LA CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO

Por: Mario Arango Escobar.

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GIULIO RICIARELLI

Nació en Milán (Italia) en 1965. Nacionalizado alemán, empezó su carrera tras formarse como actor teatral en la Otto Falckenberg Schule. Además de trabajar en teatro, también ha protagonizado muchas producciones para la televisión, y el cine.

En el 2000 fundó junto a Sabine Lamby la productora Naked Eye Filmproduktion, que se ha labrado un nombre con películas de jóvenes directores. Además de su trabajo como productor, Ricciarelli también ha dirigido películas, como el corto Vincent, premiado con el Golden Sparrow del Festival Alemán de Cine y Televisión Infantiles de 2005 y nominado a un premio del Cine Europeo. A este le siguieron otros cortos, como Love It Like It Is (2008) y Ampelmann (2009), que entró en competición en el festival de cine Max Ophüls Preis y que estuvo nominado a un premio del Cine Europeo. “La conspiración del silencio” es su debut como director y guionista de largometrajes.

Im Labyrinth

LA CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO/Im Labyrinth des Schweigens. GÉNERO: DRAMA-HISTÓRICO. (2014). PAÍS: ALEMANIA. DURACIÓN: 122’.

Dirección: Giulio Ricciarelli. Guión: Elisabeth Bartel, Giulio Ricciarelli. Intépretes: Alexander Fehling, Andre Szymanski, Friederike Becht, Johannes Krisch, Hansi Jochmann, Johann von Buelow, Robert Hunger-Buehler, Lukas Miko, Gert Voss. Fotografía: Roman Osin. Música: Sebastian Pille.

Sinopsis: A finales de la década de los años 50, un joven fiscal se embarca en una incansable búsqueda que le lleva a descubrir, cómo algunas instituciones alemanas y miembros del Estado hacen parte de una conspiración para encubrir los crímenes cometidos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Frankfurt, Alemania, 1958. El joven fiscal Johann Radmann (Alexander Fehling), no está satisfecho con la rutinaria tarea de atender los delitos de tránsito. Un día, casualmente, se entera de que un periodista busca a un fiscal que quiera hacerse cargo de un caso especial. Se trata de un antiguo guardián de Auschwitz, que ahora oculta su criminal pasado ejerciendo como profesor de una escuela primaria. Bauer, no duda en hacerse cargo, y de paso buscar ascender en su profesión. A medida que empieza a revisar documentos e investigar va descubriendo que varias instancias del gobierno hacen parte de una conspiración para ocultar los crímenes cometidos por los nazis. Con el respaldo del fiscal general Fritz Bauer (Gert Voss), Radmann, se empeña en descubrir la verdad y vencer todos los obstáculos que se le presentan para llevar a juicio a los responsables.

La Alemania de los años cincuenta era un país que estaba en plena etapa de reconstrucción después de la destrucción sufrida durante la Segunda Guerra Mundial. Un país que quería olvidar el pasado. Pocas personas conocían la existencia de campos de concentración como los de Auschwitz. El propio canciller Konrad Adenauer, impulsó e instauró la doctrina de cubrir con el olvido todo lo que tuviera que ver con el Holocausto judío. Esa fue la postura oficial contra la que tuvieron que luchar Fritz Bauer y sus colegas.

Narrativamente, la película está muy bien lograda y desde las primeras secuencias captura la atención del espectador. Esto debido a que está basada en un guión sólido, con un gran trabajo previo de investigación de los hechos históricos, lo cual le imprime al film ese aire de realismo tan interesante.

Sorprende Riciarelli con su particular manejo de la cámara, bastante clásico, de tomas compuestas que permiten un equilibrio perfecto entre aquello que vemos y lo que se nos oculta.

Gran recreación de época, en la que destaca el diseño de producción y el vestuario. Las locaciones son algo rígidas y formales, pero acordes con la historia.

Atención a la banda sonora, un exquisito e inteligente trabajo de Sebastian Pille que concibe una atmósfera musical acorde con el momento de optimismo económico que experimenta Alemania y con el auge de nuevas generaciones que viven alegremente su juventud.

Muy acertados los toques de humor, y algunas pinceladas románticas, que permiten suavizar el drama.

La dirección de actores es magnífica y revela el talento del novel director. El reparto de actores nos brinda unas actuaciones realmente inolvidables. Alexander Fehling logra una interpretación digna de todo elogio como el joven fiscal Radmann. A su lado, dignos también de mención están: André Szymanski, en el papel del periodista Thomas Gnielka, Hansi Jochmann, que interpreta a Erika Schmitt, la encantadora y noble asistente de la Fiscalía y Gert Voss, encarnando al Fiscal general Fritz Bauer.
Escenas para el recuerdo: Aquella en la que empiezan a tomar testimonio de los supervivientes (sin voz solo música) y vemos la expresión de sorpresa y de horror de la secretaria judicial.

“La conspiración del silencio”, una película que más allá de todos sus atributos técnicos o cinematográficos, es digna de verse por la historia que nos cuenta (basada en hechos reales), por su gran contenido pedagógico que nos hace reflexionar sobre lo ocurrido en Auschwitz, de tal manera que nunca más vuelva a repetirse. Una película necesaria!!!

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