LOVING VINCENT

Por: Mario Arango Escobar.

DOROTA KOBIELA

Graduada de la Academia de Bellas Artes de Varsovia, recibió la “Beca del Ministro de Cultura” por logros especiales en pintura y gráfica durante cuatro años consecutivos. A través de amigos, Dorota descubrió la animación y el cine, e inmediatamente se lanzó a aprender estas nuevas disciplinas artísticas, asistiendo a La Escuela de cine de Varsovia.

LOVING VINCENT (2017) GÉNERO: ANIMACIÓN-DRAMA. PAÍS: POLONIA. DURACIÓN: 95’

Dirección y guión: Dorota Kobiela, Hugh Welchman. Intérpretes: Animation, Douglas Booth, Helen McCrory, Saoirse Ronan, Aidan Turner, Eleanor Tomlinson, Chris O’Dowd, Jerome Flynn. Fotografía: Animation, Tristan Oliver, Lukasz Zal. Música: Clint Mansell.

La directora polaca nos brinda este homenaje a la figura del insigne maestro Vincent Van Gogh, en el que deja claro su fascinación por uno de los precursores más notables del postimpresionismo.

La historia comienza cuando Armand Roulin (Douglas Booth), el hijo del cartero de Van Gogh, debe entregar una carta que éste dejó para su hermano, al momento de su muerte. Cuando el joven mensajero se da cuenta que Theo Van Gogh, también ha muerto, decide viajar a Auvers-sur-Oise, lugar donde murió el pintor, con la intención de aclarar los verdaderos motivos de su temprano fallecimiento.

Una vez en la ciudad francesa, Armand, inicia su detectivesca labor, ayudado por diversas personas que estuvieron cerca del artista. Aquellos que valoraron su talento y le amaron, como el Doctor Chachet y su hija. Aquellos que lo humillaron y le traicionaron…

A medida que el relato avanza, algunas de las obras más reconocidas de nuestro protagonista como: “La noche estrellada”, “Terraza de café por la noche”, el “Dormitorio de Arlés” y “El café de medianoche” van tomando vida propia, gracias a la magia de la animación.

A partir de la información que Roulin logra recopilar, y de sucesivos flashbacks en blanco y negro, que la directora y guionista inserta de manera muy eficaz, vamos conociendo detalles de los últimos días de Vincent. Detalles que están tomados de las numerosas cartas que Vincent escribió a su querido hermano Theo.
Kobiela logra combinar, de manera muy inteligente, el retrato de un hombre singular con la mirada a su maravillosa propuesta artística.
A través de la investigación de Armand Roulin, conocemos al Vincent hombre, con una existencia signada por la tragedia. Hablaremos a continuación de la otra parte que aborda la película, la mirada a su incomparable obra.
Para adentrarse en la producción pictórica de Van Gogh, la directora polaca se ha rodeado de un equipo de más de 125 animadores profesionales, quienes, durante cinco años trabajaron para hacer realidad este singular proyecto. Cada fotograma de la película es un cuadro que fue pintado al óleo sobre lienzo y al que luego, se le ha dado movimiento.
En total, todo el film está compuesto por más de 60.000 fotogramas que se pintaron siguiendo la técnica y el estilo artístico del maestro holandés. En el conjunto de cuadros pintados, además de los escenarios que frecuentaba Vincent, también encontramos los personajes de sus cuadros. Y es tal la calidad del trabajo de animación, que realmente las pinturas parecen cobrar vida.
Con “Loving Vincent” la realizadora ha cumplido sobradamente, sus propósitos personales y artísticos, su homenaje al gran maestro es una verdadera obra de arte. De otro lado, esta magistral producción marca un precedente en el universo de la animación, convirtiéndose en la primera película que combina la pintura y el cine. Imprescindible!!
Premios

2017: Festival de Annecy: Premio del público.
2017: Premios del Cine Europeo: Nominada a Mejor largometraje de animación.

NIÑOS PRODIGIO

Por: Mario Arango Escobar.

MARKUS ROSENMÜLLER.

 

Nació en 1963 en Duisburgo, (Alemania) estudió en la Universidad de Televisión y Cine de Munich de 1995 a 2003.

Hoy en día trabaja como director, guionista y productor de cine en Berlín. Entre 1989 y 1999 dirigió cerca de 120 vídeoclips, entre otros para Udo Lindenberg, Uwe Ochsenknecht, Heike Makatsch y Westbam. Además, compartió la dirección de series televisivas como “Bravo TV”, “Super Bravo Show ” y “Canale Grande”. En 2001 fundó su propia productora, “Casascania SL”, que se especializa en guiones y el desarrollo de películas de ficción.

NIÑOS PRODIGIO/Wunderkinder (2011) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: ALEMANIA. DURACIÓN: 96

Dirección: Markus Rosenmüller. Guión: Stephen Glantz, Markus Rosenmüller, (Idea: Artur Brauner). Intérpretes: Kai Wiesinger, Catherine Flemming, Gudrun Landgrebe, Gedeon Burkhard, Konstantin Wecker, Natalia Avelon, Mark Zak, Elin Kolev, Mathilda Adamik, Imogen Burrell. Fotografía: Roman Nowocien. Música: Martin Stock.

En la ciudad ucraniana de Poltava, sus habitantes pudieron vivir alejados de los rigores de la guerra que ya se extendía por toda Europa, gracias al pacto de no agresión que, en 1941, suscribieron Stalin y Hitler.

En la mencionada ciudad comparten alegremente la vida tres niños: Abrascha (Elin Kolev), Larissa (Imogen Burrell) y Hanna (Mathilda Adamik). Todos son amantes de la música y sus intervenciones despiertan la admiración de quienes les escuchan. Incluso Stalin asistió a alguno de sus conciertos, quedando maravillado por el talento excepcional de estos pequeños.

Abrascha y Larissa son judíos, mientras que Hanna es alemana. A pesar de las implicaciones que esto podría tener en esta época, los niños logran establecer fuertes lazos de amistad, más allá de las diferencias religiosas o de procedencia. Abrascha y Hanna tocan el violín, y Larissa, el piano. Su sueño es poder llegar a tocar en el prestigioso Carnegie Hall de Nueva York.

Hasta que, finalmente, la guerra se hace presente. Los alemanes son perseguidos en suelo soviético, y la familia de Hanna debe esconderse. Abrascha y Larissa están prestos a ayudarles. Posteriormente, los alemanes invaden a Ucrania, y la situación se invierte para nuestros personajes. Ahora son Abrascha y Larissa quienes deben ocultarse, y allí está la familia de Hanna, dueña de una fábrica de cerveza, que les brinda todo el apoyo necesario para que puedan evadir la persecución…al menos durante un tiempo.

La película está estructurada como un gran flashback, que inicia con Hanna, ya mayor, recibiendo una partitura musical, que compartió con sus amigos de infancia. Este hecho la pone en contacto con sus más preciados recuerdos de la niñez en Ucrania.

Rossenmüller opta por un ritmo pausado y una narrativa de corte eminentemente clásico, a la que se adapta perfectamente, la magnífica fotografía del maestro Roman Nowocien, con un manejo de la luz realmente deslumbrante.

La puesta en escena y la ambientación están excelentemente bien tratadas. Ajustada recreación de época y cuidado vestuario. Elementos todos estos que le confieren verosimilitud a la película.

Pero sin lugar a dudas, es la banda sonora, dentro del apartado técnico, el punto más sobresaliente de este emotivo film. El compositor Martin Stock, nos deleita con melodías de singular belleza, interpretadas por los protagonistas, que le imprimen a la historia, un clima evocador y nostálgico.

Finalmente, destacar el trabajo actoral de los tres niños protagonistas. Todos se esmeran en trasmitir las emociones de los personajes de manera plausible, y sus actuaciones llegan al corazón del espectador sensible.

Con “Niños prodigio”, el director Rossenmülle, además de un bellísimo homenaje a la memoria de los niños que perdieron la vida durante el Holocausto, nos ofrece un sentido canto a la solidaridad y a la inocencia perdida. Imperdible!!!

MUERTE EN SARAJEVO

Por: Mario Arango Escobar.

DANIS TANOVIC

Nació en 1969 en Zenica (Bosnia y Herzegovina) Creció en Zarajevo y estudió piano en la Academia de Regia. Posteriormente se unió a la Academia de Artes Teatrales en Sarajevo, teniendo que suspender sus estudios, debido a la guerra de 1992. Se inscribe en el ejército de Bosnia, y allí filma los horrores del conflicto.

En 1994 abandona su país, y viaja a Bélgica para completar sus estudios en la Escuela de Cine de Bruselas y más tarde en París.

Debuta en la dirección con “En tierra de nadie” / No Man’s Land (2001). Guerra de Bosnia, 1993. Dos soldados de bandos distintos, un bosnio y un serbio, se encuentran atrapados entre las líneas enemigas, en tierra de nadie. Un sargento de los cascos azules de las Naciones Unidas se dispone a ayudarlos, contraviniendo las órdenes de sus superiores. Mientras la tensión bélica crece, los dos soldados intentarán por todos los medios salir con vida de tal situación. Oscar a mejor película de habla no inglesa.

“Cirkus Columbia” (2010). Año 1991. Después de la caída del comunismo, Divko Buntic regresa a su Bosnia natal después de su exilio voluntario en Alemania. En su vuelta, viene acompañado de su atractiva y joven prometida con la que tiene intención de vivir en su antigua casa, ocupada ahora por una mujer con la que tuvo una relación y su hijo. Divko quiere retomar la relación perdida con su vástago, aunque una serie de problemas harán que el muchacho se aleje de su padre y se acerque más a la que será su futura madrastra.

“La mujer del chatarrero”/ Epizoda u zivotu beraca zeljeza (2013). Senada, la madre de una familia gitana que vive de la chatarra, comienza un día a sangrar y a tener fuertes dolores en el estómago. En el hospital le comunican que ha tenido un aborto espontáneo, y le recomiendan una urgente intervención quirúrgica, pero al carecer de cobertura sanitaria, no puede ser atendida. Su marido, Nazif, tratará de encontrar durante esos días más chatarra para vender, y lograr los 500 euros que cuesta la operación. Festival de Berlín, Gran premio del jurado.

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MUERTE EN SARAJEVO/ Smrt u Sarajevu (2016) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: BOSNIA Y HERZEGOVINA. DURACIÓN: 85

Dirección y guión: Danis Tanovic (Obra: Bernard-Henri Levy). Intérpretes: Snezana Markovic, Izudin Bajrovic, Vedrana Seksan, Muhamed Hadzovic, Faketa Salihbegovic, Edin Avdagic Koja, Jacques Weber, Aleksandar Seksan. Fotografía: Erol Zubcevic. Música: Mirza Tahirovic.

El director bosnio Danis Tanovic, nos presenta su versión cinematográfica de la obra teatral del mismo nombre, escrita por el periodista francés Bernard-Henri Levy.

La película nos lleva al 28 de junio del año 2014, cuando se celebra el centenario del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa, que llevaría al estallido de la Primera Guerra Mundial. Con este trasfondo histórico, seremos testigos de varios relatos que evidencian los conflictos entre los diferentes pueblos de la antigua Yugoslavia.

La acción transcurre en el hotel Europa, uno de los principales de Sarajevo que se convierte en la metáfora perfecta de un continente que no logra la anhelada integración. Allí tendrán ocurrencia, simultáneamente, varias sub-tramas que se relacionan entre sí.

En la azotea del hotel, una periodista entrevista, para un canal de televisión, a varios personajes, expertos en Política e Historia, con motivo de la celebración. Entre éstos se encuentra un joven serbio, que lleva el nombre de Gavrilo Princip, igual que el asesino del archiduque Francisco.

A la suite presidencial llega el actor Jacques Weber para ensayar el discurso que pronunciará ante la delegación internacional con motivo del centenario, sin saber que la seguridad del hotel le vigila secretamente.

En la planta baja, los empleados del hotel organizan una huelga para protestar por las malas condiciones laborales.

Y finalmente, en el sótano, un grupo de mafiosos y matones están atentos para controlar a los trabajadores, que planean boicotear las celebraciones, y de esta manera lograr el pago de los salarios que les adeudan.
Estas historias y las problemáticas que padecen los personajes, convierten a la película en un compendio del estado actual que vive Europa, donde los conflictos, al igual que en el interior del hotel, están a punto de estallar. Una Europa en estado agónico, sin doliente a la vista.
Tanovic, que también es autor del guión, sorprende por su magistral construcción de cada uno de los personajes. La perenne rivalidad entre serbios y bosnios se pone de presente a través de la explotación de los trabajadores del hotel y las relaciones entre ellos. Rivalidad que también se hace presente en la entrevista que ocurre en la azotea.
El director bosnio, sorprende con su novedoso montaje que incluye cámara fija, imágenes de video, y extraordinarios y bellos planos secuencia, dotando a su película de una apariencia formal, bastante contemporánea y de un ritmo ágil, a pesar de que la acción transcurre en un único recinto cerrado.

Destacable el trabajo del fotógrafo Erol Zubcevic, que muy hábilmente, a través de una iluminación singular en razón de cada espacio, logra diferenciar lo público de lo privado, y hace que el espectador pase, según el momento, a ser huésped, invitado o intruso.

Todo el reparto realiza unas interpretaciones de alto nivel. Destacaría la pareja formada por Izudin Bajrovic, (Omer, el director del hotel) y su asistente, Lamija, interpretada por Snezana Vidovic. Igualmente, con unas actuaciones muy bien logradas, estarían Vedrana Seksan (la presentadora de televisión) y Muhamed Hadzovic, el actual Gavrilo.

Interesantísima película que con su tono cercano a la comedia negra, plantea reflexiones muy profundas sobre la actualidad política y social de Europa. Un film que, en virtud de su hondo contenido ideológico y político, consolida a Tanovic como un realizador comprometido con los problemas de nuestro tiempo. Cine de contenido.

Premios
2016: Festival de Berlín: Oso de Plata – Gran Premio del Jurado.
2016: Festival de Gijón: Sección oficial largometrajes a concurso.

TRES RECUERDOS DE MI JUVENTUD

Por: Mario Arango Escobar.

 

ARNAUD DESPLECHIN

Nació en 1960, en Roubaix (Francia). Se graduó en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos (IDHEC), en París, especializándose en técnicas cinematográficas.

“Después de salir de la escuela de cine me sentí muy insatisfecho con mi trabajo. No podía entender el panorama que me rodeaba. Pero, claro, es algo que le sucede a muchos directores jóvenes. Me tomó unos ocho años, y durante todo ese tiempo trabajé en otras cosas: como montajista, director de fotografía, guionista, asesor de guión. Aprendí mucho trabajando para diversos amigos, en los diferentes oficios del cine. Supongo que una cosa me ayudó mucho: ansiaba trabajar con actores. De modo que en mi primer corto -La vida de los muertos/ La Vie des Morts 1991 – tomé una decisión radical. Si esta iba a ser mi primera y única obra, usaría el elenco más grande posible. Así que me inventé un argumento que permitiera tener no dos sino veinte personas en escena: el velatorio de una persona que ha cometido suicidio. Esta pasión por los actores me ayudó a encontrar el camino”.

Otras obras destacadas de su filmografía:

“La centinela”/ La sentinelle (1992). Mathias, hijo de un diplomático que vivía en Alemania, decide volver a Francia. En el tren, encuentra a un hombre que le amenaza, le insulta y desaparece. A la mañana siguiente, descubre en su maleta una cabeza humana jivarizada. Mathias no piensa más que en la cabeza, intenta resolver su misterio y se aísla totalmente del mundo…
Comment je me suis disputé… (ma vie sexuelle) (1996). Historia de relaciones personales, de conflictos, romances y lucha de sexos entre hombres y mujeres, con una cuestión de fondo a la que -según su director-, siempre se retorna: ¿Qué conocimiento tengo del mundo?
“Esther Kahn” (2000). En el Londres del siglo XIX, Esther Kahn, una joven judía sueña con convertirse en actriz de teatro. Esther es de carácter reservado, no siente pasión respecto a nada ni a nadie, tan solo trabaja en un taller de costura, igual que el resto de su familia. Una tarde, al visitar casualmente el teatro siente como se le reaviva una llama interior y por fin comienza a sentir sentimientos poderosos y así sabe que ha de convertirse en actriz y finalmente hacer parte de ese excitante y fascinante mundo.

“Reyes y reina”/ Rois et reine (2004). Simbiosis de tragedia, comedia y melodrama que muestra la historia sentimental de Nora, una madre burguesa que lleva una galería de arte, y de su antiguo amante, un violinista.
“Un cuento de Navidad”/ Un conte de Noël 2008). La familia Vuillard se prepara para celebrar la Navidad. A Junon le acaban de diagnosticar una extraña enfermedad genética, que ya les arrebató un hijo. El único donante compatible que puede salvarla es su hijo Henri, la oveja negra de la familia.
“Los fantasmas de Ismael”/ Les fantômes d’Ismaël (2017). Un director de cine ve cómo su vida sufre un vuelco cuando su ex amante regresa en el momento justo que se prepara para iniciar el rodaje de su próxima película.

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TRES RECUERDOS DE MI JUVENTUD/ Trois souvenirs de ma jeunesse (2015) GÉNERO: DRAMAROMANCE. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 123

Dirección: Arnaud Desplechin. Guión: Arnaud Desplechin, Julie Peyr. Intérpretes: Mathieu Amalric, Quentin Dolmaire, Lou Roy-Lecollinet, André Dussollier, Dinara Drukarova, Cécile Garcia-Fogel, Françoise Lebrun, Irina Vavilova, Olivier Rabourdin, Léonard Matton . Fotografía: Irina Lubtchansky.

El destacado director francés nos presenta a Paul Dédalus (Mathieu Amalric), un antropólogo que regresa a Francia después de haber trabajado algún tiempo en Tayikistán. Al hacer los trámites rutinarios de Inmigración, debe someterse a un interrogatorio para que explique un asunto que tiene que ver con su pasaporte.

Para aclarar su situación, Dédalus empieza a narrar, a través de una voz en off, algunos momentos de su pasado, que van a propiciar toda la trama de la película. Trama que está estructurada en tres capítulos y un epílogo.

En el primer momento, nuestro protagonista nos lleva a su infancia, y nos narra la conflictiva relación con su madre, de la que tuvo que separarse y refugiarse en su tía Rose, quien le acoge de manera amorosa y será su guía y maestra.

El segundo capítulo, titulado Rusia, está directamente relacionado con la situación que ocasionó el interrogatorio ya mencionado, pues en él se nos narra el viaje de Paul a la Unión Soviética, cuando aún era un estudiante de secundaria. Allí Paul entrega su pasaporte a un joven judío para que pueda viajar a Israel.

Esther, la tercera parte de la historia, narra la relación de Paul (interpretado en este momento por Quentin Dolmaire) con Esther (Lou Roy-Lecollinet), una joven de su mismo pueblo, que sería el amor de su vida. Esta parte es la más extensa de todas y la más rica en connotaciones dramáticas y emocionales. La esencia de la película.

Desplechin despliega toda su creatividad en una narrativa nada convencional. Además de los interesantes saltos en el tiempo, incluye en la historia una selección exquisita de referencias literarias y musicales que hacen evidente su bagaje cultural. De otro lado, a nivel formal, veremos algunas tomas en la cuales, los bordes de la imagen aparecen oscurecidos, reminiscencia del cine mudo, que convierten al espectador en un verdadero voyeur.

Otro acierto de Desplechin es la forma tan acertada de combinar diferentes géneros en la narración. Momentos que nos remiten al cine de espías, con otros donde aborda el drama romántico, a través del cual parece homenajear al gran Truffaut.

El trasfondo histórico en el cual se desarrolla el film, y que habla de la caída del Muro de Berlín, es una metáfora perfecta para hablarnos de los vaivenes de la relación entre Paul y Esther, una relación que parecía perenne, finalmente, se derrumba…

La puesta en escena destaca por una gran calidad visual, esmerada ambientación y recreación de la época. Preciosos planos del París más romántico.

Magistral la fotografía, a través de la cual se diferencia cada uno de los momentos vividos por los protagonistas. Meritorio trabajo de Irina Lubtchanski.

La banda sonora se constituye en uno de elementos más importantes del film, ya que gracias a ella se crea la atmósfera perfecta para un drama romántico. Su creador, Frederic Junqua lo consigue mezclando fragmentos de bandas musicales de la época en la que se desarrolla la trama.

En lo que tiene que ver con el grupo de actores, diría que Mathieu Amalric, demuestra, una vez más, su versatilidad como Paul adulto, un papel que le sienta como anillo al dedo. Por su parte Quentin Dolmaire y Lou Roy-Lecollinet (Paul adolescente y Esthe, respectivamente) se convierten en los verdaderos protagonistas de la película, con unas actuaciones convincentes y cercanas.

Desplechin nos regala una fascinante y emotiva historia de amor. Un poético recorrido por aquellos lugares de la memoria que albergan los amores juveniles, esos que permanecen para siempre. Como permanecerá esta película en el espectador. Imperdible!

Premios

2016: Premios Independent Spirit: Nominada a mejor película extranjera.
2015: Festival Cannes: Quincena Realizadores: Premio SACD.
2015: Premios César: Mejor director. 11 nominaciones incluyendo, mejor película.