escritor que escribe sobre el futuro, pero en realidad, escribe sobre su pasado.
“My Blueberry Nights” (2006), su primera película hablada completamente en inglés. Una inmersión en la vida de una mujer en busca de sí misma.
“El Gran Maestro”, una película basada en la vida del maestro de Kung-fu: Yip Man.

El cine de Wong Kar-wai es, por definición un cine de autor, donde lo que prima es su marca de identidad en el encuadre, en la imagen y en la banda sonora tanto como en la temática. La occidentalización de Hong Kong y por ende de la cultura en la que se formó Wong es parte de los climas y situaciones de sus películas, como lo son el bolero y la música latinoamericana en general, el rock californiano de los 70, el cine clásico norteamericano y particularmente el melodrama, la nouvelle vague y su ímpetu de ruptura formal.

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FELICES JUNTOS/ CHEUN GWONG TSA SIT (HAPPY TOGETHER). 1997. GÉNERO: DRAMA ROMÁNTICO. PAÍS: HONG KONG. DURACIÓN: 98’.

Dirección y guión: Wong Kar-wai. Intérpretes: Leslie Cheung, Tony Leung Chiu Wai, Gregory Dayton, Chang Chen, Shirley Kwan. Fotografía: Christopher Doyle. Música: Danny Chung.

Sinopsis: Basada en el relato “The Buenos Aires Affair”, de Manuel Puig, la película narra la historia de amor de dos jóvenes chinos, que viajan a Argentina para conocer las cataratas de Iguazú. A su llegada a Buenos Aires, la relación empieza a deteriorarse…

Wong Kar-wai, continúa indagando sobre esa temática que será una de las constantes de su filmografía: los amores no correspondidos, la soledad… En esta oportunidad viaja a Buenos Aires, un entorno completamente opuesto al de su Hong Kong habitual, para situar la historia de amor, desamor entre Ho y Lai. Y no es gratuito que el director situé su relato en esta ciudad, totalmente extraña para los dos amantes. De esta manera se acentúa la sensación de aislamiento y de soledad que viven los enamorados.

La narrativa de la película no es convencional. Kar-wai opta por una estética totalmente expresionista, de movimientos de cámara caóticos, de ausencia de fundidos y sin continuidad en los planos. La puesta en escena combina espacios irreales y sombríos, con imágenes distorsionadas. Y esto se traduce en una sensación de opresión y desesperanza que permanentemente acompaña a los protagonistas y al espectador.

La concepción del tiempo y del espacio, otra de las búsquedas estéticas del director, se expresan de manera magistral en el uso de la cámara al hombro, que escudriña la ciudad porteña. En ese “congelar” y “acelerar” el movimieno, en la fragmentación de las imágenes…

Los dos personajes principales están perfectamente estructurados en un guión inteligente y preciso. Ho y Lai son deseo y rechazo. Lai You-fai anhela una relación duradera. Encarna el amor abnegado, que soporta las traiciones. Ho Po-wing es manipulador, egoísta, infiel y promiscuo. Los dos viven una turbulenta historia de amor, en la que se ponen en juego los peores instintos de cada uno.

Maravillosa la fotografía a cargo de Christian Doyle que acompañará a Wong Kar-wai en varias de sus siguientes películas. Se destacan el uso de contraluces, sobreexposiciones, travellings y cambios de velocidad que hacen de este film un verdadero prodigio visual. Otro acierto de la fotografía es el juego que hace con los tonos de color. Oscuros y grises cuando los dos amantes llegan a la capital argentina y su relación se rompe. Luego, la temperatura del color cambia a gamas más cálidas, cuando deciden comenzar de nuevo.

El trabajo musical del maestro Danny Chung alterna acordes de guitarras, órgano, piano, bandoneón. Mención especial para la música incidental y las canciones “Happy Together”, “Cucurrucucú paloma”, “Tango apasionado” (interpretada por Astor Piazzola), “Milonga for Three” y otras que hablan del gusto musical del director y que enfatizan la atmósfera melancólica de la historia.

La interpretación de los dos actores protagonistas es excelente. Cada uno asume su respectivo papel con idoneidad y profesionalismo y nos entregan dos personajes creíbles y cercanos.
Algo que sorprende en “Felices juntos”, es que no obstante el caos que percibimos, hay un dato en el cual el director es bastante cuidadoso y preciso. La historia comienza el 12 de Mayo de 1995, y finaliza el 20 de Febrero de 1997, el día posterior a la muerte del líder chino Deng Xiao Ping. De igual manera son 72 días antes de la independencia de Hong Kong del Reino Unido. Este hecho se relaciona con la inseguridad que Lai siente ante el encuentro con su padre, al que hace años que no ve. Igual sucede con Hong Kong que ve incierto su futuro como parte de la República Popular China. Relación con la historia de su país, que Kar-wai va a repetir en sus futuros trabajos.

Imágenes para el recuerdo. La impactante mirada cenital de las cataratas de Iguazú, que se convierte en una hermosa metáfora del desamor, de las lágrimas derramadas por los amantes no correspondidos.
La secuencia del baile de tango de los dos protagonistas…
Las escenas que nos muestran ese faro del fin del mundo…
“Felices juntos”, una película que nos habla sobre todo del desamor, de la dificultad que tenemos para expresar nuestros sentimientos. Una hermosa referencia al amor de pareja. ¡Toda una joya cinematográfica!

Premios:

1997: Festival de Cannes: Mejor Director.
1997: Independent Spirit Awards: Nominada a Mejor Película Extranjera.

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AGUAS TRANQUILAS

Por: Mario Arango Escobar.

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NAOMI KAWASE

Nació en Nara (Japón) en 1969. Se graduó en la Osaka School of Photography (entonces Escuela de Artes Visuales) en 1989. Mientras realiza estudios de fotografía, empieza a experimentar con una cámara de 8 mm con la que descubre nuevas posibilidades expresivas. A partir de ese momento desarrolla una fructífera carrera cinematográfica en la que combina documentales con ficción. Con su primera película de ficción ganó la Cámara de Oro de Cannes 1997.

En su filmografía son destacables los siguientes títulos:
“Abrazando”/ Ni tsutsumarete (1992). Los padres de Kawase se separaron al poco de tenerla y pasó a ser adoptada por sus abuelos. Rodada con 23 años, este documental es una búsqueda en cierto modo, de su infancia, de sí misma. “Caracol”/ Katatsumori (1994). Documental centrado en la relación entre la directora y su tía abuela, y en el trabajo y rituales de la anciana en el huerto desde la siembra de las semillas hasta la recolección de las verduras.

“Suzaku”/ Moe no suzaku (1997). La vida es dura en un lejano pueblo japonés. Kozo, el cabeza de familia debe mantener en un triste entorno a su madre, esposa, sobrino e hija.
“Hotaru” (2000). Difícil historia de amor entre dos individuos que necesariamente deben estar juntos en un contexto en el que la tragedia y el pasado les han marcado profundamente. “Cielo, viento, fuego, agua, tierra “/ Kya ka ra ba a (2001). Kawase, obsesionada por el abandono que sufrió a su nacimiento, se busca en su abuela (que la adoptó), en su madre, en su padre… intentando expulsar de su vida todos esos fantasmas.

“Shara”/ Sharasojyu (2003). Película que explora el dolor no expresado de una familia que ha perdido a uno de sus hijos. “El bosque de Luto”/ Mogari no mori (2007). Un anciano vive feliz en una pequeña residencia de jubilados. Mchiko, una de las empleadas, le presta una atención muy especial. Tras el cumpleaños del anciano, la joven decide regalarle un paseo…Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes. Película que presentamos en nuestro cineclub en julio de 2010. “Aguas tranquilas”/ Futatsume no mado (2014). Película que presentamos en nuestro cineclub.

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AGUAS TRANQUILAS/FUTATSUME NO MADO (2014). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: JAPÓN. DURACIÓN: 110’.

Dirección y guión: Naomi Kawase. Intérpretes: Nijiro Murakami, Jun Yoshinaga, Makiko Watanabe, Hideo Sakaki, Tetta Sugimoto, Miyuki Matsuda, Jun Murakami, Fujio Tokita. Fotografía: Yutaka Yamazaki. Música: Hasiken.

Sinopsis: La película nos introduce en la historia de amor que van a vivir dos adolescentes en una pequeña isla de Japón. El hallazgo del cadáver de un hombre en la playa, sirve de excusa para que dos compañeros del colegio empiecen a pasar juntos, hasta que terminan enamorándose.

Como ya es habitual en toda su filmografía, Kawase nos ofrece una profunda reflexión sobre la vida y la muerte. En esta oportunidad, se vale de dos adolescentes con historias familiares bastante distintas. Kyoko (Jun Yoshinaga), una chicha que vive una excelente relación con sus padres, deberá asumir la partida de su madre, que padece una enfermedad terminal. Kaito (Nijirô Murakami), hijo de padres separados. Con una relación conflictiva con su madre, no así con su papá, que aunque lejos, está afectivamente cerca de él.

La película se inicia con una secuencia que nos remite a la famosa obra del maestro Hokusai, “La ola”. Y con esta introducción, donde la mirada de la directora nipona deslumbra por la fuerza y belleza de las imágenes, hay, de entrada, una declaración de intenciones. Imágenes que hablan de dos momentos diferentes que aluden a la fugacidad de tiempo, a la muerte, a la vida…al cambio permanente.

Sorprende el talento de Kawase para capturar con su cámara, tan naturalmente, las dos transiciones que están presentes en el film: de la infancia a la madurez, y de la vida a la muerte. Su relato tiene el sello del cine de autor, pues parece que nunca hubiéramos visto algo semejante. Un acierto en la forma de contarnos la historia está en el hecho de hacerlo a la altura de los ojos de los dos adolescentes, pues son ellos los más afectados por ese fluir de la vida.

En “Aguas tranquilas” el énfasis está en los sentimientos que experimentan los personajes. Por lo tanto, para apreciar en su justa medida la obra de la realizadora japonesa, debemos estar dispuestos a contemplar, sin prisa, lo que ocurre en el corazón de Kaito y Kyoto, a hacer nuestras, sus emociones de jóvenes adolescentes ansiosos de vivir, pero llenos de incertidumbres…

Y como elemento central de la vida, la Naturaleza se erige como un personaje más de la película. La directora parece extasiarse con la belleza de ese paraíso que es la isla de Amami (de donde es oriunda), y el virtuosismo con el que filma cada árbol, cada gota de agua, cada atardecer hacen de estas secuencias, verdaderos poemas visuales. Poemas, que apuntan directamente a nuestros sentidos, y que están llenas de contenido metafórico. Imágenes que hablan de verdades universales.

Técnicamente, la película tiene la impronta de una cineasta con una estética muy cultivada, que se advierte sobre todo, en la sugerente y hermosa fotografía, en el ritmo pausado y en la estructura circular del guión, acorde con el contenido del relato.
Otro aspecto que es necesario resaltar, y que se constituye en otro punto fuerte del film es el que tiene que ver con las interpretaciones. Pienso que Kawase se anota otro punto a su favor, no sólo en la acertada dirección de actores, sino en la elección del elenco.

Todos los actores y actrices cumplen a cabalidad con su respectivos roles. Sin embargo, es Jun Yoshinaga, como Kyoko quien se roba todos los aplausos.
Algunas escenas para el recuerdo. Aquella en la cual Kyôko está con sus padres en la terraza de su casa. Ella retozando en el regazo de su madre. Y la madre recostada en el padre… absolutamente entrañable.

Otra secuencia maravillosa, la que nos muestra los momentos en los cuales la madre de Kyoko muere, acompañada de sus seres queridos que la despiden en medio de canciones, besos y risas. Quizás el momento más emotivo de todo el film. Dentro de esta misma secuencia, cabe destacar el protagonismo del hermoso banano (árbol que tiene una connotación espiritual para el Hinduismo, como representante de la vejez).
“Aguas tranquilas”, más que una película, es todo un poema visual, lleno de espiritualidad. Compendio y resumen de la propuesta cinematográfica de una de las directoras más importantes de cine japonés actual: Naomi Kawase. ¡Cine de verdad!

EL DIVORCIO DE VIVIANE AMSALEM

Por: Mario Arango Escobar.

Ronit-Elkabetz-presidera-la-Semaine-de-la-CritiqueRONIT ELKABETZ

Nació en 1964, en Beerseba (Israel), en el seno de una familia marroquí. Se inició como actriz y luego, en 2008, junto con su hermano Shlomi, realiza el primer largometraje: “Los siete días/ Shiva (2008). Israel, 1991. Película que plasma las tensiones que surgen en una familia, durante el funeral de un pariente.

“To Take a Wife/ Ve’Lakhta Lehe Isha. (2004). En Israel, durante tres días previos al Shabbat, Viviane está a punto de abandonar a Eliahu, su marido. Sus hermanos en cambio le intentan convencer que su puesto está al lado de su esposo y sus hijos.

“El divorcio de Viviane Amsalem (2014) película presentada en nuestro cineclub.

84e72eb4de87231fe30e8710aee5cdd6EL DIVORCIO DE VIVIANE AMSALEM/ GETT, THE TRIAL OF VIVIAN AMSALEM (2014). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: ISRAEL. DURACIÓN 115’.

Dirección y guión: Ronit Elkabetz, Shlomi Elkabetz. Intérpretes: Ronit Elkabetz, Simon Abkarian, Menashe Noy, Gabi Amrani, Dalia Beger, Roberto Pollack, Shmil Ben Ari, Abraham Celektar, Rami Danon, Sasson Gabai, Eli Gornstein, Fotografía: Jeanne Lapoirie.

Sinopsis: Viviane Amsalem se separó hace años de Elisha, su marido, y ahora quiere un divorcio legal para no convertirse en una marginada social.

Los matrimonios civiles todavía no existen en Israel; tan solo manda la ley religiosa, que estipula, que únicamente el marido puede conceder el divorcio. En este sentido, todo miembro de una pareja que desee divorciarse del otro, deberá aportar pruebas contundentes de que el matrimonio es insostenible. Pruebas que deben ser aprobadas por la autoridad competente, que generalmente tiende a señalar a la mujer como la responsable del desastre conyugal.

Ante la posición absurda de su marido, que insiste en negarle el divorcio, Viviane Amsalem no se resigna, y decide acudir a los tribunales para reclamar su derecho. Sin embargo, el tribunal debe ceñirse a la legislación judía, que confiere al esposo la última palabra. Así que Viviane deberá enfrentar un juicio de varios años.

A medida que avanza la película vamos adentrándonos en el mundo absurdo de la justicia imperante en Israel, y asistimos a un juicio que en definitiva se convierte en una completa farsa, donde los derechos de la mujer no son tenidos en cuenta y donde su marido es el dueño de su libertad, su dignidad y podría decirse, su vida misma.

Lo que llama la atención de la película, además de la potente denuncia social, es la forma como la historia está contada. Narrativamente, es un acierto que todo el film transcurra en un único espacio. Los tribunales se convierten prácticamente en un escenario, a donde acuden los personajes implicados en el juicio, y a través de sus declaraciones, las de los jueces y los testigos, vamos conociéndolos. Los diferentes puntos de vista de cada uno de ellos, permiten que nos enteremos cabalmente del proceso.

Que la acción se centre en la sala del tribunal, le confiere al relato una atmósfera asfixiante, casi claustrofóbica. La angustia que experimenta la protagonista, también la “vive” el espectador, (a través de primeros planos, miradas, gestos, ademanes) que al igual que ella, también quiere escapar… No obstante, el interés por seguir el juicio se mantiene hasta el final. Y esto, gracias a un guión muy bien estructurado, a unos diálogos pertinentes y por supuesto, a unas actuaciones magistrales. Habría que añadir, los toques del fino humor, que permiten compensar la austeridad en los decorados, y en la puesta en escena.

Para destacar el trabajo de Ronit Elkabetz (coguionista y codirectora), en su interpretación de Vivianne Ansalem. Toda una lección de contención y madurez actoral. Sobre ella recae todo el peso de la historia. A su lado, Simon Abkarian, en el papel del marido, nos entrega una interpretación bastante buena, que refleja la personalidad de un hombre poco emotivo e intransigente.

Secuencias para el recuerdo. La que tiene que ver con la intervención de la vecina de Viviane, pues a través de ella queda perfectamente esbozada la actitud femenina que los sectores ortodoxos consideran aceptable: la sumisión al hombre.

“El divorcio de Viviane Amsalem”, última parte de una trilogía sobre el matrimonio y la familia de los hermanos Elkabetz. Una película que con mínimos recursos, y con un inteligente manejo del lenguaje cinematográfico, acierta en la denuncia de una situación aberrante, que afecta no solo a la mujer israelí, sino a muchas mujeres de otros lugares del mundo. Una película necesaria.

Premios:
2014: Globos de Oro: Nominada a Mejor película de habla no inglesa.
2014: Satellite Awards: Nominada a Mejor película de habla no inglesa.
2014: National Board of Review: Mejores películas extranjeras del año.

¿DÓNDE ESTÁ LA CASA DE MI AMIGO?

Por: Mario Arango Escobar.

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ABBAS KIAROSTAMI

Nació el 22 de junio de 1940 en Teherán (Irán). Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Teherán mientras se ganaba la vida como diseñador gráfico, ilustrador de carteles y director de anuncios publicitarios. En 1969 fundó la sección de cine del Instituto para el Desarrollo Intelectual de Niños & Adultos Jóvenes, donde dirigió sus primeros cortometrajes. Se inició en el mundo del cine como realizador de películas didácticas y siempre ha mostrado una gran sensibilidad hacia el mundo de la educación y de los niños. Su primer corto, de clara influencia neorrealista, fue “El pan y la calle” (Nan va Koutcheh), (1970), en el cual Kiarostami explora el terreno de las imágenes y la relación entre realismo y ficción. La mayoría de sus cortos de esta primera etapa tienen títulos como “El recreo”, “Dos soluciones para un problema”, ”¿Cómo aprovechar el tiempo libre?”, “Homenaje a los profesores”.

Su primer largometraje es “¿Dónde está la casa de mi amigo?” (Khane-ye Doust Kodjast) (1987), película que presentamos en nuestro cineclub.
“Deberes” (Mashgh-e Shab, 1989), excelente ejemplo de cine cálido y poético en el que denuncia los aspectos más duros de la sociedad iraní.“Primer plano” (Nema-ye Nazdik, 1990), mezcla de documental y drama a través de una historia en la que un fanático del cine finge ser el reputado director Moshen Makmalbaf.
“Y la vida continúa” (Zendegi va digar hich, 1992), narra la tragedia humana provocada por el gran terremoto que sufrió Irán en 1990. Un director de cine y su hijo deciden, tras el terremoto, visitar el pueblo donde realizaron “¿Dónde está la casa de mi amigo? para saber cómo estaban los niños actores que participaron en ella.

En el año 1994 realiza “A través de los olivos” (Zire darakhatan zeyton), una nueva versión de “La vida continúa”, pero con una historia de amor de por medio.
“El sabor de las cerezas” (Ta’m e guilass, 1997). Fue su consolidación como director. La película, que narra la historia de un hombre de 50 años obsesionado con el suicidio, es una oda a la libertad individual. Película presentada en nuestro cineclub.
“El viento nos llevará” (Bad ma ra khahad bord, 1999), habla del rodaje de una película en la pequeña localidad kurdo-iraní de SiahDareh, que provoca una pequeña revolución entre sus habitantes, convencidos de que los miembros del rodaje son en realidad buscadores de un tesoro que es halla en el cementerio local.
“ABC ÁFRICA” (2001). En respuesta a una invitación para rodar una película acerca de los huérfanos de enfermos de Sida en Uganda, Kiarostami y su equipo viajan hasta allí para documentarse y preparar el rodaje de un documental.
En el año 2002, rueda “Diez” (Ten), un riquísimo retrato de la situación de la mujer en la sociedad iraní. “Shirín” (2008). Es una película que muestra a las espectadoras (todas mujeres) de una sala de cine que están viendo una película basada en un cuento persa. “Copia Certificada” (Copie conforme, 2010), una lúcida reflexión sobre el arte, centrándose en la relación original y copia. Película presentada en nuestro cineclub en marzo de 2012. “Como un enamorado”/Like someone in love (2012), película que presentamos en nuestro cineclub en junio de 2013.

Directores favoritos Abbas Kiarostami¿DÓNDE ESTÁ LA CASA DE MI AMIGO? /Khane-ye Doust Kodjast (1987). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: IRÁN. DURACIÓN: 80’.

Dirección y guión: Abbas Kiarostami. Intérpretes: Babek Ahmad Poor, Ahmed Ahmed Poor, Kheda Barech Defai, Iran Outari, Aît Ansari. Fotografía: Farhad Saba. Música: Amine Allah Hessine.

Sinopsis: Sin darse cuenta, un niño se lleva para su casa el cuaderno de su compañero de clase. Al percatarse de lo ocurrido, emprende el camino hasta la casa de su amigo para devolverlo.

La película se inicia en una escuela de Koker, un pequeño pueblo al norte de Irán. Allí, un rígido maestro revisa los deberes de sus alumnos, y al tiempo los alecciona en la más severa disciplina. Nematzadeh no ha realizado su tarea y el profesor lo reprende y amenaza con expulsarlo en el momento que vuelva a incumplir con sus deberes.

Al salir de clase, en medio del juego, Ahmed, por puro descuido, mete en su maletín el cuaderno de su amigo. A la tarde, cuando se dispone a realizar su tarea, se percata de que además de su cuaderno, también tiene el de su compañero Nematzadeh. Presa de la angustia, y consciente de que si su amigo no realiza la tarea será expulsado de la escuela, recurre a su madre, y le cuenta lo sucedido. Intenta en repetidas ocasiones hacerle ver que debe ir a devolver el cuaderno, pero no obtiene ninguna respuesta. Y entonces decide, a escondidas, ir hasta el pueblo vecino, y buscar la casa de Nematzadeh para entregar el cuaderno.

Después de un largo recorrido, Ahmed llega a Poshteh, donde, al parecer vive su compañero. Sin embargo nadie en el pueblo parece conocer dónde queda su casa. Pero el niño no desiste de la búsqueda, no obstante que ya empieza a caer la noche. Finalmente, en ese ir y venir, encuentra a un anciano que se ofrece a acompañarlo a buscar a su amigo.

Haciendo uso de una narrativa totalmente minimalista (que va a ser el sello de toda su filmografía), Kiarostami nos hace partícipes de la angustia de Ahmed en ese ir de un lado para otro, intentando dar con el paradero de su amigo. Y es en ese recorrido, que se nos hace interminable, en el que el director iraní centra toda la atención dramática del film. Y esta elección tiene que ver con el sentido que él quiere darle a este empeño del niño, que contradiciendo a todos los adultos que encuentra a su paso, insiste en cumplir con lo que su conciencia le manda.

Es en esta sencillez estilística, completamente neorrealista, que el talento de Kiarostami se hace evidente. Su película nos conmueve, y nos ilustra sobre el verdadero sentido de la educación. Y para lograrlo no ha necesitado de grandes parafernalias ni pomposos efectos especiales.

Una película que funciona en diversos niveles, desde el más sencillo como fábula infantil hasta otros muchos más complejos donde se busca denunciar lo absurdo de algunas posturas que rigen la educación en algunos países.

Para destacar, como uno de los puntos clave de este film, además de lo ya dicho, estaría la memorable actuación de Babek Ahmad Poor, en el papel del Ahmad, que sin formación profesional, cautiva y convence.

Escenas para el recuerdo. La escena final, que cierra la película…y que no debo revelar…

Para finalizar, he querido retomar las palabras que el gran maestro Akira Kurosawa pronunció después de haber visto esta obra: «Creo que las películas del cineasta iraní Abbas Kiarostami son extraordinarias. No sería capaz de traducir mis emociones en palabras, así que les aconsejo sencillamente ir a verlas y comprobar a qué me refiero». ¡Toda una obra de arte!