MANCHESTER FRENTE AL MAR

Por: Mario Arango Escobar.

 

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KENNETH LONERGAN

Nació en 1962 en New York. Mientras cursaba la secundaria empieza su vida como escritor, con la obra The Rennings Children”, la cual fue elegida para ser presentada en el Young Playwright’s Festival de 1982, cuando él contaba con sólo 20 años de edad.

Ingresó a la Universidad Wesley para estudiar Redacción de Guiones y Dirección. Posteriormente obtuvo su master en Dramaturgia en la Escuela de Artes Tisch de la Universidad de New York.
Luego de su graduación trabajó como escritor de campañas para la Agencia de Protección Ambiental y también escribió guiones para campañas de empresas como Weight Watchers y Fujifilm.
Sus primeros éxitos teatrales llegaron con sus obras “This is Our Youth” (1996), seguido por “The Waverley Gallery” (1999) y, más tarde, “Lobby Hero” (2002).
Poco antes del 2000 escribió el guión para el largometraje “Analízame” (1999), que se convirtió en un gran éxito de taquilla.
Sus siguientes guiones fueron para las películas Analízate” (2002) y Gangs of New York” (2002).

Debuta en la gran pantalla con la película “Puedes contar conmigo”/ You Can Count on Me (2000). Sammy Precott, que se quedó huérfana siendo una niña, es una madre soltera que sólo vive para su hijo. Sigue viviendo en su pueblo natal, al norte de Nueva York, y lleva una vida sencilla y tranquila. Sin embargo, su vida se tambalea el día en que regresa al pueblo su hermano, un joven bastante problemático.

En el año 2011 realiza “Margaret”. Lisa, una estudiante neoyorquina de 17 años, está convencida de haber provocado, aunque involuntariamente, un accidente de tráfico que le ha costado la vida a una mujer. Se siente tan impotente y desolada que empieza a tratar con crueldad a su familia, amigos, profesores y, sobre todo, a sí misma. Y es que las circunstancias la han colocado frente a una verdad esencial: sus ideales de juventud no se corresponden con la realidad y las responsabilidades que implica el mundo adulto.

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MANCHESTER FRENTE AL MAR/Manchester by the Sea (2016) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: ESTADOS UNIDOS. DURACIÓN: 135’

Dirección y guión: Kenneth Lonergan. Intérpretes: Casey Affleck, Michelle Williams, Kyle Chandler, Lucas Hedges, Tate Donovan, Erica McDermott, Matthew Broderick, Gretchen Mol, Kara Hayward, Susan Pourfar. Fotografía: Jody Lee Lipes. Música: Lesley Barber.

Lee Chandler (Casey Affleck), trabaja como conserje de un bloque de apartamentos, y lleva una vida monótona y rutinaria. Un día recibe la noticia de la muerte de su hermano mayor, y por tal motivo debe viajar a Manchester frente al mar, una isla al norte de Massachusetts, para hacerse cargo de las exequias. Este regreso a su ciudad natal, significa para Lee enfrentarse a un pasado que lo atormenta. Además, deberá asumir la custodia de su sobrino Patrick (Lucas Hedges), según deseo expreso de su hermano.

Mediante sucesivos flashbacks, el director y guionista nos lleva a conocer la vida anterior de Lee. Los momentos felices en compañía de su sobrino, aún pequeño y de su hermano.
De su vida familiar, al lado de su esposa Randi (Michelle Williams) y de sus hijos. Igualmente, estos saltos hacia el pasado nos van a aclarar el motivo del extraño comportamiento del protagonista, relacionado con la tragedia familiar que no puede apartar de su mente. Gracias a un bien logrado montaje, la historia fluye, y pasado y presente se funden de manera perfecta.

Lonergan construye su relato con un ritmo pausado, y nos suministra la información muy dosificadamente, hasta que, casi sin darnos cuenta, estamos ante el estallido del portentoso y trágico drama. El director nos hace partícipes de la desolación emocional que arrastra Lee en su diario vivir. Y lo hace desde la más completa austeridad, desde los silencios o desde la melancólica melodía musical.

Un punto más a destacar en el preciso guión, es el cuidado en la construcción de los personajes. Lonergan, al estilo de los directores clásicos, se vale de unos cuantos rasgos para dibujar la personalidad de ellos, y hacerlos verosímiles.

La fotografía, a cargo de Jody Lee Lipes, captura perfectamente los hermosos y áridos paisajes del lugar, y sirven de complemento perfecto a las vivencias emocionales del protagonista.

En cuanto a la banda sonora, además de lo ya anotado, decir que la música, en particular el bellísimo pero melancólico “Adagio de Albinoni”, tiene un peso determinante en la creación de la emoción, justo en el climax de la historia.

Otro de los grandes aciertos del director es la elección de Casey Affleck para el papel protagónico. Desprovisto de artificios, recurriendo a la completa sobriedad, a su mirada elocuente, construye un personaje, a través del cual, sentimos el dolor, la rabia y la culpa que abruman a Lee. Merecido su reconocimiento con el premio Oscar al mejor actor.

Por su parte, Lucas Hedges, como Patrick, el sobrino de Lee, constituye todo una sorpresa, al asumir un papel bastante difícil, que borda muy acertadamente, logrando gran empatía con el espectador. Su actuación le mereció una nominación a mejor actor de reparto en los premios Oscar.

Escenas para el recuerdo. Indudablemente, el momento en que ocurre la desgracia, puras imágenes, sobrecogedoras, y esa música de fondo!
Otro momento especial, y que revela la calidad actoral de Affleck, cuando el protagonista comprende la magnitud de lo ocurrido. La variedad de emociones que logra trasmitir, solo con gestos, silencios y miradas.
La secuencia en la que Lee cuenta a la policía lo ocurrido.

Si bien “Manchester frente al mar” se estructura en base a una terrible tragedia, que marcará la vida del protagonista, contiene el germen esperanzador de la reconciliación con él mismo y con su entorno.

Kenneth Lonergan suma a su filmografía un título de indiscutible calidad, que hace pensar en una nueva promesa del cine independiente. “Manchester frente al mar”, seguramente pasará la prueba de fuegos artificiales que se encienden con los Oscar, y permanecerá en el tiempo. Cine del bueno.
Premios:

2016: Premios Oscar: Mejor actor (Casey Affleck) y guión original.
2016: Globos de Oro: Mejor actor drama (Affleck). 5 nominaciones incluyendo mejor película.
2016: Premios BAFTA: Mejor guion original y actor (Affleck). 6 nominaciones.
2016: Premios César: Nominada a Mejor película extranjera.
2016: American Film Institute (AFI): Top 10 – Mejores películas del año.
2016: Premios Independent Spirit: Mejor actor (Casey Affleck).

FRANTZ

Por: Mario Arango Escobar.

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FRANÇOIS OZON

Nació en 1967, en París (Francia). Graduado con doctorado de cine en París (tiene como profesores a Eric Rohmer y Joseph Morder). Al tiempo que estudia, realiza decenas de películas con la cámara super8 de su padre. En 1990 ingresa al departamento de dirección de la Femis. Redacta una tesis sobre Pialat y firma numerosos cortometrajes. Gracias a estos cortos se hará un nombre en el medio del joven cine francés. Entre estas obras se distingue “Une robe d’été” (1996), visión sin complejos de la homosexualidad, premiada en Locarno y presentada en Cannes.

Otros títulos de su filmografía:

“Sitcom” (1998) Historia de una familia francesa corriente, a punto de romperse en mil pedazos con la llegada de un ratón de laboratorio, que cambiará los hábitos sexuales de toda la familia.

“Los amantes criminales”/ Les amants criminels (1998). Alice es una joven que gusta de los juegos de seducción y de violencia. Un día decide matar a Saïd, un compañero de clase. Pero ella no puede hacerlo sola. Así que Alice manipula a su ingenuo novio Luc para que cometa el crimen a sangre fría, como prueba de su amor…
“Gotas de agua sobre piedras calientes”/ Gouttes d’eau sur pierres brûlantes (1999) adaptación de una obra teatral de Fassbinder. Leopold es un vendedor de seguros homosexual que sostiene una relación con un adolescente, aún confuso respecto a sus deseos. El romance se sale de control cuando aparecen en escena las mujeres de ambos.

“Bajo la arena”/ Sous le sable (2000). Durante una visita a la playa, el esposo de la profesora Marie Drillon desaparece sin dejar rastro. ¿Ha muerto o se ha marchado voluntariamente? Incapaz de enfrentar la situación y ante el asombro de quienes le rodean, Marie comienza a negar la ausencia de su esposo…

“Ocho mujeres”/ 8 femmes (2002). En una residencia campestre aislada por la nieve, ocho mujeres (empleadas y patronas, además de una aparecida de último minuto) deberán resolver el misterio de un asesinato. Cualquiera de ellas puede ser la culpable, más aún cuando en el curso de la noche van aflorando algunos de sus más profundos secretos.

“La Piscina”/ Swimming Pool (2003). Harta de ser considerada una simple autora de novelas policiales, la escritora Sarah Morton acepta irse de vacaciones a la casa de su editor, en el sur de Francia. Todo es paz y descanso los primeros días, pero luego se aparece la hija del editor (una chica con severos problemas de conducta) y las vacaciones de Sarah se van al diablo.
“El tiempo que queda”/ Le temps qui reste (2005). Romain es un fotógrafo de modas, homosexual quien se descubre enfermo de cáncer terminal. Torturado por el rápido fin que se avecina, Romain decide saltarse la terapia y aprovechar sus últimos meses de vida, aunque eso signifique no sólo hacer las paces con algunos, sino también dejar salir la rabia y frustración que le ha ocultado a otros.

“Mi refugio”/ Le Refuge (2009). Tras la muerte de su novio por sobredosis, una mujer embarazada se refugia en la cabaña costera de un amigo mientras intenta superar su propia adicción a las drogas. Hasta ese lugar llega alguien que no esperaba ver: el hermano del muerto.
“En la casa”/Dans la maison (2012). Un profesor de literatura, cansado de enseñar para alumnos sin ningún tipo de interés, descubre de repente, corrigiendo las redacciones que estos le han entregado, un texto que le fascinará. En él, Claude, uno de sus alumnos, narra la visita que ha hecho a la casa de uno de sus compañeros y describe cómo es la vida de la clase media. El relato termina con un “continuará”… El profesor, empieza a alentar a su estudiante para que siga escribiendo, sin embargo, esto les llevará a una situación que terminará por salirse de sus manos. Película que presentamos en nuestro cineclub en octubre de 2013
“Joven y bonita”/ Jeune et jolie (2013). Isabelle, una hermosa joven de 17 años que pertenece a una familia de clase alta de París, parece tener el mundo a sus pies. Pero tras un verano en el que la pérdida de la virginidad le resulta decepcionante, un viaje de autodescubrimiento sexual la embarcará a partir del otoño en una doble vida: estudiante de día y prostituta de lujo por las tardes. Esta es su historia, a través de cuatro estaciones y cuatro canciones.
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FRANTZ (2016) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 113

Dirección: François Ozon. Guión: François Ozon y Philippe Piazzo. Intérpretes: Pierre Niney, Paula Beer, Cyrielle Clair, Johann von Bülow, Marie Gruber, Ernst Stötzner, Anton von Lucke. Fotografía: Pascal Marti. Música: Philippe Rombi.

El veterano director francés recrea el clásico film de Ernest Lubitsch “Remordimiento” (1932), que a su vez está basado en una obra de Maurece Rostand, “El hombre al que maté”.

La historia nos lleva al pueblo alemán de Quedlinburg, poco después de finalizada la I Guerra Mundial. Allí, encontraremos a Anna (Paula Beer), una joven que aún llora la muerte de su prometido en el campo de batalla. Un día, mientras va a visitar su tumba, encuentra que alguien ha depositado en ella, un ramo de rosas. Después de averiguar, Anna descubre, que quien ha dejado las flores, es un joven que ha venido desde Francia y que afirma haber sido amigo de Frantz (Anton von Lucke). Su nombre: Adrien Rivoire (Pierre Niney)

A instancias de los padres de Frantz, Anna invita al recién llegado para que les cuente sobre lo ocurrido con su hijo. Sin embargo, Adrien, incapaz de revelar el secreto sobre la suerte de Frantz, y así evitar un mayor sufrimiento a sus padres y también a Anna, decide inventar una relación que jamás tuvo con el fallecido. Poco a poco, el joven se gana la confianza de la familia, y va haciéndose un amigo muy especial de Anna.

Los días pasan, y Adrien debe regresar a su país, quedando Anna sumida nuevamente en la soledad…

Ozon nos sumerge, desde las primeras secuencias, en una historia de mentiras y engaños, en la cual el misterio se hace presente hasta el último plano. Con una estructura propia de las mejores películas clásicas, Ozon deslumbra en el manejo del lenguaje y en la utilización de recursos narrativos que hacen de “Frantz”, una verdadera obra maestra.

Destacable el trabajo del guión, del que también es coautor Ozon. Si miramos detenidamente su aparente sencilla estructura, descubriremos que posee una marcada complejidad. Los recuerdos del pasado y la mentira son los ejes sobre los cuales se apoya todo el relato conformando un verdadero entramado de emociones. La emotiva historia de amor, ausencia y dolor conjugada perfectamente con el contundente mensaje antibélico.

Visualmente, la película raya la perfección. Sus hermosas imágenes, de una cuidadosa composición y perfectos encuadres, son un deleite para la vista. Filmada en un rotundo blanco y negro, con ocasionales virajes de color, para hablarnos del recuerdo de Frantz o de los momentos felices que Anna pasa con Adrien, aportan calidad estética al film. Magistral trabajo de Pascal Marti.

La puesta en escena y la rigurosa recreación de época, aportan realismo a los acontecimientos y hacen que los sentimientos y emociones de los personajes cobren intensidad.
Otro elemento de gran importancia lo constituye la banda sonora La música, a cargo del compositor Philippe Rombi no solo sirve para reforzar algunos momentos dramáticos de la historia, sino que, además sirve como punto de unión entre Frantz, Adrien y Anna, pues los tres tienen en común esta pasión. Para destacar, la bella interpretación al violín y piano de la Nocturne No. 20 de Frédéric Chopin, interpretada en la película por Adrien y Anna.
De igual manera, así como la música y la mentira une a los dos protagonistas, encontramos en el cuadro de Manet, El suicida (1877), otro elemento de unión entre ellos. Esta obra es significativa, pues alude al deseo de terminar con la vida, que en algún momento de la historia experimentan los dos personajes. Pero que, al final de la película, se convierte en un motivo que remite a la vida. Gracias a Adrien, Anna encuentra una razón para vivir, por eso el cuadro adquiere color, y Anna nos habla de sus nuevos sentimientos cuando dice: “vengo a ver este cuadro para alimentar mis ganas de seguir viviendo”.

En cuanto a las actuaciones. Paula Beer, logra desde la sobriedad de su interpretación, un personaje lleno de matices, de sutilezas, realmente impactante. De igual manera Pierre Niney, construye un personaje lleno de misterio y sirve de complemento perfecto al trabajo de la actriz protagonista.
Escenas para el recuerdo. La película abunda en momentos y secuencias llenas de emotividad y belleza. Destaco aquella en la que Anna relee una carta del novio muerto, y empezamos a escuchar dos voces en off, que llegan casi a coincidir, como muestra de los nuevos sentimientos que están surgiendo en la protagonista.
Otra escena bella y reveladora, es aquella en la que Adrien y Anna están tocando, y ésta no logre terminar su interpretación, pues no puede fingir lo que ya está sintiendo por Adrien.
El inesperado final, abierto, lleno de esperanza…
François Ozon, nos presenta una obra emotiva, llena de poesía, hermosa y trise. Una original historia de amor, y una contundente reflexión antibelicista. Pero además, “Frantz” es un precioso homenaje al cine clásico, con el cual Ozon se consolida como un artista total. Imprescindible!

NERUDA

Por: Mario Arango Escobar.

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PABLO LARRAÍN

Nació en Santiago de Chile en 1976. Estudió comunicación audiovisual en la Universidad de Artes, Ciencias y Comunicación (UNIACC). Hijo de Hernán Larraín, senador y presidente de la UDI, y de Magdalena Matte, ministra de Vivienda y Urbanismo en el gobierno de Sebastián Piñera. Es socio fundador de Fábula, una empresa dedicada al desarrollo de cine y comerciales donde ha desempeñado diversos proyectos.

En el año 2006 realiza su primer largometraje, “Fuga” (2006). La película nos presenta a Montalbán, un músico atrapado en una composición inconclusa. Siendo niño es testigo de la muerte de su hermana quien es asesinada sobre un piano, hecho en el cual se compone accidentalmente una melodía. Esto lo transforma en un músico obsesionado y mentalmente perturbado, atrapado por esa música.

Dos años después estrenó su segundo trabajo, “Tony Manero”. Santiago de Chile, 1978. En medio de un difícil contexto social, la dictadura de Pinochet, Raúl Peralta, de unos cincuenta años, está obsesionado con la idea de interpretar a Tony Manero, el personaje de John Travolta en “Fiebre del Sábado Noche”. Sus ansias de interpretar a su gran ídolo y su anhelo de ser reconocido como una estrella del mundo del espectáculo a nivel nacional le empujan a cometer una serie de crímenes y robos.

Posteriormente, en el año 2012, realiza “No”, una película en la que el mexicano Gael García Bernal interpreta a un publicista que desarrolla una campaña a favor del “No” en el plebiscito de 1988, para impedir que Augusto Pinochet siguiera en el poder.

“El Club” (2015). Cuatro sacerdotes y una monja comparten una casa en las costas de Chile. Están allí, recluidos, expiando sus pecados. La llegada de un nuevo miembro, va a perturbar la aparente tranquilidad de este singular club. Película que presentamos en nuestro cineclub en marzo de 2016.

“Neruda” (2016).

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NERUDA (2016) GÉNERO. DRAMA. PAÍS: CHILE. DURACIÓN: 107′
Dirección: Pablo Larraín.Guión: Guillermo Calderón. Intérpretes: Luis Gnecco, Gael García Bernal, Mercedes Morán, Alfredo Castro, Pablo Derqui, Marcelo Alonso, Alejandro Goic, Antonia Zegers, Jaime Vadell. Fotografía: Sergio Armstrong. Música: Federico Jusid.

En 1948 el gobierno chileno declara ilegal el partido comunista. Eso hace que todo aquel que tenga relación con ese grupo político sea perseguido. El senador Pablo Neruda (Luis Gnecco), protagoniza un crítico debate contra el presidente González Videla, en el que le acusa de haber traicionado al partido comunista. Como represalia, el mandatario ordena despojar al poeta de su fuero político y decreta su captura. Neruda, al conocer la orden que pesa sobre él, decide emprender la huida de su país, en compañía de su esposa.

Surge entonces un singular personaje, fruto de la mente creativa de Larraín, que va a dirigir la persecución de Neruda. Se trata del mediocre oficial de policía Óscar Peluchonneau (Gael García), quien a nivel narrativo será quien conduzca el relato. De igual manera, Peluchonneau termina por ser la encarnación del gusto del escritor por las novelas policiales, y de allí ese juego que consiste en dejarle algunas obras para ponerle a prueba. Otra lectura de la presencia del policía, sería la representación de los oscuros personajes que empiezan a surgir en la cotidianidad chilena de la época.

Desde las primeras imágenes, Larraín deja claro cuáles son sus intenciones narrativas y se aleja del típico biopic. Más que un compendio de fechas y datos, la película, como lo expresa el propio director “no trata de Neruda sino del concepto, de lo nerudiano. Es un juego de ilusión que intenta absorber tanto su poesía como su figura”.
Consecuente con esta decisión narrativa, el director chileno experimenta en lo formal, rompiendo algunos de los conceptos del lenguaje cinematográfico. En muchos momentos, rompe con el racord, hay montajes en los que el escenario va cambiando en cada plano, desafiando el concepto tradicional de “escena”. O recurriendo a la construcción de un escenario que condensa otros tres: unos baños, el senado y un gran salón, como ocurre en la escena del enfrentamiento entre Neruda y el grupo de senadores, al inicio del film.

Meritoria labor del escritor Guillermo Calderón, que sorprende con un guión audaz, casi perfecto, en el que es fácil encontrar la influencia de maestros como Buñuel o Hitchcock; lleno de opciones estilísticas, como metáforas y elipsis (visuales y narradas). La mezcla entre realidad y ficción, contribuye a mantener el interés del espectador, y constituye uno de los puntos fuertes de la película. Bastante acertada y original la mezcla de géneros, que permite pasar de una novela policíaca a un western.
Una preciosa puesta en escena, y una fotografía de tonos ocres que le confiere un tono vetusto, unido a algunos efectos de transparencias, hacen del film una experiencia visual única. Para destacar, las hermosas imágenes sobre la nieve al final de la historia.

La banda sonora a cargo del maestro Federico Jusid, es sin lugar a dudas, otro acierto. Sus melodías y canciones románticas complementan y subrayan momentos claves de la historia. Punto aparte, merecen los poemas que el protagonista recita, imitando de manera perfecta la voz del poeta.

Las interpretaciones de Luis Gnecco, encarnando a Neruda, roza la perfección. Igual sucede con Gael García Bernal, que borda admirablemente su papel como el oscuro personaje policial. Mercedes Morán, como la esposa del poeta, también nos ofrece una interpretación más que decorosa.
Sorprendente y poético final en el que Neruda, regresa a la realidad, en París, en compañía de Picasso y Peluchonneau atado a la ilusión de ser un personaje de un relato de detectives.

Escenas para el recuerdo. Aquella en la cual, la imagen de Neruda leyendo el poema Los enemigos, (del Canto General), se alterna con imágenes de campesinos y obreros recitando los mismos versos.
Otra secuencia inolvidable, la que muestra el escritor en un burdel, y un transformista le dedica una canción y luego pide al poeta que le recite uno de sus poemas más conocidos.

Larraín, con este sui-generis retrato del nobel latinoamericano, se acerca a la madurez de su propuesta artística, y se erige como uno de los directores más talentosos e importantes del cine contemporáneo.
Con “Neruda”, Pablo Larraín nos acerca al Neruda humano, amante de la buena vida, de las mujeres, de la buena cocina. Al Neruda revolucionario y protestante, consciente de su condición de héroe nacional. Y claro al Neruda poeta. Una película que es poesía en imágenes.

Premios
2016: Globos de Oro: Nominada a mejor película de habla no inglesa.
2016: National Board of Review (NBR): Mejores películas extranjeras del año.
2016: Critics Choice Awards: Nominada a Mejor película de habla no inglesa.
2016: Premios Fénix: Mejor película, montaje, vestuario y diseño de producción.

 

PADRE, UN DIARIO DE FE

Por: Mario Arango Escobar.

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ISTVÁN SZABÓ

Nació en 1938 en Budapest (Hungría). Como su familia era judía, debieron esconderse durante el Holocausto.

Inicialmente Szabó pensó en convertirse en médico, que era la profesión de su padre, además de ser una tradición familiar, referencia que aparece con frecuencia en sus películas. Sin embargo, su interés en las artes escénicas desde muy joven, lo llevó a incorporarse en la Academia de Cine de Budapest. Sus trabajos estudiantiles culminan en 1962 con Koncert, su película de graduación.

Su primer largometraje plenamente profesional “La edad de las ilusiones” (Álmodozások kora), ocurre en 1965. Según la opinión de algunos críticos, contiene influencias de la nouvelle vague y del cine polaco contemporáneo. Esta realización significó para el precoz director el Premio Especial del Jurado al Mejor Director en el Festival Cinematográfico de Hungría, convirtiéndose de inmediato en una figura clave para toda una nueva generación de cineastas húngaros de los años sesenta.

Dentro de su extensa filmografía, destacan títulos como:

“Apa” (Padre diario de fe, 1966). Película que presentamos en nuestro cineclub.

“Confianza” (Bizalom, 1980). Un hombre y una mujer deben tomar una decisión extrema para salvar sus vidas. Las fuerzas de la Alemania Nazi han ocupado el país y si no quieren verse deportados solo tienen una salida: mentir y hacerles creer que son pareja.
Película que presentamos en nuestro cineclub en mayo de 2016.

“Mephisto”, película de 1981, significa para el director húngaro el reconocimiento internacional, al ser galardonado con el Premio Oscar a la Mejor Película Extranjera. La historia gira en torno a un actor de teatro, que decide “venderse” al nazismo, con tal de ascender en su profesión. Película presentada en nuestro cineclub en octubre de 2013.

“Coronel Red” (Redl ezrede, 1984) y “El adivino” (Hanussen) de 1988, terminan la trilogía, iniciada con “Mephisto”, con la caída del Imperio Austro-Húngaro, como telón de fondo.

“El amanecer de un siglo” (Sunshine, 1999). Poético retrato de varias generaciones, a lo largo de un siglo, que culmina con el derrumbamiento del imperio soviético

“Conociendo a Julia”/ Being Julia (2004). Una diva del teatro londinense, pasa por un momento de decadencia. Para tratar de salir de esta crisis, se deja seducir por un joven arribista. Película presentada en nuestro cineclub en septiembre de 2013.

“The Door”/La puerta (2012). Magda, una escritora de clase media alta, emplea a una mujer mayor y solitaria, Emerence, para ser su ama de llaves. Hungría vive afectada por los acontecimientos externos, los cuales influyen en la relación entre las dos mujeres que viven en lados opuestos de la misma calle. Presentada en nuestro cineclub en septiembre de 2013.

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PADRE, UN DIARIO DE FE/ APA (1966) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: HUNGRÍA. DURACIÓN 98

Dirección y guión: István Szabó. Intérpretes: András Bálint, Miklós Gábor, Dániel Erdély, Kati Sólyom, Klári Tolnay, Zsuzsa Ráthonyi. Fotografía: Sándor Sára. Música: János Gonda.
Con tan solo 28 años, Szabó sorprende con este, su segundo largometraje, que anticipa la calidad de su futura filmografía.
“Apa” está estructurada formalmente como un sencillo cuento de hadas, narrado por Takó, (Daniel Erdely) un niño que pierde demasiado pronto a su padre para poder conocerle como realmente era. Para suplir el vacío de la ausencia, recurre a su fantasía y de esta manera, construir su memoria.

La película se inicia con una serie de imágenes documentales, (una constante en la filmografía del director húngaro), que nos muestran el desastre causado por los bombardeos alemanes sobre Budapest. Seguidamente la cámara registra el momento en el que un grupo de personas se convocan para celebrar un funeral. Quien ha muerto es el padre de Takó. Y es la voz de este huérfano, ya adulto, quien a través de la voz en off, nos cuenta que su padre ha muerto a causa de un infarto. También nos enteramos que se desempeñaba como médico y que el hecho ocurre en el momento de la victoria de los húngaros sobre los nazis.

Abrumado por la repentina desaparición de su papá, Takó empieza a inventarse diferentes historias, donde el padre será el protagonista. Son historias de una enorme fantasía, que nos mostrarán esa figura paterna adoptando varios roles. Desde un héroe de guerra, judío convencido, médico prodigioso, aventurero en bicicleta a través de Alemania, etc. Sin embargo, a pesar de la gran inventiva del niño, la realidad se impone, y los acontecimientos históricos de la postguerra adquieren protagonismo.

Szabó aprovecha de manera magistral la fantasía de Takó, para hablarnos de los cambios sufridos por su país durante los años cincuenta. Recuérdese las escenas de la ejecución de los criminales de guerra nazi o la subida al poder del Partido Comunista que quedan perfectamente registrados mediante los desfiles militares, o esa hermosa secuencia de juegos infantiles en las que Takó comparte con los dos hermanos de clase alta.

Llegados a la mitad del metraje, nos encontramos con un Takó adulto (Andras Balint). Corre el año de 1956, días previos a la insurrección húngara. La narrativa de la película toma un cariz más realista, aunque el joven universitario de ahora, no esté completamente libre de las fantasías con su padre, pero su interés se orienta a descubrir el hombre que realmente fue. Indagando con personas cercanas a su progenitor, Takó se acercará a su verdadera dimensión: un médico humilde, común y corriente, desprovisto de toda la grandiosidad de su anterior héroe.

No obstante, este descubrimiento, un poco decepcionante para Takó, la compensación llegará con el encuentro del verdadero amor, en una joven judía que también como él, está necesitada de afecto y con la cual comparte sus intereses revolucionarios. Un momento particularmente emotivo de la película y mediante el cual, Szabó realiza un homenaje al cine, al incluir un fragmento de un rodaje sobre el Holocausto judío, donde los dos jóvenes se conocen.

Varios son los puntos fuertes de este entrañable film. Sus poéticas imágenes en blanco y negro, grandioso trabajo del maestro Sándor Sára, que refuerzan el tono nostálgico de la historia. La puesta en escena y la reconstrucción de época, con los insertos documentales que le confieren credibilidad al film.

Mención aparte para las destacadas interpretaciones de Miklos Gabor, en el papel de padre. Así mismo, Daniel Erdely como Takó niño, que cautiva al espectador con su naturalidad y carisma. Y András Bálint, en el papel de Takó adulto, contenido, acorde con su papel.

Sin llegar a ser autobiográfica, la película está claramente afincada en la historia personal del realizador. Elementos de la vida de Szabó se cruzan con la de los protagonistas. El padre del director y el padre del film son médicos, que murieron en 1945. De otro lado, la edad del niño protagonista corresponde, aproximadamente con la de Szabó.

“Padre, diálogo de fe” es una obra pequeña, pero de gran calado emocional. Auténtica pieza de cine de autor. Considerada como una de las películas más importantes de la cinematografía europea gracias a su novedoso planteamiento lírico, totalmente innovador para su época. Una película inolvidable, como cada obra del gran maestro magiar.

BARRIO LEJANO

Por: Mario Arango Escobar.

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SAM GARBARSKI

Nació en 1948 en Planegg (Alemania). A los 22 años emigró a Bélgica. Comenzó su carrera realizando anuncios publicitarios, obteniendo varios reconocimientos internacionales.

Debuta en la dirección de largometrajes en el año 2003, con la película “El tango de Rashevski”/ Le tango des Rashevski. La historia se inicia con la muerte de la abuela Rosa. Odiaba la religión y a los rabinos y sin embargo se había reservado una sepultura en el recinto judío del cementerio. Los Rashevski no saben qué pensar. Es como si de pronto se les planteasen unos problemas insólitos y no lograran ponerse de acuerdo. No saben cómo enterrarla. Apenas comienza su nueva vida sin Rosa y ya la están echando en falta. Les entran dudas sobre su identidad de Rachevskis y cada uno se lanza a su propia aventura personal como si sus vidas no fueran, de por sí, lo bastante complicadas. Menos mal que existe el tango…

Su siguiente película es “Irina Palm” (2007). Maggie debe encontrar dinero para el tratamiento de su nieto. Al ver un anuncio que reza “Se necesita azafata”, Maggie entra. Cuando descubre de qué tipo de acompañante se trata, se queda sorprendida, pero acepta el trabajo. Maggie es tímida y lo pasaría francamente mal en el imperio del sexo si no fuera por Luisa, una compañera que le enseña los trucos del oficio hasta convertirla en la muy solicitada Irina Palm. Pero la doble vida de Maggie no pasa inadvertida a sus vecinos y deberá enfrentarse a la doble moral provinciana y hacerse serias preguntas.

En el año 2010 realiza “Barrio Lejano”/Quartier Lointain, película que presentamos en nuestro cineclub.

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BARRIO LEJANO/ QUARTIER LOINTAIN (2010) GÉNERO: DRAMA-REALISMO MÁGICO. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 100’

Dirección: Sam Garbarski. Guión: Sam Garbarski, Jérôme Tonnerre, Cómic: Jiro Taniguchi). Intérpretes: Pascal Greggory, Jonathan Zaccaï, Alexandra Maria Lara, Léo Legrand, Laura Moisson, Laura Martin, Pierre-Louis Bellet, Tania Garbarski. Fotografía: Jeanne Lapoirie. Música: Air.

Sam Garbarski, traslada al cine el manga Harukana machi-e (Barrio lejano) del japonés Jiro Taniguchi y lo sitúa en la Francia de la posguerra.
La película nos presenta a un escritor de historietas, de 50 años, que asiste a un Salón del Comic, para intercambiar experiencias con otros autores y con el público. De regreso a su casa toma el tren equivocado, que lo conduce al pueblo de su ya lejana infancia. Una vez en el lugar decide visitar la tumba de su padre, y de manera súbita sufre un viaje a su pasado. Concretamente al tiempo de su adolescencia, cuando su vida familiar aún no había sido afectada por el abandono de su papá.

Garbarski nos lleva a recorrer con Thomas, los parajes de su juventud, los momentos del primer amor, los días soleados de las vacaciones…Y a sentir como él, el desasosiego por constatar la presencia del padre. Y es que el director, muy hábilmente, mezcla el tiempo real del joven Thomas con el tiempo del hombre adulto, que sabe cómo ocurrirán los hechos. Por eso, la angustia del muchacho ante la más mínima ausencia del papá.
Desde las primeras secuencias, nos identificamos con esta sencilla pero emotiva historia, que nos invita a volver a los tiempos felices de la juventud. La historia avanza lentamente, sin prisas, y va evolucionando de la nostalgia a la melancolía. Los magníficos planos fijos, amplios, contemplativos, refuerzan el tempo evocador de la historia.

Una fotografía luminosa, que se regodea en encuadres maravillosos, donde la luz natural está captada en toda su belleza. La ciudad de Mantua, con su historia, con su hermosa arquitectura, le imprime a la película una magia singular.

Llama la atención las bellas imágenes que recuerdan la estética japonesa, como aquellas que nos muestran el vuelo de una mariposa, o de unas nubes sobre el azul radiante del cielo. Momentos en que todo parece detenerse, para dar paso a la ensoñación…

La música del grupo Air, con sus notas, a veces nostálgicas, otras veces luminosas, contribuyen a crear la atmósfera nostálgica de la película.

El actor Pascal Greggory, que carga sobre sus hombros todo el peso del film, logra imprimirle credibilidad a su personaje a través de su mutismo y de sus miradas. Todo un acierto de casting.

“Barrio lejano” una película intimista, que rescata el valor del tiempo pasado, de los recuerdos que todos atesoramos. Pero sobre todo, es una película a través de la cual nos reconciliamos con nosotros mismos, con nuestra propia vida. La única opción que nos queda ante un pasado que no podemos cambiar.

EL PORVENIR

Por: Mario Arango Escobar.

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MIA HANSEN LOVE

Nació en 1981, en París. Hija de un matrimonio de profesores de filosofía. Debuta en la pantalla grande como actriz a las órdenes de Olivier Assayas en su película “Finales de agosto, principios de septiembre”. Contaba con apenas 17 años cuando se inició el rodaje, y fue allí donde descubrió su vocación profesional. Después de esta experiencia decide estudiar cine en el Conservatoire d´Art Dramatique du 10ª Arrondissement de París. Posteriormente, mientras se iniciaba como realizadora, hizo parte de la revista Cahiers du Cinema.

En 2007 dirige su primer largometraje, “Todo está perdonado”/ Tout est pardonné, Victor, su mujer Annette y su hija Pamela están a punto de abandonar Viena para trasladarse a París. Annette quiere creer que Viena ejerce sobre Victor una influencia negativa que consume sus energías. Ciega de amor, prefiere culpar a la ciudad antes que a él. Que sea un irresponsable que desaparece días y noches enteros, es para ella motivo de dolor, pero conserva la esperanza de que algún día recupere la cordura y la vida conyugal se estabilice. Sin embargo, en París la situación empeora definitivamente: Victor se enamora de una joven drogadicta con la que vive sumergido en paraísos artificiales. Once años después, Pamela, que ya tiene tiene 17 años, busca a su padre e intenta comprenderlo.

“El padre de mis hijos”/ Le père de mes enfants. (2009). Grégoire Canvel tiene todo lo que se puede desear: una esposa a la que ama, tres hijas encantadoras y un interesante trabajo como productor de cine, al que dedica la mayor parte del tiempo y todo su esfuerzo. Pero su prestigiosa productora, está al borde de la quiebra. Tantas producciones, riesgos y deudas anuncian la llegada de una tormenta. Merecedora del premio especial del jurado en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes,

“Un amor de juventud”/ Un amour de jeunesse 2011). Primavera de 1999. Camille, de quince años, y Sullivan, de 19, viven un amor apasionado, pero él partirá para Sudamérica, dejando a Camille dolorida y desesperada. Años más tarde, Camille, que forma una sólida pareja con Lorenz, volverá a encontrarse con Sullivan.
Edén / Eden (2014). Inspirada en la historia de su hermano, la cinta habla de la búsqueda, de la felicidad, de la madurez, de los cambios y del paso del tiempo.
“El porvenir”/L’avenir (2016) presentada en nuestro cineclub.

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EL PORVENR/ L’AVENIR (2016) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 100’

Dirección y guión: Mia Hansen-Løve. Intérpretes: Isabelle Huppert, Edith Scob, Roman Kolinka, André Marcon, Sarah Le Picard, Solal Forte, Elise Lhomeau, Lionel Dray, Marion Ploquin . Fotografía: Denis Lenoir. Música: Alex North.

La joven y talentosa directora francesa Mia Hansen-Løve, continúa insistiendo en su historia personal, puntual de su corta pero brillante filmografía. En esta oportunidad evoca la figura de su madre en la persona de Nathalie, protagonista de la película que hoy presento.
Nathalie (Isabelle Huppert) es una destacada profesora de filosofía, ya entrada en la madurez, con una vida completamente organizada. Un día recibe la inesperada noticia que su esposo ha decidido abandonarla, después de 25 años de un matrimonio estable, para ir en pos de otra mujer. Esta ruptura es tan solo el comienzo de una serie de pérdidas que Nathalie deberá asumir, y a partir de las cuales deberá empezar a construir una nueva vida…

La película se inicia con la imagen de Nathalie, su esposo Heinz (André Marcon), y sus dos hijos, que finalizan sus vacaciones en Bretaña, y dedican un momento para visitar la tumba del escritor René Chateaubriand. Un prólogo que se torna premonitorio de lo que sucederá, pues resulta paradójico que una historia cuyo título habla de porvenir, se inicie con una escena que remite a la muerte…
Luego de una elipsis temporal, la narrativa de la película nos lleva a la cotidianidad de Nathalie, a sus clases de filosofía en el Instituto, a su rutinaria y agotada vida en pareja. Seremos testigos de cómo pasan sus días, de cómo sus certezas personales y profesionales se derrumban. La muerte de su madre, el abandono de su esposo, la distancia cada vez más evidente de sus hijos…Pero Nathalie, a pesar de todo, se resiste a sucumbir, y una vez que se siente sola, sin compromisos, se descubre también una mujer libre.

Cada uno de estos quiebres, cada uno de estos momentos del paulatino descenso emocional de Nathalie son narrados por Hansen Løve con gran sutileza y humanismo. La directora bucea en el universo afectivo de la protagonista para dejarnos entrever su fragilidad, especialmente en esas noches, cuando el único soporte al que aferrarse es Pandora. Pero Hanse Løve, fiel a su estilo, evita redundar en el sentimentalismo, dejando las lágrimas y el dolor para el fuera de campo.
“El porvenir” es una película esplendida. Y ello se debe a la conducción inteligente de una directora que sabe cómo utilizar el lenguaje del cine. Pero también, y en gran medida al acierto de elegir a Isabelle Huppert para el papel protagónico. Ella, como pocas, tiene la capacidad de expresar tanto con una sola mirada. La actriz francesa, huérfana de Chabrol, demuestra que su interpretación, elegante y contenida, enlaza y dota de intensidad toda la historia.

Otro elemento primordial dentro de la película es su banda sonora. Por un lado, esos silencios… Silencios del desencanto y la desilusión, rabiosamente elocuentes, acompañados de esos parajes donde el recuerdo de días felices es más que una despedida. Y la música, a cargo del compositor Alex North, con esa compilación de canciones inolvidables en las que destacaría la ópera “Auf dem Wasser zu singen” (Schubert), que subrayan el clímax dramático de la historia. Al final, como colofón emocional la directora nos deja con la preciosa “Unchained Melody”.

“El porvenir”, una película intimista que nos pone de presente el paso inexorable del tiempo, y su incidencia, más allá de la piel. Una reflexión sobre esa época particular de la vida en la cual todo parece seguro, sin embargo, tarde descubrimos que nada es absolutamente seguro y menos, el tiempo por venir. Imperdible.

Premios
2016: Festival de Berlín: Oso de Oro. Mejor director: Mia Hansen-Løve.
2016: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Huppert).

GRACIAS POR EL CHOCOLATE

Por: Mario Arango Escobar.

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GRACIAS POR EL CHOCOLATE /Merci pour le chocolat (2000) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 100’

Dirección: Claude Chabrol. Guión: Claude Chabrol, Caroline Eliacheff (Novela: Charlotte Armstrong). Intérpretes: Isabelle Huppert, Jacques Dutronc, Anna Mouglalis, Rodolphe Pauly, Brigitte Catillon, Michel Robin, Mathieu Simonet . Fotografía: Renato Berta. Música: Matthieu Chabrol.

Basándose en la novela homónima de Charlotte Armstrong, el maestro Claude Chabrol se desplaza a Suiza para introducirnos en la historia de Mika Müller, una empresaria exitosa para quien la estabilidad familiar está por encima de todo.

La familia de Mika está conformada por su esposo André Polanski, un destacado pianista y Guillaume, el hijo de éste.

Un día cualquiera irrumpe en la casa de los Polanski, Jeanne, una joven que quiere aclarar quién es su verdadero padre, pues se ha enterado que al nacer fue cambiada por otro niño, al parecer por el hijo de André. Así las cosas, Jeanne podría ser hija del pianista.

Casualmente, Jeanne está estudiando piano, y desde este primer encuentro con Polanski se establece entre ellos una gran afinidad, que hace que la joven no dude en convertirse en la alumna del afamado músico.

Esta relación entre André y Jeanne pone en alerta a Mika, quien, a partir de este momento hará lo que esté a su alcance para evitar que la joven se convierta en una amenaza para ella y su familia.

Con este planteamiento, Chabrol, nuevamente escudriña en el interior de la clase media francesa. Haciendo gala de su habitual inteligencia y sencillez, tanto en los diálogos, como en los recursos formales, nos revela el perverso mundo que la familia de Mika esconde tras una límpida fachada.

Pero Chabrol conoce perfectamente el poder de la sugerencia, de la sospecha… Por eso podríamos decir que la fuerza de este film estriba en ello, en aquello que no se vé, pero que está latente. Suspenso que el director francés, como alumno aventajado de Hitchcock, va acumulando hasta el momento final, cuando la tensión se hace insostenible.

Y en este universo de la insinuación se impone la presencia de Isabelle Huppert, quien puede moverse en el con total fluidez. Nadie como ella para representar con lujo de detalles los hipócritas modales de la pequeña burguesía francesa. Huppert logra uno de los papeles más completos de su carrera, otorgando a su personaje un equilibrio perfecto entra la maldad y la fragilidad y lo hace de manera contenida, valiéndose tan solo de su ya, refinada gestualidad.

Además de la memorable interpretación de Huppert, no podemos desconocer la fuerza que Jacques Dutronc (André Polanski) y Rodolphe Pauly (Guillaume), imprimen a sus respectivas actuaciones.

La película se estructura como un drama del más absoluto suspenso, sin embargo el director francés está más interesado en mostrarnos, en toda su dimensión, el drama interno que viven los personajes, antes que en la resolución de la trama o en dar explicaciones sobre los acontecimientos. Es así como desde los créditos iniciales, vemos a Mika, sentada en su sofá, elaborando un tejido, que al final toma la forma de una tela de araña. Una especie de red en la que van cayendo los personajes, incluida ella.

Además de esta afortunada metáfora de la tela de araña, Chabrol recurre al simbolismo del color. Si en “Madame Bovary”, era la iluminación suave y clara la que seguía el derrotero de la protagonista, en esta ocasión es el color del vestido, el que diferencia a Mika del resto de personajes. Casi siempre va vestida de colores pastel, a excepción del día en que visita a la madre de Jeanne. En esa fecha viste de negro, color que para ese momento, adquiere un fuerte contenido simbólico y revelador de las intenciones de Mika.
Magnífica la música a cargo de Matthieu Chabrol, que reúne hermosos fragmentos de composiciones clásicas, de Chopin, Schubert, Mahler, y Debusy. Sobresale “Los funerales” de Liszt, que contribuye a crear la atmósfera trágica de la historia.

Un final que permanecerá en nuestra memoria por mucho tiempo. La ambiciosa y manipuladora Mika, al ver que sus artimañas no han surtido efecto en esta oportunidad, cae derrumbada, atrapada en la red que urdió durante todo el film, y mientras los créditos finales pasan, se acurruja como un feto, presa del desamparo.
“Gracias por el chocolate” permite que Chabrol continúe enriqueciendo y cualificando su mirada inclemente sobre la burguesía. De igual modo, le sirve como un pretexto para hablar de sus influencias cinematográficas, Hitchcock en primera instancia, con su presencia en cada fotograma. Y Fritz Lang, su otro autor preferido, que Chabrol cita textualmente. Exquisito cine de autor!