EL HIJO DE SAÚL

Por: Mario Arango Escobar.

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LÁSZLÓ NEMES

László Nemes nació en 1977 en Budapest, Hungría y creció en París. Luego de estudiar Historia, relaciones internacionales y escritura de guiones, comenzó a trabajar como asistente de dirección en Francia y Hungría en cortos y largometrajes. Durante dos años, trabajó como asistente de Béla Tar en El hombre de Londres, y después estudió dirección de películas en la Universidad de Nueva York Tisch School of the Arts. Al finalizar sus estudios se dedicó a la realización de cortometrajes, entre los que se destacan “Türelem” y “The Counterpart”.
En el año 2015, realiza su primer largometraje, “El hijo de Sául”, que presentamos en nuestro cineclub.

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EL HIJO DE SAUL/ SAUL FIA (2015). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: HUNGRÍA. DURACIÓN 107’.
Dirección: László Nemes. Guión: László Nemes, Clara Royer. Intérpretes: Géza Röhrig, Levente Molnár, Urs Rechn, Sándor Zsótér, Todd Charmont, Björn Freiberg, Uwe Lauer, Attila Fritz, Kamil Dobrowolski, Christian Harting. Fotografía: Mátyás Erdély. Música: László Melis.

Sinopsis: La película sigue a Saúl, un judío-húngrao prisionero en Auschwitz que diariamente debe conducir a otros presos hasta las cámaras de gas, y quemar los cadáveres. Un día, Saúl encuentra en medio de las víctimas, un niño que ha logrado sobrevivir y decide salvarlo de los hornos crematorios…

De manera sorprendente, el novel director László Nemes, elige para su debut como realizador, el tema del Holocausto nazi. Y digo sorprendente, porque pareciera que ya todo está dicho sobre este cruento episodio de la Historia de la Humanidad. Sin embargo, el que fuera alumno aventajado del gran maestro húngaro, Béla Tarr, va más allá de la mera descripción del horror, para implicarnos emocional y sensorialmente en el sufrimiento de los miles de judíos que fueron enviados a los campos de concentración.

El film impacta desde las primeras imágenes, recogidas por una nerviosa cámara en mano, a través de la cual conoceremos al protagonista. De inmediato nos sentimos en la atmósfera claustrofóbica y asfixiante que rodea a Sául y que será el trasfondo de toda la historia.

Para hacernos partícipes de la amarga experiencia que vive el protagonista, el director, muy hábilmente, coloca su mirada (la cámara), en cuello de Saúl y acude a planos cerrados, de poca profundidad de campo. De esta manera, el fondo de la escena se hace borroso y solo podemos identificar plenamente, los rostros de las personas. Acompañamos a Saúl a través de los tétricos pasadizos, pues, los planos secuencia con los cuales el directos sigue su recorrido, nos hacen partícipes (como si fuéramos unos prisioneros más) de su amargo periplo.

Para que nuestra experiencia sea cercana a la realidad que viven los condenados a muerte, Nemes llena el fuera de campo, de gritos, lamentos, y ruidos, que contribuyen a reforzar el horror de este macabro entorno. Un recurso que hace posible que soportemos permanecer en la sala, pues si todo ello apareciera en pantalla, sería imposible…

Otro elemento que contribuye a crear la sensación de que estamos físicamente en el campo de concentración, es la lograda fotografía de Mátyás Erdély. Por medio de fondos borrosos, colores oscuros y neutros, registra, el barro y la sangre que llenan el lugar.

Punto aparte merece la presencia de Géza Röhrig, (de profesión poeta, y que en esta película por primera vez, actúa), quien nos brinda una interpretación totalmente magistral. Su gestualidad, su mirada, sus silencios, nos hacen partícipes de su desesperación, de su ansiedad por lograr darle a ese niño, que acoge como su hijo, el merecido funeral.

Y llega el final, inesperado, pero abierto a varias lecturas, y es también algo para destacar en el guionista y director. Con esa mágica aparición de ese niño que sonríe a Saúl, la película no termina en la sala… y las preguntas y las respuestas se diversifican en cada espectador. Con este final, además, Nemes nos quiere demostrar que su propuesta no es solo un ejercicio de estilo, meramente formal, sino una obra llena de significado.

László Nemes, con esta, su ópera prima, nos devuelve la fe en cine, en las inmensas posibilidades de la imagen, y en definitiva en el inagotable mundo del Arte. Un director al que habrá que seguirle la pista, pues “El hijo de Saúl” nos ha dejado sedientos de propuestas similares.

Premios
2015: Premios Oscar: Mejor película de habla no inglesa.
2015: Festival de Cannes: Gran Premio del Jurado y Premio FIPRESCI.
2015: Premios César: Nominada a mejor película extranjera.
2015: Globos de Oro: Mejor película de habla no inglesa.
2015: Premios David di Donatello: Nominado a mejor film de la Unión Europea.
2015: Independent Spirit Awards: Mejor película extranjera.

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FÚSI

Por: Mario Arango Escobar.

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DAGUR KÁRI

Nació en París en 1973, de padres islandeses. Se graduó por la Escuela Nacional de Cine de Dinamarca en 1999. Dagur Kari también trabaja como músico con la banda Slowblow.   Debuta en la gran pantalla con “Nói, el albino” (Nói albínói, 2003). Tragicomedia acerca de la vida de un joven de 17 años, Noí, que ha pasado toda su vida en un pueblo que se encuentra algo alejado de las ciudades y del mundo entero, ubicado en una zona remota de Islandia. El film narra las diferentes maneras que tiene de pasar sus aburridos días.

“Voksne mennesker” (Dark Horse, 2005). Daniel, un irresponsable y simpático artista de graffiti, se gana la vida pintando declaraciones de amor por encargo en las paredes de Copenhage. Está constantemente escapando de los guardias de tránsito, las multas y la policía. Trata de llevar una vida libre de responsabilidades, hasta que se enamora de Franc, una chica encantadora e igualmente irresponsable.

“Un buen corazón”/ The Good Heart (2009). Lucas es un joven de buen corazón que vive en una caja de cartón debajo del puente de Brooklyn. Sin perspectivas de futuro, decide suicidarse, pero fracasa como en todo lo que ha intentado en su vida. En el hospital comparte habitación con Jacques, el malhumorado y colérico propietario de un bar que acaba de sufrir el quinto infarto. Decidido a que su bar siga abierto y consciente de que sus días están contados, toma a Lucas bajo su protección y lo instruye en las estrafalarias reglas que rigen su bar: no admitir clientes nuevos, no confraternizar con ellos y, la más importante, nada de mujeres. Su amistad se ve puesta a prueba cuando la aturullada April (Isild Le Besco) entra en el bar y Lucas insiste en que tienen que ayudarla.

“Fúsi” (Corazón gigante, 2015). Película que presentamos en nuestro cineclub.

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FÚSI (2015). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: ISLANDIA. DURACIÓN: 94’.
Dirección y guión: Dagur Kári. Intérpretes: Gunnar Jónsson, Sigurjón Kjartansson, Arnar Jónsson, Ilmur Kristjánsdóttir, Margrét Helga Jóhannsdóttir, Franziska Una Dagsdóttir, Sigurður Karlsson. Fotografía: Rasmus Videbæk.

Sinopsis: La película nos introduce en la vida de Fúsi, un hombre de más de cuarenta años, que aún vive con su madre y cuya vida se reduce a su trabajo y a reproducir en pequeña escala las batallas de la Segunda Guerra Mundial. Un día Fúsi conoce a una mujer que le hará replantearse su vida…

El último trabajo de Dagur Kári, nos presenta un singular drama romántico, que rompe con varios de los esquemas del género. Su protagonista es un hombre que se aleja de los estereotipos del galán habitual, y para colmo, a pesar de que ya supera los cuarenta años, parece estar aún en la adolescencia. Vive en casa de su madre, y nunca ha tenido una experiencia con una mujer…

Desde las primeras imágenes, Fúsi, nos atrapa con su ingenuidad de niño grande y afable, siempre dispuesto al servicio, sin recibir nada a cambio. Nos hacemos sus cómplices, y sufrimos con él las burlas y hostilidades de sus compañeros de trabajo.

La vida de Fúsi transcurre de una manera completamente rutinaria, de la casa al trabajo…del trabajo a la casa, y esporádicos encuentros con su vecino, para jugar con miniaturas que recrean batallas de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, Fúsi no es un amargado. Vive su vida sin importar lo que piensan de él, aceptando a las personas tal como son y dispuesto a ayudarles cuando lo necesitan. Un hombre lleno de valores como la honestidad, la amistad y la lealtad.

Un día, con motivo de una invitación a unas clases de baile que le hace el novio de su madre, Fúsi conoce a Sjöfn, una solitaria como él, que ilumina su existencia.

El director Dagur Kári, da muestras de su gran talento, no solo como director sino también como guionista, construyendo un personaje, Fúsi, lleno de matices y gran humanidad, en el cual se apoya el actor Gunnar Jónsson para entregarnos una interpretación memorable, que hace que nos identifiquemos plenamente con él. Un personaje que permanecerá en la mente del espectador luego del visionado del film.

Uno de los grandes aciertos del director, además de haber creado el personaje de Fusi especialmente para el actor Jónsson, es el muy bien logrado equilibrio entre los momentos de drama y de humor ofreciéndonos una película a la vez, triste y alegre, profunda y ligera.

Destacable la banda sonora, con esos elocuentes silencios del protagonista, y la melodía musical, que crea la atmósfera emotiva del film, y que refuerza el drama cuando se escucha la inconfundible voz de Dolly Parton.
La hermosa fotografía de Rasmus Videbæk, en tonos grises, nos hace sentir el frío nórdico y contribuye a crear la atmósfera perfecta, en la cual el protagonista rumia su soledad.

Un final inesperado, posiblemente contrario a las expectativas de muchos espectadores, pero el más apropiado para el protagonista, que, al fin, logra desplegar sus alas…
Escenas para el recuerdo. Los encuentros con su amiga de nueve años, llenos de ternura. Las conversaciones con su mejor amigo, mientras juegan…

“Fúsi”, una película sencilla, sin mayores pretensiones, pero que como todo el buen cine, permanecerá en nuestra memoria por su emotividad y sinceridad. ¡Imperdible!

Premios:

2015: Festival de Tribeca: Mejor película, actor (Jónsson) y guión.
2015: Festival de Valladolid – Seminci: Mejor actor (Gunnar Jónsson).

EL ESGRIMISTA

Por: Mario Arango Escobar.

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KLAUS HÄRÖ

Nació en Porvoo (Finlandia) en 1971. Posee una maestría en Arte, y estudió Dirección en la Universidad de Artes Industriales de Helsinki. Ha dirigido documentales y cortometrajes, entre ellos, “Kolme toivetta” (2001), que cuenta la historia de tres niños que padecen cáncer. Logra el reconocimiento internacional con “Elina” (2002), que cuenta la historia de una niña que después de recuperarse de la tuberculosis, enfermad de la cual murió su padre, regresa al colegio. Con esta película Härö obtuvo el premio “Reconocimiento Ingmar Bergman”.

En 2003 realiza el mediometraje documental “Statisti”.
En el año 2004 recibió el Premio de las Artes de Finlandia.
“Mother is mine”, realizada en el 2005, cuenta una historia de desarraigo infantil que tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial. Película presentada en nuestro cineclub en marzo de 2010. “The new man” (2007). Ambientada en 1950, es una historia que se desarrolla en Suecia, en la cual una joven es internada (contra su voluntad), en una institución donde esterilizan a las mujeres. “Cartas al padre Jacob” / Postia pappi Jaakobille (2009). Evocadora película sobre el perdón y el arrepentimiento. Presentada en marzo 2010. “El esgrimista” /Miekkailija (2015). Película que presentamos en nuestro cineclub.

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EL ESGRIMISTA/MIEKKAILIJA (2015). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FINLANDIA. DURACIÓN: 93’.
Dirección: Klaus Härö. Guión: Anna Heinämaa. Intérpretes: Märt Avandi, Ursula Ratasepp, Lembit Ulfsa, Kirill Käro, Carmen Mikiver, Kaie Mihkelson. Fotografía: Tuomo Hutri. Música: Gert Wilden Jr.

Sinopsis: Para evadir la persecución de la policía secreta rusa, un joven esgrimista regresa a su ciudad natal. Allí empieza a trabajar como profesor en una pequeña escuela. Sin embargo, hechos de su pasado irrumpen en su vida y el joven maestro deberá tomar una decisión trascendental.
La película, rodada en Estonia, está basada en la verdadera historia del famoso esgrimista y entrenador Endel Nelis, sobre un guión de la escritora finlandesa Anna Heinämaa.

El film, ambientado en los años 50, se inicia con la llegada del joven esgrimista a la ciudad de Haapsalu, Estonia, donde logra emplearse como profesor de educación física en una pequeña escuela. Allí, Nelis, logra encontrarse con un estilo de vida que lo llena de felicidad.
En un primer momento, la presencia del nuevo profesor no es muy bien aceptada por el grupo de alumnos, sin embargo, Endels logra ganarse el afecto y la admiración, gracias a su interés en compartir con ellos toda su experiencia en el manejo de la esgrima.

Lo primero que tiene que enfrentar el recién llegado maestro, es al director de la escuela, quien se opone rotundamente a la iniciativa de Endels, para conformar un equipo de esgrima. De otro lado, y quizás lo que más llama la atención de los muchachos, es la manera tan creativa del esgrimista para superar la falta de implementos para los entrenamientos.
A medida que se va incrementando la interacción alumno-profesor, crece en los jóvenes la pasión por la esgrima, y empiezan a mirar a Endel como un modelo a seguir, convirtiéndose para muchos, en ese padre que perdieron a causa de la guerra. A su vez, esta experiencia, cada vez más enriquecedora, implicará para el maestro, una manera de compensar la angustia que le depara el sentirse perseguido.

Cada vez el entusiasmo de los jóvenes crece, con lo cual el compromiso del profesor se hace mayor. Y en el momento en que se presenta la oportunidad de participar en un campeonato a nivel nacional, no duda en inscribirse con su equipo, sin importarle que para ello deba viajar a Leningrado, la ciudad de la que tuvo que huir… Pero para Nelis, primero está responder a las expectativas de sus pupilos que su propia seguridad personal.

Klaus Härö se erige como un gran narrador, combinando de manera magistral el melodrama con grandes dosis de intriga y suspense, que nos mantienen pendientes de la pantalla durante todo la película.
Formalmente, considero que uno de los puntos fuertes del film, además de lo ya dicho, lo constituye la acertada puesta en escena, que recoge el bellísimo paisaje del entorno. La fotografía, de factura académica, muy propia de la filmografía de Härö, está en completa sintonía con la historia y con la época en la que suceden los hechos.
Una banda sonora en la cual sobresale la música, a cargo del maestro alemán Gert Wilden Jr, en la cual sobresalen magníficos acordes de piano. Para recordar los compases que acompañan los momentos finales de la película. Destacable la tarea de dirección de actores, y las excelentes interpretaciones de Märt Avandi en el papel de Nelis Endel, y de todo el grupo de niños, estos últimos sorprenden por su histrionismo y naturalidad en sus caracterizaciones.

“El esgrimista”, una película sin mayores pretensiones, pero que desde su sencillez formal y temática, logra mostrarnos, muy bellamente la relación entre un maestro de verdad y sus alumnos, y lo que éste logra a través del amor y la entrega con la que asume su tarea diaria.

Premios: 2015: Globos de Oro: Nominada a mejor película de habla no inglesa.

EL CLUB

Por: Mario Arango Escobar.

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PABLO LARRAÍN

Nació en Santiago de Chile en 1976. Estudió comunicación audiovisual en la Universidad de Artes, Ciencias y Comunicación (UNIACC). Hijo de Hernán Larraín, senador y presidente de la UDI, y de Magdalena Matte, ministra de Vivienda y Urbanismo en el gobierno de Sebastián Piñera. Es socio fundador de Fábula, una empresa dedicada al desarrollo de cine y comerciales donde ha desempeñado diversos proyectos.

En el año 2006 realiza su primer largometraje, “Fuga” (2006). La película nos presenta a Montalbán, un músico atrapado en una composición inconclusa. Siendo niño es testigo de la muerte de su hermana quien es asesinada sobre un piano, hecho en el cual se compone accidentalmente una melodía. Esto lo transforma en un músico obsesionado y mentalmente perturbado, atrapado por esa música.

Dos años después estrenó su segundo trabajo, “Tony Manero”. Santiago de Chile, 1978. En medio de un difícil contexto social, la dictadura de Pinochet, Raúl Peralta, de unos cincuenta años, está obsesionado con la idea de interpretar a Tony Manero, el personaje de John Travolta en “Fiebre del Sábado Noche”. Sus ansias de interpretar a su gran ídolo y su anhelo de ser reconocido como una estrella del mundo del espectáculo a nivel nacional le empujan a cometer una serie de crímenes y robos.

Posteriormente, en el año 2012, realiza “No”, una película en la que el mexicano Gael García Bernal interpreta a un publicista que desarrolla una campaña a favor del No en el plebiscito de 1988, para impedir que Augusto Pinochet siguiera en el poder.

“El Club” (2015), película que presentamos en nuestro cineclub.

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EL CLUB (2015). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: CHILE. DURACIÓN: 98’.

Dirección: Pablo Larraín. Guión: Guillermo Calderón, Daniel Villalobos, Pablo Larraín. Intérpretes: Roberto Farias, Antonia Zegers, Alfredo Castro, Alejandro Goic, Alejandro Sieveking, Jaime Vadell, Marcelo Alonso, Gonzalo Valenzuela, Diego Muñoz, Catalina Pulido, Francisco Reyes, José Soza. Fotografía: Sergio Armstrong. Música: Carlos Cabezas.

Sinopsis: Cuatro sacerdotes y una monja comparten una casa en las costas de Chile. Están allí, recluidos, expiando sus pecados. La llegada de un nuevo miembro, va a perturbar la aparente tranquilidad de este singular club…

De nuevo, Pablo Larraín irrumpe en la pantalla con una historia oscura, llena de sátira y humor negro. El tema de su nueva película no podría ser más actual y polémico, la pederastia en la Iglesia Católica.

Desde las primeras imágenes, oscuras y sombrías el director nos introduce en una atmósfera lúgubre y enrarecida, acorde con el tema del film.

En medio de la penumbra en la cual el director envuelve su relato, vamos conociendo a los cuatro sacerdotes, excomulgados por haber cometidos delitos graves como la pederastia. Gloria, una monja, con pasado oscuro, es quien les cuida. Son personas mayores, que pasan sus días en medio de la granja, entrenando a un perro para las carreras, cantando, rezando…una rutina plácida, que de pronto se rompe con la llegada de un cura nuevo. El arribo de este quinto integrante, revivirá episodios del pasado que todos quieren olvidar, pero que Sandokan (Roberto Farías), un indigente, que fue víctima de sus abusos, les recuerda una y otra vez, en medio de amenazas e improperios.

La situación se hace tan tensa, que las jerarquías religiosas envían a un sacerdote investigador para que trate de recomponer la “armonía” perdida de la casa.

Apoyándose en un guión estricto y riguroso en su estructura, Larraín va directo a lo que siempre le ha interesado como realizador: la crítica social. Y en esta ocasión tampoco se anda con sutilezas. El mismo título del film, lleno de ironía y cinismo, nos da una idea de la intención de Larraín.

El director chileno no solo busca mostrar la depravación de algunos sectores de la Iglesia, y la actitud permisiva y complaciente de los altos jerarcas ante estas conductas, él quiere gritarlo para que nadie ignore hechos tan aberrantes como los que se nos cuentan en la película. Y para lograr este objetivo, se las ingenia a la hora de narrar la historia y muy acertadamente, opta por un lenguaje que incomoda e inquieta. Un lenguaje donde sobresalen unos diálogos explícitos, llenos de crudeza, que impactan fuertemente.

Sin embargo, no obstante el tema tratado, Larraín acierta con el tratamiento sutil de la imagen, a tal punto que, por ejemplo, no se nos muestra ninguna evidencia de abuso, y es en última instancia, nuestra imaginación la que termina elaborando algunos contenidos.

Paradójicamente, en medio de la crudeza de esta historia, no podemos evitar una sonrisa, pues el humor negro, negrísimo, presente en algunos episodios, la ha hace inevitable. Y este es también un gran acierto de Larráin. Y claro, esta comicidad, unida a su acre mirada, hace de “El club”, una de sus películas más perturbadoras.

Formalmente, la película cuenta con varios puntos a destacar, entre ellos, la utilización de planos frontales de cada uno de los habitantes de la casa, en el momento en el que el recién llegado investigador les entrevista. Con este recurso, Larraín, logra convertir estos momentos en un verdadero interrogatorio judicial, del que todos salen culpables.

De otro lado, el tratamiento de la fotografía, en tonos apagados y gélidos, contribuye a reforzar esa atmósfera oscura de la que los siniestros personajes parecen emerger. Soberbio trabajo de Sergio Armstrong, fotógrafo habitual en la filmografía del director chileno.

La banda sonora, autoría del compositor Carlos Cabezas, de singular belleza, se acopla perfectamente a la imagen para crear ese tono sombrío que ésta reclama. Se incluyen composiciones de Arvo Pärt, Britten, y Bach. Esto en cuanto a la música, pues no podemos dejar de lado el impactante trabajo vocal del actor Roberto Frías.

En cuanto al reparto, Larraín acierta al convocar a un grupo excelso de actores chilenos: Alejandro Goic, Alfredo Castro, Jaime Vadell, Alejandro Sieveking, Antonia Zegers, José Soza, Roberto Farías y Marcelo Alonso. Todos hacen gala de una extraordinaria capacidad interpretativa, ofreciéndonos unas memorables actuaciones. Para destacar, la impecable caracterización de Roberto Farías, como Sandokán, que le confiere a la película gran parte de su tensión. Aquí también es justo hacer un reconocimiento a la labor de dirección de actores, por parte de Larraín.
Un final perfecto, que impone a los sacerdotes aceptar a Sandokán como el nuevo huésped, y de esta manera, redimir sus culpas…
“El club”, una película incómoda, dura, valiente y extraordinaria. Una muestra perfecta del arte comprometido.

Premios:

2015: Festival de Berlín: Gran Premio del Jurado.
2015: Globos de Oro: Nominada a Mejor película de habla no inglesa.
2015: Festival de San Sebastián: Sección oficial competitiva (“Horizontes Latinos”).
2015: Festival de Mar del Plata: Mejor guión y actor (Castro, Farías, Vadell, Goic).
2015: 4 Premios Fénix: Mejor película, director, guión y actor (Alfredo Castro).

EN PRIMERA PLANA

Por: Mario Arango Escobar.

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THOMAS MCCARTHY

Nació en Nueva Jersey, Estados Unidos, en 1966. Estudió arte dramático en la Universidad de Yale. Se inició en el mundo del cine como actor, participando en numerosas películas y series de televisión.

Debuta como director en el año 2003, con la película “Vidas cruzadas”/ The Station Agent. Una historia de un hombre que nace con enanismo. Por este motivo no puede pasar inadvertido. Para evitar ser el centro de las miradas, ha optado por llevar una vida aislada. Luego de la muerte de su único amigo, se instala en una estación de tren abandonada en el campo, para vivir como un ermitaño.

“El visitante”/ The Visitor, (2007). Un desencantado profesor de universidad, camina como sonámbulo por su propia vida. Perdida su pasión por enseñar y escribir, llena su vacío existencial intentando infructuosamente aprender a tocar el piano clásico. Un día se encuentra a una pareja viviendo en su apartamento. A medida que va conociendo a estos dos extraños, descubrirá una nueva vida y un nuevo mundo.

“Ganamos todos”/ Win Win, (2011). El abogado Mike Flaherty, que en su tiempo libre es entrenador de un equipo escolar de lucha libre, descubre a una promesa de este deporte al tiempo que se involucra en un cuestionable negocio para poder mantener a su familia. Precisamente cuando parece que va a conseguir duplicar sus honorarios, aparece la madre del chico, recién salida de rehabilitación y completamente arruinada, amenazando con frustrarlo todo.

“Con la magia en los zapatos”/ The Cobbler, (2014). Cuenta la historia de un zapatero que tiene la peculiar habilidad de asumir la vida de sus clientes a través de los zapatos que repara.

“En primera plana”/Spotlight, (2015) película que presentamos en nuestro cineclub.

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EN PRIMERA PLANA/ SPOTLIGHT (2015). GÉNERO: DRAMA. PAÍS: ESTADOS UNIDOS. DURACIÓN: 121’.

Dirección: Thomas McCarthy . Guión: Thomas McCarthy, Josh Singer. Intérpretes: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery, Stanley Tucci, Brian d’Arcy James, Gene Amoroso, Billy Crudup, Elena Wohl, Doug Murray, Sharon McFarlane. Fotografía: Masanobu Takayanagi . Música: Howard Shore.

Sinopsis: Basada en hechos reales, la película narra el trabajo periodístico del grupo de investigación “Spotlight”, adscrito al diario The Boston Globe, que dió a conocer toda una red de encubrimientos en casos de pederastia ocurridos durante varios años en la arquidiócesis de Boston, trabajo que fue reconocido con el prestigioso Premio Pullitzer.

A comienzos del año 2002, el diario The Boston Globe da a conocer a la opinión pública el caso de uno grupo de sacerdotes acusados de pederastia. Según el informe periodístico, más de 87 sacerdotes pertenecientes a la arquidiócesis de Massachusetts, fueron encontrados culpables. Para encubrir estos abominables actos, y verse libre de todo escándalo, la Curia eclesiástica, recurría a reubicar a los implicados y en algunos casos, a indemnizar económicamente a las víctimas.

La película se inicia con la llegada al Boston Globe, de Marty Baron (Liv Schreiber), el nuevo jefe del periódico. Una de sus primeras acciones es retomar un viejo artículo que encuentra en los archivos del diario, sobre el abuso sexual de un menor a manos de un sacerdote. Con el fin de aclarar los hechos, Baron recurre a “Spotlight”, uno de los grupos de investigación del periódico. El equipo de periodistas está integrado por Walter Robinson (Michael Keaton), Mike Razendes (Mark Ruffalo), Sacha Pfeiffer (Rachel McAdams) y Matt Carroll (Brian d’Arcy James).

A partir de esta introducción, acompañaremos al equipo de eficientes periodistas en su día a día, empeñados en encontrar la verdad. Seremos testigos de los múltiples obstáculos, que debido a los diferentes intereses, sociales, religiosos y económicos, deben vencer diariamente. De igual manera, nos daremos cuenta cómo en la medida que la investigación avanza, la dimensión de los hechos es mayor.

McCarthy demuestra su talento, no sólo como guionista, sino también como director, bastante seguro a la hora de narrar, y de cómo quiere narrarlo. Optando en los inicios del film por una narrativa detallada, donde poco a poco vamos conociendo los hallazgos periodísticos. A medida que avanza el metraje, el ritmo aumenta y las diferentes historias se van enlazando, hasta culminar en el clímax final, con descubrimientos realmente inesperados. La mirada del director es completamente objetiva, y muy acertadamente se aleja de todo sentimentalismo, como corresponde a una historia que narra una investigación periodística.

Una puesta en escena al más puro estilo clásico, que privilegia los planos generales para captar la interacción entre personajes y primeros planos para hacernos partícipes de los momentos dramáticos.

En el apartado técnico es importante destacar el uso de una fotografía totalmente realista, despojada de filtros y artificios y así recrear con gran rigurosidad, la época de los acontecimientos. Excelente trabajo a cargo de Masanobu Takayanagi.

Uno de los puntos clave y a destacar de la película, es el trabajo de todo el conjunto de actores. Aquí McCarthy también acierta en un casting perfecto, y en una dirección sobresaliente. Todos y cada uno de los actores y actrices cumplen a cabalidad con sus correspondientes trabajos. Para resaltar las actuaciones de Mark Ruffalo y Rachel McAdams.

“En primera plana” viene a confirmar la importancia del periodismo de investigación en la sociedad contemporánea. Su mensaje es tan potente que continúa, en nosotros mucho después de su visionado, y nos propone una reflexión sobre las víctimas y los victimarios de los hechos relatados. Una película necesaria!

Premios:

2015: 2 Premios Oscar: Mejor película y guión original. 6 nominaciones.
2015: Globos de Oro: Nominada a mejor película drama, director y guión.
2015: Premios BAFTA: Mejor guión original.
2015: American Film Institute (AFI): Top 10 – Mejores películas del año.
2015: Festival de Toronto: 2ª finalista mejor película.