EL PORVENIR

Por: Mario Arango Escobar.

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MIA HANSEN LOVE

Nació en 1981, en París. Hija de un matrimonio de profesores de filosofía. Debuta en la pantalla grande como actriz a las órdenes de Olivier Assayas en su película “Finales de agosto, principios de septiembre”. Contaba con apenas 17 años cuando se inició el rodaje, y fue allí donde descubrió su vocación profesional. Después de esta experiencia decide estudiar cine en el Conservatoire d´Art Dramatique du 10ª Arrondissement de París. Posteriormente, mientras se iniciaba como realizadora, hizo parte de la revista Cahiers du Cinema.

En 2007 dirige su primer largometraje, “Todo está perdonado”/ Tout est pardonné, Victor, su mujer Annette y su hija Pamela están a punto de abandonar Viena para trasladarse a París. Annette quiere creer que Viena ejerce sobre Victor una influencia negativa que consume sus energías. Ciega de amor, prefiere culpar a la ciudad antes que a él. Que sea un irresponsable que desaparece días y noches enteros, es para ella motivo de dolor, pero conserva la esperanza de que algún día recupere la cordura y la vida conyugal se estabilice. Sin embargo, en París la situación empeora definitivamente: Victor se enamora de una joven drogadicta con la que vive sumergido en paraísos artificiales. Once años después, Pamela, que ya tiene tiene 17 años, busca a su padre e intenta comprenderlo.

“El padre de mis hijos”/ Le père de mes enfants. (2009). Grégoire Canvel tiene todo lo que se puede desear: una esposa a la que ama, tres hijas encantadoras y un interesante trabajo como productor de cine, al que dedica la mayor parte del tiempo y todo su esfuerzo. Pero su prestigiosa productora, está al borde de la quiebra. Tantas producciones, riesgos y deudas anuncian la llegada de una tormenta. Merecedora del premio especial del jurado en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes,

“Un amor de juventud”/ Un amour de jeunesse 2011). Primavera de 1999. Camille, de quince años, y Sullivan, de 19, viven un amor apasionado, pero él partirá para Sudamérica, dejando a Camille dolorida y desesperada. Años más tarde, Camille, que forma una sólida pareja con Lorenz, volverá a encontrarse con Sullivan.
Edén / Eden (2014). Inspirada en la historia de su hermano, la cinta habla de la búsqueda, de la felicidad, de la madurez, de los cambios y del paso del tiempo.
“El porvenir”/L’avenir (2016) presentada en nuestro cineclub.

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EL PORVENR/ L’AVENIR (2016) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 100’

Dirección y guión: Mia Hansen-Løve. Intérpretes: Isabelle Huppert, Edith Scob, Roman Kolinka, André Marcon, Sarah Le Picard, Solal Forte, Elise Lhomeau, Lionel Dray, Marion Ploquin . Fotografía: Denis Lenoir. Música: Alex North.

La joven y talentosa directora francesa Mia Hansen-Løve, continúa insistiendo en su historia personal, puntual de su corta pero brillante filmografía. En esta oportunidad evoca la figura de su madre en la persona de Nathalie, protagonista de la película que hoy presento.
Nathalie (Isabelle Huppert) es una destacada profesora de filosofía, ya entrada en la madurez, con una vida completamente organizada. Un día recibe la inesperada noticia que su esposo ha decidido abandonarla, después de 25 años de un matrimonio estable, para ir en pos de otra mujer. Esta ruptura es tan solo el comienzo de una serie de pérdidas que Nathalie deberá asumir, y a partir de las cuales deberá empezar a construir una nueva vida…

La película se inicia con la imagen de Nathalie, su esposo Heinz (André Marcon), y sus dos hijos, que finalizan sus vacaciones en Bretaña, y dedican un momento para visitar la tumba del escritor René Chateaubriand. Un prólogo que se torna premonitorio de lo que sucederá, pues resulta paradójico que una historia cuyo título habla de porvenir, se inicie con una escena que remite a la muerte…
Luego de una elipsis temporal, la narrativa de la película nos lleva a la cotidianidad de Nathalie, a sus clases de filosofía en el Instituto, a su rutinaria y agotada vida en pareja. Seremos testigos de cómo pasan sus días, de cómo sus certezas personales y profesionales se derrumban. La muerte de su madre, el abandono de su esposo, la distancia cada vez más evidente de sus hijos…Pero Nathalie, a pesar de todo, se resiste a sucumbir, y una vez que se siente sola, sin compromisos, se descubre también una mujer libre.

Cada uno de estos quiebres, cada uno de estos momentos del paulatino descenso emocional de Nathalie son narrados por Hansen Løve con gran sutileza y humanismo. La directora bucea en el universo afectivo de la protagonista para dejarnos entrever su fragilidad, especialmente en esas noches, cuando el único soporte al que aferrarse es Pandora. Pero Hanse Løve, fiel a su estilo, evita redundar en el sentimentalismo, dejando las lágrimas y el dolor para el fuera de campo.
“El porvenir” es una película esplendida. Y ello se debe a la conducción inteligente de una directora que sabe cómo utilizar el lenguaje del cine. Pero también, y en gran medida al acierto de elegir a Isabelle Huppert para el papel protagónico. Ella, como pocas, tiene la capacidad de expresar tanto con una sola mirada. La actriz francesa, huérfana de Chabrol, demuestra que su interpretación, elegante y contenida, enlaza y dota de intensidad toda la historia.

Otro elemento primordial dentro de la película es su banda sonora. Por un lado, esos silencios… Silencios del desencanto y la desilusión, rabiosamente elocuentes, acompañados de esos parajes donde el recuerdo de días felices es más que una despedida. Y la música, a cargo del compositor Alex North, con esa compilación de canciones inolvidables en las que destacaría la ópera “Auf dem Wasser zu singen” (Schubert), que subrayan el clímax dramático de la historia. Al final, como colofón emocional la directora nos deja con la preciosa “Unchained Melody”.

“El porvenir”, una película intimista que nos pone de presente el paso inexorable del tiempo, y su incidencia, más allá de la piel. Una reflexión sobre esa época particular de la vida en la cual todo parece seguro, sin embargo, tarde descubrimos que nada es absolutamente seguro y menos, el tiempo por venir. Imperdible.

Premios
2016: Festival de Berlín: Oso de Oro. Mejor director: Mia Hansen-Løve.
2016: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Huppert).

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GRACIAS POR EL CHOCOLATE

Por: Mario Arango Escobar.

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GRACIAS POR EL CHOCOLATE /Merci pour le chocolat (2000) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 100’

Dirección: Claude Chabrol. Guión: Claude Chabrol, Caroline Eliacheff (Novela: Charlotte Armstrong). Intérpretes: Isabelle Huppert, Jacques Dutronc, Anna Mouglalis, Rodolphe Pauly, Brigitte Catillon, Michel Robin, Mathieu Simonet . Fotografía: Renato Berta. Música: Matthieu Chabrol.

Basándose en la novela homónima de Charlotte Armstrong, el maestro Claude Chabrol se desplaza a Suiza para introducirnos en la historia de Mika Müller, una empresaria exitosa para quien la estabilidad familiar está por encima de todo.

La familia de Mika está conformada por su esposo André Polanski, un destacado pianista y Guillaume, el hijo de éste.

Un día cualquiera irrumpe en la casa de los Polanski, Jeanne, una joven que quiere aclarar quién es su verdadero padre, pues se ha enterado que al nacer fue cambiada por otro niño, al parecer por el hijo de André. Así las cosas, Jeanne podría ser hija del pianista.

Casualmente, Jeanne está estudiando piano, y desde este primer encuentro con Polanski se establece entre ellos una gran afinidad, que hace que la joven no dude en convertirse en la alumna del afamado músico.

Esta relación entre André y Jeanne pone en alerta a Mika, quien, a partir de este momento hará lo que esté a su alcance para evitar que la joven se convierta en una amenaza para ella y su familia.

Con este planteamiento, Chabrol, nuevamente escudriña en el interior de la clase media francesa. Haciendo gala de su habitual inteligencia y sencillez, tanto en los diálogos, como en los recursos formales, nos revela el perverso mundo que la familia de Mika esconde tras una límpida fachada.

Pero Chabrol conoce perfectamente el poder de la sugerencia, de la sospecha… Por eso podríamos decir que la fuerza de este film estriba en ello, en aquello que no se vé, pero que está latente. Suspenso que el director francés, como alumno aventajado de Hitchcock, va acumulando hasta el momento final, cuando la tensión se hace insostenible.

Y en este universo de la insinuación se impone la presencia de Isabelle Huppert, quien puede moverse en el con total fluidez. Nadie como ella para representar con lujo de detalles los hipócritas modales de la pequeña burguesía francesa. Huppert logra uno de los papeles más completos de su carrera, otorgando a su personaje un equilibrio perfecto entra la maldad y la fragilidad y lo hace de manera contenida, valiéndose tan solo de su ya, refinada gestualidad.

Además de la memorable interpretación de Huppert, no podemos desconocer la fuerza que Jacques Dutronc (André Polanski) y Rodolphe Pauly (Guillaume), imprimen a sus respectivas actuaciones.

La película se estructura como un drama del más absoluto suspenso, sin embargo el director francés está más interesado en mostrarnos, en toda su dimensión, el drama interno que viven los personajes, antes que en la resolución de la trama o en dar explicaciones sobre los acontecimientos. Es así como desde los créditos iniciales, vemos a Mika, sentada en su sofá, elaborando un tejido, que al final toma la forma de una tela de araña. Una especie de red en la que van cayendo los personajes, incluida ella.

Además de esta afortunada metáfora de la tela de araña, Chabrol recurre al simbolismo del color. Si en “Madame Bovary”, era la iluminación suave y clara la que seguía el derrotero de la protagonista, en esta ocasión es el color del vestido, el que diferencia a Mika del resto de personajes. Casi siempre va vestida de colores pastel, a excepción del día en que visita a la madre de Jeanne. En esa fecha viste de negro, color que para ese momento, adquiere un fuerte contenido simbólico y revelador de las intenciones de Mika.
Magnífica la música a cargo de Matthieu Chabrol, que reúne hermosos fragmentos de composiciones clásicas, de Chopin, Schubert, Mahler, y Debusy. Sobresale “Los funerales” de Liszt, que contribuye a crear la atmósfera trágica de la historia.

Un final que permanecerá en nuestra memoria por mucho tiempo. La ambiciosa y manipuladora Mika, al ver que sus artimañas no han surtido efecto en esta oportunidad, cae derrumbada, atrapada en la red que urdió durante todo el film, y mientras los créditos finales pasan, se acurruja como un feto, presa del desamparo.
“Gracias por el chocolate” permite que Chabrol continúe enriqueciendo y cualificando su mirada inclemente sobre la burguesía. De igual modo, le sirve como un pretexto para hablar de sus influencias cinematográficas, Hitchcock en primera instancia, con su presencia en cada fotograma. Y Fritz Lang, su otro autor preferido, que Chabrol cita textualmente. Exquisito cine de autor!

MADAME BOVARY

Por: Mario Arango Escobar.

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MADAME BOVARY (1991) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 131’

Dirección y guión: Claude Chabrol (Novela Gustave Flaubert) Intérpretes: Isabelle Huppert, Jean- François Balmer, Christophe Malavoy, Lucas Belvaux, Jean Yanne . Fotografía: Jean Rabier. Música: Matthieu Chabrol.

La relación entre literatura y cine ha sido, casi siempre, una relación conflictiva. Para quienes estudian este tema, son pocas las obras literarias que han conservado su integridad al pasar al medio cinematográfico. Al parecer, una de las excepciones, afortunadas, es esta versión de Madame Bovary, realizada por Claude Chabrol.

El realizador francés, quien, como ya dijimos tenía un gran amor por la literatura clásica, escribe un guión magnífico, que conserva todo el espíritu de la obra cumbre de Gustave Flaubert.

La historia nos presenta a Emma (Isabelle Huppert), una joven de unos vente años, hija de un modesto granjero, que ama la lectura de novelas románticas y la música, gustos que aprendió en el colegio de monjas donde pasó algunos años. Un día, el médico Charles Bovary (Jean-François Balmar) acude a visitar a su padre y queda prendado de ella. Con la aquiescencia del padre de la joven, la pareja contrae matrimonio.

Al pasar de los días, Emma va descubriendo que su esposo es un hombre que no llena sus expectativas ni como hombre, ni como compañero. Para ella, el médico es un ser ordinario, del que pronto se desencanta. Insatisfecha en su matrimonio, Emma empieza una incesante búsqueda de placer, refugiándose en amores furtivos hasta llegar al adulterio con un joven aristócrata. Sin embargo, nuestra protagonista no logra alcanzar la paz, y su salud se va deteriorando de manera irreversible…

Chabrol, además de un esmerado retrato de Emma Bovary y los personajes que la rodean a lo largo de la historia, parece empeñado en describirnos el contexto social de la época. Así nos enteramos de la importancia que tienen los hacendados y comerciantes, mientras los médicos y pequeños granjeros son personajes carentes de interés. Es una sociedad que asimila prosperidad con status social y en la cual Emma se siente incómoda, asfixiada.

Para acercarnos al drama de Emma, el realizador francés opta por el recurso de la voz en off, y de esta manera podemos percibir, y casi sentir la tortura existencial de esta desdichada mujer.

La película se apoya en una puesta en escena de calidad incuestionable. La campiña francesa queda plasmada de manera primorosa, gracias al cromatismo de la fotografía, en unas imágenes de gran belleza. Igual sucede con las escenas de ciudad, en la que cada composición, cada encuadre, está cuidado rigurosamente.

El vestuario constituye un elemento bastante importante en la película, a través de él reconocemos la época en la cual ocurre la historia (década de 1850, en tiempos de Napoleón III, Segundo Imperio), pero además nos muestra la evolución de la protagonista a través de su apariencia.

Llama la atención el acertado tratamiento de la iluminación de la película. Recordemos los primeros y los medios planos de la protagonista, que se caracterizan por la predominancia de los colores claros, luces blancas o suaves; en contraposición con los planos de otros personajes que tienden a ser más oscuros.
La música, a cargo de Matthieu Chabrol (hijo el director) mezcla melodías propias, con fragmentos de composiciones de Tavernier, Donizetti, y Johan Strauss que acompañan de manera perfecta los sucesos más importantes del film.

A nivel actoral, la fuerza de la película recae sobre la espléndida Isabell Huppert, ya convertida en musa del realizador galo, que en esta oportunidad nos brinda una interpretación memorable, llena de matices.

Escenas para el recuerdo. Chabrol recrea, de manera magistral, cuatro momentos claves del texto de Flaubert: La boda, la feria agrícola, el baile de Vaubyessar, y el desenlace de la historia.

Finalmente, reitero mi afirmación del comienzo, una adaptación bastante fiel a la obra original. Una obra que supone un verdadero reto a la hora de trasladar en imágenes. Reto que Chabrol supera magistralmente y nos procura una obra de extraordinario valor cinematográfico. Otra joya del insigne maestro!

Premios

1991: Nominada al Oscar: Mejor vestuario.
1991: Nominada al Globo de Oro: Mejor película de habla no inglesa.

UN ASUNTO DE MUJERES

Por: Mario Arango Escobar.

CLAUDE CHABROL

Nació en 1930 en París. Estudió para farmacéutico (como su padre y abuelo). Desde muy joven asistió a la Cinemathéque de Henri Langlois, donde cultivó su gran pasión por el cine. Posteriormente hizo parte de la famosa revista “Cahiers du Cinéma”, donde su primer artículo publicado será una crítica de Cantando bajo la lluvia (1953 de Stanley Donen y Gene Kelly).

Poco a poco, sus colaboraciones en la revista serán de mayor calado teórico, como el artículo publicado en el número 39, un ensayo sobre Hitchcock titulado “Hitchcock devant le mal”, ( Hitchcock ante el mal), que precede a su primer gran proyecto relacionado con el cine, “una monografía sobre el director británico” que realizará junto a Éric Rohmer.
Además de Hitchcock, Chabrol reconoce la gran influencia de Fritz Lang en su propuesta fílmica. Del primero tomó su agudo sentido irónico, la exploración de la relación entre individuo y culpa y la inclusión del crimen como elemento central de muchas de sus tramas. De Lang aprendió los secretos del manejo del espacio cinematográfico, la eficacia en la narración de una historia a base de imágenes y un cierto gusto por los personajes atrapados en algo más fuerte que su voluntad.

En 1956, dos años después del número de Hitchcock de Cahiers du cinéma, Chabrol dará el salto activo al cine cuando funda la productora AJYM Films’ (A por su esposa Agnès, JY por su hijo Jean-Yves, M por Matthieu), en la que comenzarán sus andanzas cinematográficas varios miembros de la Nouvelle Vague, como Jacques Rivette, Éric Rohmer, Philippe de Broca o Jacques Gaillard. El mismo Chabrol usará AJYM Films para producir sus primeros cinco largometrajes antes de su cierre definitivo en 1961.
Además del cine, Chabrol ha mostrado siempre un gran interés por la literatura y el teatro clásicos franceses. Su amor por la literatura se deja ver en muchas de sus películas, donde sus actores citan a Molière, a Homero, o directamente cuando ha basado sus guiones en obras de Simone de Beauvoir, William Shakespeare o Gustave Flaubert.

A lo largo de su filmografía, ha habido sobre todo una clase social que Chabrol se ha dedicado a exprimir, con ironía algunas veces, crueldad otras: la burguesía. Más concretamente, las familias acomodadas que viven en la provincia, localizadas en pequeñas comunidades de las que son referentes. La abrupta aparición de la pasión en un mundo de convencionalismos suele ser el detonante de todos sus dramas, aderezados por la irrupción del crimen como catalizador de los impulsos desenfrenados de sus protagonistas.

El entorno de la vida provinciana, de las poblaciones pequeñas, en las que todo el mundo se conoce, donde las pasiones y los ajustes de cuentas se dirimen en la más estricta reserva, siguen siendo un caldo de cultivo ideal para este cineasta.
Según sus propias palabras, “En las grandes ciudades los problemas son de comunicación, la vida en provincia es mucho más sutil, y allí el principal problema es el de la privacidad, porque uno no sabe hasta qué punto, su intimidad le pertenece, y a veces, tiene las impresión de vivir en un escenario. Esto es lo que me cautiva y me fascina, y el motivo de que mis películas se desarrollen en provincia. Porque el problema de la privacidad me parece más importante que la falta de comunicación de las grandes ciudades”.
Todo film verdaderamente chabroliano consiste en la destrucción de las apariencias burguesas y la calma de provincia. Detrás de la tersa fachada, Chabrol hurga, con su mirada implacable para descubrir las huellas de la pudrición.

De su extensa filmografía, se destacan los siguientes títulos:
“El bello Sergio”/ Le beau Serge (1958) François regresa a su pueblo natal en Francia tras una década de ausencia. Nada más llegar nota que el pueblo no ha cambiado demasiado desde su partida, pero sí la gente, especialmente su viejo amigo Serge, quien se ha convertido en un desagradable borracho. En honor a esa vieja amistad que les unía años atrás, François averigurará lo que le sucedió a Serge para que se convirtiera en ese tipo de persona y también le prestará su ayuda para sacarlo de ese estado.
“Los primos”/ Les cousins (1959). Charles es un joven provínciano que llega a París para estudiar derecho. Se hospeda con su primo Paul, que tiene piso propio en la ciudad, lo que le permitirá conocerlo y comprobar hasta qué punto sus cáracteres son antagónicos, pues mientras él es serio y responsable, Paul vive únicamente para disfrutar intensamente del presente sin importarle el mañana. Durante su estancia conoce a Florence, una de las amiguitas de Paul.

“Las ciervas”/ Les Biche (1968). Película presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2010.
“La mujer infiel”/ La femme infidèle (1969) Cuando Charles Desvallées empieza a sospechar que su mujer lo está traicionando con otro hombre, contrata un detective privado para que la siga y averigüe quién es el amante. Una vez confirmada la infidelidad y descubierta la identidad de su rival, el celoso marido prepara su venganza.
“El carnicero”/ Le boucher (1970) En un pequeño pueblo francés, durante la celebración de una boda, la maestra Helene y el carnicero Popaul entablan conversación. Ella, a pesar de su juventud y belleza, vive como una monja en el segundo piso de la escuela. Él es un hombre muy gentil que sufre terribles pesadillas provocadas por recuerdos de la guerra. Cuando empieza a surgir una relación sentimental entre ellos, dos mujeres aparecen brutalmente apuñaladas en el bosque.

“Prostituta de día, señorita de noche”/ Violette Nozière (1978). En 1933, Violette Nozière (Isabelle Huppert), una muchacha de 18 años, vive con sus padres en un minúsculo apartamento, en condiciones muy modestas. Sus padres sueñan para Violette una existencia diferente a la suya, una existencia que no le pueden dar, no obstante. La muchacha, ahogada por esta atmósfera, decide frecuentar estudiantes, no tardando demasiado en contraer la sífilis, lo cual, obviamente, supondrá un escándalo en el seno de la família. Violette, exasperada por la actitud floja de sus padres, tomará una decisión inesperada y sorprendente.
“Pollo al vinagre”/ Poulet au vinaigre (1985). Película presentada en noviembre de 2010
“Un asunto de mujeres”/ Une affaire de femmes. Película que presentamos en nuestro cineclub en noviembre de 2016.
“Madame Bovary” (1991) Película presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2016.

“El infierno”/ L’enfer (1994). Nelly y Paul son una pareja feliz. Mientras él dirige el bonito hotel que acaba de comprar en el campo, a orillas de un lago, ella cuida del hijo de ambos. Pero, como Nelly es muy guapa y atrae a todos los clientes del hotel, Paul, dominado por unos celos incontrolados y obsesivos, llega a creer que su mujer se acuesta con todo el mundo.
“La ceremonia”/ La cérémonie (1995). Sophie, una mujer eficiente pero fría y calculadora, entra a trabajar como ama de llaves para la exigente señora Lelièvre. Un día, conoce a Jeanne, una empleada muy fisgona del servicio de Correos de Saint-Maló, y entre ambas se establece una relación criminal.
“No va más/Rien ne va plus (1997). Presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2010.“En el corazón de la mentira”/ Au coeur du mensonge (1999). Eloise, una niña de diez años, aparece estrangulada en un pueblo de Bretaña. La policía comienza interrogando a René, profesor de dibujo y última persona que vio a la niña con vida. Aunque René, y sobre todo su mujer, Viviane, enfermera a domicilio, son queridos en el puebio, no son nativos de la región. Una segunda muerte violenta acaba por aterrorizar al pueblo.
“Gracias por el chocolate”/ Merci pour le chocolat (2000). Presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2016.
“La dama de honor”/ La demoiselle d’honneur (2004). Película presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2010.
Claude Chabrol falleció en París el 12 de septiembre de 2010.

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UN ASUNTO DE MUJERES/ UNA AFFAIRE DE FEMMES (1988) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA, DURACIÓN: 110’

Dirección: Claude Chabrol. Guión: Claude Chabrol, Colo Tavernier O’Hagan (Novela: Francis Szpiner). Intérpretes: Isabelle Huppert, François Cluzet, Marie Trintignant, Nils Tavernier, Dominique Blanc. Fotografía: Jean Rabier. Música: Matthieu Chabrol.

Sinopsis: En una Francia ocupada por los nazis, Marie, una joven mujer, mal vive con su esposo herido en combate y sus dos pequeños hijos. Un día cualquiera, su vecina le pide ayuda para deshacerse del bebé que espera, y aunque carece de experiencia en estos asuntos, no duda en provocarle un aborto. Pronto, otras mujeres, se enteran de lo ocurrido y es así como Marie, ve en esta práctica ilegal, una forma de superar su situación económica.

A medida que pasan los días, nuestra protagonista empieza a liberarse del yugo de un esposo que la agobia y maltrata y a darse algunos pequeños lujos. Es entonces cuando entabla amistada con Lucía, una prostituta que le mostrará una nueva vida.

La ambición de Marie parece no tener límites. No contenta con su próspero negocio de abortos, y aconsejada por su nueva amiga, empieza a arrendar cuartos, en su propia casa, para que ella y otras mujeres, ejerzan allí su oficio. La película está basada en hechos reales y cuenta la historia de Marie-Louise Giraud, última mujer guillotinada en Francia.

Como ya es característico en su filmografía, Chabrol construye esta historia con una narrativa despojada de todo elemento superfluo. Su interés se centra en hacernos partícipes del entorno agobiante en el que se mueven los personajes. Para lograr este propósito recurre al sabio manejo de la cámara, con unos encuadres “cerrados”, que privilegian el uso de los escorzos, los picados y los contrapicados.
Concomitante con este afán minimalista, encontramos una ambientación austera y unos entornos domésticos sencillos. Es de destacar la habilidad del director para mostrar, con solo unos detalles, que la acción trascurre en un país ocupado. Uno o dos policías en un bar, la alusión al toque de queda, o la necesidad del salvoconducto…
La fotografía remarca, mediante el color y la iluminación, la evolución de la trama, envolviéndola con tonos azulados en un comienzo, pasando luego a tonalidades más cálidas, para finalmente, cubrirla con matices más grises y oscuros en el desenlace.

A nivel de la historia, propiamente dicha, podría decirse que está divida en tres partes. En la primera conocemos aspectos propios de las mujeres. Sus secretos, sus modos propios de ver el mundo. Seguidamente, la película aborda el tema del aborto. Y finalmente, Chabrol aprovecha el último tramo del film para denunciar la hipocresía y falsa moral en el ejercicio del poder, y la corrupción del sistema judicial.
Como un verdadero maestro en la dirección de actores, en esta oportunidad, el realizador francés hace acopio de todo su talento, logrando que Isabelle Huppert se luzca en una interpretación, contenida, perfecta. De igual manera François Cluzet, en el papel de esposo y padre distante, logra su cometido de manera magistral. Por último el pequeño Nils Tavernier, se roba la pantalla con su mirada de asombro ante ciertas actuaciones de sus padres.

“Un asunto de mujeres”, nos introduce, en medio de su aparente simplicidad, en una historia que llama a la reflexión sobre temas muy profundos. Una película que sirve de pretexto al insigne maestro para indagar en las complejidades del alma del ser humano, y para profundizar en su obsesiva crítica a la sociedad de su época. Imperdible!

Premios
1989: Globos de oro: Nominada Mejor película de habla no inglesa.
1989: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera.
1988: Venecia: Mejor interpretación femenina (Isabelle Huppert).
1988: Valladolid: Mejor actriz (Isabelle Huppert).
1988: Premios César: 3 nominaciones.