NERUDA

Por: Mario Arango Escobar.

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PABLO LARRAÍN

Nació en Santiago de Chile en 1976. Estudió comunicación audiovisual en la Universidad de Artes, Ciencias y Comunicación (UNIACC). Hijo de Hernán Larraín, senador y presidente de la UDI, y de Magdalena Matte, ministra de Vivienda y Urbanismo en el gobierno de Sebastián Piñera. Es socio fundador de Fábula, una empresa dedicada al desarrollo de cine y comerciales donde ha desempeñado diversos proyectos.

En el año 2006 realiza su primer largometraje, “Fuga” (2006). La película nos presenta a Montalbán, un músico atrapado en una composición inconclusa. Siendo niño es testigo de la muerte de su hermana quien es asesinada sobre un piano, hecho en el cual se compone accidentalmente una melodía. Esto lo transforma en un músico obsesionado y mentalmente perturbado, atrapado por esa música.

Dos años después estrenó su segundo trabajo, “Tony Manero”. Santiago de Chile, 1978. En medio de un difícil contexto social, la dictadura de Pinochet, Raúl Peralta, de unos cincuenta años, está obsesionado con la idea de interpretar a Tony Manero, el personaje de John Travolta en “Fiebre del Sábado Noche”. Sus ansias de interpretar a su gran ídolo y su anhelo de ser reconocido como una estrella del mundo del espectáculo a nivel nacional le empujan a cometer una serie de crímenes y robos.

Posteriormente, en el año 2012, realiza “No”, una película en la que el mexicano Gael García Bernal interpreta a un publicista que desarrolla una campaña a favor del “No” en el plebiscito de 1988, para impedir que Augusto Pinochet siguiera en el poder.

“El Club” (2015). Cuatro sacerdotes y una monja comparten una casa en las costas de Chile. Están allí, recluidos, expiando sus pecados. La llegada de un nuevo miembro, va a perturbar la aparente tranquilidad de este singular club. Película que presentamos en nuestro cineclub en marzo de 2016.

“Neruda” (2016).

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NERUDA (2016) GÉNERO. DRAMA. PAÍS: CHILE. DURACIÓN: 107′
Dirección: Pablo Larraín.Guión: Guillermo Calderón. Intérpretes: Luis Gnecco, Gael García Bernal, Mercedes Morán, Alfredo Castro, Pablo Derqui, Marcelo Alonso, Alejandro Goic, Antonia Zegers, Jaime Vadell. Fotografía: Sergio Armstrong. Música: Federico Jusid.

En 1948 el gobierno chileno declara ilegal el partido comunista. Eso hace que todo aquel que tenga relación con ese grupo político sea perseguido. El senador Pablo Neruda (Luis Gnecco), protagoniza un crítico debate contra el presidente González Videla, en el que le acusa de haber traicionado al partido comunista. Como represalia, el mandatario ordena despojar al poeta de su fuero político y decreta su captura. Neruda, al conocer la orden que pesa sobre él, decide emprender la huida de su país, en compañía de su esposa.

Surge entonces un singular personaje, fruto de la mente creativa de Larraín, que va a dirigir la persecución de Neruda. Se trata del mediocre oficial de policía Óscar Peluchonneau (Gael García), quien a nivel narrativo será quien conduzca el relato. De igual manera, Peluchonneau termina por ser la encarnación del gusto del escritor por las novelas policiales, y de allí ese juego que consiste en dejarle algunas obras para ponerle a prueba. Otra lectura de la presencia del policía, sería la representación de los oscuros personajes que empiezan a surgir en la cotidianidad chilena de la época.

Desde las primeras imágenes, Larraín deja claro cuáles son sus intenciones narrativas y se aleja del típico biopic. Más que un compendio de fechas y datos, la película, como lo expresa el propio director “no trata de Neruda sino del concepto, de lo nerudiano. Es un juego de ilusión que intenta absorber tanto su poesía como su figura”.
Consecuente con esta decisión narrativa, el director chileno experimenta en lo formal, rompiendo algunos de los conceptos del lenguaje cinematográfico. En muchos momentos, rompe con el racord, hay montajes en los que el escenario va cambiando en cada plano, desafiando el concepto tradicional de “escena”. O recurriendo a la construcción de un escenario que condensa otros tres: unos baños, el senado y un gran salón, como ocurre en la escena del enfrentamiento entre Neruda y el grupo de senadores, al inicio del film.

Meritoria labor del escritor Guillermo Calderón, que sorprende con un guión audaz, casi perfecto, en el que es fácil encontrar la influencia de maestros como Buñuel o Hitchcock; lleno de opciones estilísticas, como metáforas y elipsis (visuales y narradas). La mezcla entre realidad y ficción, contribuye a mantener el interés del espectador, y constituye uno de los puntos fuertes de la película. Bastante acertada y original la mezcla de géneros, que permite pasar de una novela policíaca a un western.
Una preciosa puesta en escena, y una fotografía de tonos ocres que le confiere un tono vetusto, unido a algunos efectos de transparencias, hacen del film una experiencia visual única. Para destacar, las hermosas imágenes sobre la nieve al final de la historia.

La banda sonora a cargo del maestro Federico Jusid, es sin lugar a dudas, otro acierto. Sus melodías y canciones románticas complementan y subrayan momentos claves de la historia. Punto aparte, merecen los poemas que el protagonista recita, imitando de manera perfecta la voz del poeta.

Las interpretaciones de Luis Gnecco, encarnando a Neruda, roza la perfección. Igual sucede con Gael García Bernal, que borda admirablemente su papel como el oscuro personaje policial. Mercedes Morán, como la esposa del poeta, también nos ofrece una interpretación más que decorosa.
Sorprendente y poético final en el que Neruda, regresa a la realidad, en París, en compañía de Picasso y Peluchonneau atado a la ilusión de ser un personaje de un relato de detectives.

Escenas para el recuerdo. Aquella en la cual, la imagen de Neruda leyendo el poema Los enemigos, (del Canto General), se alterna con imágenes de campesinos y obreros recitando los mismos versos.
Otra secuencia inolvidable, la que muestra el escritor en un burdel, y un transformista le dedica una canción y luego pide al poeta que le recite uno de sus poemas más conocidos.

Larraín, con este sui-generis retrato del nobel latinoamericano, se acerca a la madurez de su propuesta artística, y se erige como uno de los directores más talentosos e importantes del cine contemporáneo.
Con “Neruda”, Pablo Larraín nos acerca al Neruda humano, amante de la buena vida, de las mujeres, de la buena cocina. Al Neruda revolucionario y protestante, consciente de su condición de héroe nacional. Y claro al Neruda poeta. Una película que es poesía en imágenes.

Premios
2016: Globos de Oro: Nominada a mejor película de habla no inglesa.
2016: National Board of Review (NBR): Mejores películas extranjeras del año.
2016: Critics Choice Awards: Nominada a Mejor película de habla no inglesa.
2016: Premios Fénix: Mejor película, montaje, vestuario y diseño de producción.

 

PADRE, UN DIARIO DE FE

Por: Mario Arango Escobar.

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ISTVÁN SZABÓ

Nació en 1938 en Budapest (Hungría). Como su familia era judía, debieron esconderse durante el Holocausto.

Inicialmente Szabó pensó en convertirse en médico, que era la profesión de su padre, además de ser una tradición familiar, referencia que aparece con frecuencia en sus películas. Sin embargo, su interés en las artes escénicas desde muy joven, lo llevó a incorporarse en la Academia de Cine de Budapest. Sus trabajos estudiantiles culminan en 1962 con Koncert, su película de graduación.

Su primer largometraje plenamente profesional “La edad de las ilusiones” (Álmodozások kora), ocurre en 1965. Según la opinión de algunos críticos, contiene influencias de la nouvelle vague y del cine polaco contemporáneo. Esta realización significó para el precoz director el Premio Especial del Jurado al Mejor Director en el Festival Cinematográfico de Hungría, convirtiéndose de inmediato en una figura clave para toda una nueva generación de cineastas húngaros de los años sesenta.

Dentro de su extensa filmografía, destacan títulos como:

“Apa” (Padre diario de fe, 1966). Película que presentamos en nuestro cineclub.

“Confianza” (Bizalom, 1980). Un hombre y una mujer deben tomar una decisión extrema para salvar sus vidas. Las fuerzas de la Alemania Nazi han ocupado el país y si no quieren verse deportados solo tienen una salida: mentir y hacerles creer que son pareja.
Película que presentamos en nuestro cineclub en mayo de 2016.

“Mephisto”, película de 1981, significa para el director húngaro el reconocimiento internacional, al ser galardonado con el Premio Oscar a la Mejor Película Extranjera. La historia gira en torno a un actor de teatro, que decide “venderse” al nazismo, con tal de ascender en su profesión. Película presentada en nuestro cineclub en octubre de 2013.

“Coronel Red” (Redl ezrede, 1984) y “El adivino” (Hanussen) de 1988, terminan la trilogía, iniciada con “Mephisto”, con la caída del Imperio Austro-Húngaro, como telón de fondo.

“El amanecer de un siglo” (Sunshine, 1999). Poético retrato de varias generaciones, a lo largo de un siglo, que culmina con el derrumbamiento del imperio soviético

“Conociendo a Julia”/ Being Julia (2004). Una diva del teatro londinense, pasa por un momento de decadencia. Para tratar de salir de esta crisis, se deja seducir por un joven arribista. Película presentada en nuestro cineclub en septiembre de 2013.

“The Door”/La puerta (2012). Magda, una escritora de clase media alta, emplea a una mujer mayor y solitaria, Emerence, para ser su ama de llaves. Hungría vive afectada por los acontecimientos externos, los cuales influyen en la relación entre las dos mujeres que viven en lados opuestos de la misma calle. Presentada en nuestro cineclub en septiembre de 2013.

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PADRE, UN DIARIO DE FE/ APA (1966) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: HUNGRÍA. DURACIÓN 98

Dirección y guión: István Szabó. Intérpretes: András Bálint, Miklós Gábor, Dániel Erdély, Kati Sólyom, Klári Tolnay, Zsuzsa Ráthonyi. Fotografía: Sándor Sára. Música: János Gonda.
Con tan solo 28 años, Szabó sorprende con este, su segundo largometraje, que anticipa la calidad de su futura filmografía.
“Apa” está estructurada formalmente como un sencillo cuento de hadas, narrado por Takó, (Daniel Erdely) un niño que pierde demasiado pronto a su padre para poder conocerle como realmente era. Para suplir el vacío de la ausencia, recurre a su fantasía y de esta manera, construir su memoria.

La película se inicia con una serie de imágenes documentales, (una constante en la filmografía del director húngaro), que nos muestran el desastre causado por los bombardeos alemanes sobre Budapest. Seguidamente la cámara registra el momento en el que un grupo de personas se convocan para celebrar un funeral. Quien ha muerto es el padre de Takó. Y es la voz de este huérfano, ya adulto, quien a través de la voz en off, nos cuenta que su padre ha muerto a causa de un infarto. También nos enteramos que se desempeñaba como médico y que el hecho ocurre en el momento de la victoria de los húngaros sobre los nazis.

Abrumado por la repentina desaparición de su papá, Takó empieza a inventarse diferentes historias, donde el padre será el protagonista. Son historias de una enorme fantasía, que nos mostrarán esa figura paterna adoptando varios roles. Desde un héroe de guerra, judío convencido, médico prodigioso, aventurero en bicicleta a través de Alemania, etc. Sin embargo, a pesar de la gran inventiva del niño, la realidad se impone, y los acontecimientos históricos de la postguerra adquieren protagonismo.

Szabó aprovecha de manera magistral la fantasía de Takó, para hablarnos de los cambios sufridos por su país durante los años cincuenta. Recuérdese las escenas de la ejecución de los criminales de guerra nazi o la subida al poder del Partido Comunista que quedan perfectamente registrados mediante los desfiles militares, o esa hermosa secuencia de juegos infantiles en las que Takó comparte con los dos hermanos de clase alta.

Llegados a la mitad del metraje, nos encontramos con un Takó adulto (Andras Balint). Corre el año de 1956, días previos a la insurrección húngara. La narrativa de la película toma un cariz más realista, aunque el joven universitario de ahora, no esté completamente libre de las fantasías con su padre, pero su interés se orienta a descubrir el hombre que realmente fue. Indagando con personas cercanas a su progenitor, Takó se acercará a su verdadera dimensión: un médico humilde, común y corriente, desprovisto de toda la grandiosidad de su anterior héroe.

No obstante, este descubrimiento, un poco decepcionante para Takó, la compensación llegará con el encuentro del verdadero amor, en una joven judía que también como él, está necesitada de afecto y con la cual comparte sus intereses revolucionarios. Un momento particularmente emotivo de la película y mediante el cual, Szabó realiza un homenaje al cine, al incluir un fragmento de un rodaje sobre el Holocausto judío, donde los dos jóvenes se conocen.

Varios son los puntos fuertes de este entrañable film. Sus poéticas imágenes en blanco y negro, grandioso trabajo del maestro Sándor Sára, que refuerzan el tono nostálgico de la historia. La puesta en escena y la reconstrucción de época, con los insertos documentales que le confieren credibilidad al film.

Mención aparte para las destacadas interpretaciones de Miklos Gabor, en el papel de padre. Así mismo, Daniel Erdely como Takó niño, que cautiva al espectador con su naturalidad y carisma. Y András Bálint, en el papel de Takó adulto, contenido, acorde con su papel.

Sin llegar a ser autobiográfica, la película está claramente afincada en la historia personal del realizador. Elementos de la vida de Szabó se cruzan con la de los protagonistas. El padre del director y el padre del film son médicos, que murieron en 1945. De otro lado, la edad del niño protagonista corresponde, aproximadamente con la de Szabó.

“Padre, diálogo de fe” es una obra pequeña, pero de gran calado emocional. Auténtica pieza de cine de autor. Considerada como una de las películas más importantes de la cinematografía europea gracias a su novedoso planteamiento lírico, totalmente innovador para su época. Una película inolvidable, como cada obra del gran maestro magiar.

BARRIO LEJANO

Por: Mario Arango Escobar.

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SAM GARBARSKI

Nació en 1948 en Planegg (Alemania). A los 22 años emigró a Bélgica. Comenzó su carrera realizando anuncios publicitarios, obteniendo varios reconocimientos internacionales.

Debuta en la dirección de largometrajes en el año 2003, con la película “El tango de Rashevski”/ Le tango des Rashevski. La historia se inicia con la muerte de la abuela Rosa. Odiaba la religión y a los rabinos y sin embargo se había reservado una sepultura en el recinto judío del cementerio. Los Rashevski no saben qué pensar. Es como si de pronto se les planteasen unos problemas insólitos y no lograran ponerse de acuerdo. No saben cómo enterrarla. Apenas comienza su nueva vida sin Rosa y ya la están echando en falta. Les entran dudas sobre su identidad de Rachevskis y cada uno se lanza a su propia aventura personal como si sus vidas no fueran, de por sí, lo bastante complicadas. Menos mal que existe el tango…

Su siguiente película es “Irina Palm” (2007). Maggie debe encontrar dinero para el tratamiento de su nieto. Al ver un anuncio que reza “Se necesita azafata”, Maggie entra. Cuando descubre de qué tipo de acompañante se trata, se queda sorprendida, pero acepta el trabajo. Maggie es tímida y lo pasaría francamente mal en el imperio del sexo si no fuera por Luisa, una compañera que le enseña los trucos del oficio hasta convertirla en la muy solicitada Irina Palm. Pero la doble vida de Maggie no pasa inadvertida a sus vecinos y deberá enfrentarse a la doble moral provinciana y hacerse serias preguntas.

En el año 2010 realiza “Barrio Lejano”/Quartier Lointain, película que presentamos en nuestro cineclub.

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BARRIO LEJANO/ QUARTIER LOINTAIN (2010) GÉNERO: DRAMA-REALISMO MÁGICO. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 100’

Dirección: Sam Garbarski. Guión: Sam Garbarski, Jérôme Tonnerre, Cómic: Jiro Taniguchi). Intérpretes: Pascal Greggory, Jonathan Zaccaï, Alexandra Maria Lara, Léo Legrand, Laura Moisson, Laura Martin, Pierre-Louis Bellet, Tania Garbarski. Fotografía: Jeanne Lapoirie. Música: Air.

Sam Garbarski, traslada al cine el manga Harukana machi-e (Barrio lejano) del japonés Jiro Taniguchi y lo sitúa en la Francia de la posguerra.
La película nos presenta a un escritor de historietas, de 50 años, que asiste a un Salón del Comic, para intercambiar experiencias con otros autores y con el público. De regreso a su casa toma el tren equivocado, que lo conduce al pueblo de su ya lejana infancia. Una vez en el lugar decide visitar la tumba de su padre, y de manera súbita sufre un viaje a su pasado. Concretamente al tiempo de su adolescencia, cuando su vida familiar aún no había sido afectada por el abandono de su papá.

Garbarski nos lleva a recorrer con Thomas, los parajes de su juventud, los momentos del primer amor, los días soleados de las vacaciones…Y a sentir como él, el desasosiego por constatar la presencia del padre. Y es que el director, muy hábilmente, mezcla el tiempo real del joven Thomas con el tiempo del hombre adulto, que sabe cómo ocurrirán los hechos. Por eso, la angustia del muchacho ante la más mínima ausencia del papá.
Desde las primeras secuencias, nos identificamos con esta sencilla pero emotiva historia, que nos invita a volver a los tiempos felices de la juventud. La historia avanza lentamente, sin prisas, y va evolucionando de la nostalgia a la melancolía. Los magníficos planos fijos, amplios, contemplativos, refuerzan el tempo evocador de la historia.

Una fotografía luminosa, que se regodea en encuadres maravillosos, donde la luz natural está captada en toda su belleza. La ciudad de Mantua, con su historia, con su hermosa arquitectura, le imprime a la película una magia singular.

Llama la atención las bellas imágenes que recuerdan la estética japonesa, como aquellas que nos muestran el vuelo de una mariposa, o de unas nubes sobre el azul radiante del cielo. Momentos en que todo parece detenerse, para dar paso a la ensoñación…

La música del grupo Air, con sus notas, a veces nostálgicas, otras veces luminosas, contribuyen a crear la atmósfera nostálgica de la película.

El actor Pascal Greggory, que carga sobre sus hombros todo el peso del film, logra imprimirle credibilidad a su personaje a través de su mutismo y de sus miradas. Todo un acierto de casting.

“Barrio lejano” una película intimista, que rescata el valor del tiempo pasado, de los recuerdos que todos atesoramos. Pero sobre todo, es una película a través de la cual nos reconciliamos con nosotros mismos, con nuestra propia vida. La única opción que nos queda ante un pasado que no podemos cambiar.

EL PORVENIR

Por: Mario Arango Escobar.

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MIA HANSEN LOVE

Nació en 1981, en París. Hija de un matrimonio de profesores de filosofía. Debuta en la pantalla grande como actriz a las órdenes de Olivier Assayas en su película “Finales de agosto, principios de septiembre”. Contaba con apenas 17 años cuando se inició el rodaje, y fue allí donde descubrió su vocación profesional. Después de esta experiencia decide estudiar cine en el Conservatoire d´Art Dramatique du 10ª Arrondissement de París. Posteriormente, mientras se iniciaba como realizadora, hizo parte de la revista Cahiers du Cinema.

En 2007 dirige su primer largometraje, “Todo está perdonado”/ Tout est pardonné, Victor, su mujer Annette y su hija Pamela están a punto de abandonar Viena para trasladarse a París. Annette quiere creer que Viena ejerce sobre Victor una influencia negativa que consume sus energías. Ciega de amor, prefiere culpar a la ciudad antes que a él. Que sea un irresponsable que desaparece días y noches enteros, es para ella motivo de dolor, pero conserva la esperanza de que algún día recupere la cordura y la vida conyugal se estabilice. Sin embargo, en París la situación empeora definitivamente: Victor se enamora de una joven drogadicta con la que vive sumergido en paraísos artificiales. Once años después, Pamela, que ya tiene tiene 17 años, busca a su padre e intenta comprenderlo.

“El padre de mis hijos”/ Le père de mes enfants. (2009). Grégoire Canvel tiene todo lo que se puede desear: una esposa a la que ama, tres hijas encantadoras y un interesante trabajo como productor de cine, al que dedica la mayor parte del tiempo y todo su esfuerzo. Pero su prestigiosa productora, está al borde de la quiebra. Tantas producciones, riesgos y deudas anuncian la llegada de una tormenta. Merecedora del premio especial del jurado en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes,

“Un amor de juventud”/ Un amour de jeunesse 2011). Primavera de 1999. Camille, de quince años, y Sullivan, de 19, viven un amor apasionado, pero él partirá para Sudamérica, dejando a Camille dolorida y desesperada. Años más tarde, Camille, que forma una sólida pareja con Lorenz, volverá a encontrarse con Sullivan.
Edén / Eden (2014). Inspirada en la historia de su hermano, la cinta habla de la búsqueda, de la felicidad, de la madurez, de los cambios y del paso del tiempo.
“El porvenir”/L’avenir (2016) presentada en nuestro cineclub.

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EL PORVENR/ L’AVENIR (2016) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 100’

Dirección y guión: Mia Hansen-Løve. Intérpretes: Isabelle Huppert, Edith Scob, Roman Kolinka, André Marcon, Sarah Le Picard, Solal Forte, Elise Lhomeau, Lionel Dray, Marion Ploquin . Fotografía: Denis Lenoir. Música: Alex North.

La joven y talentosa directora francesa Mia Hansen-Løve, continúa insistiendo en su historia personal, puntual de su corta pero brillante filmografía. En esta oportunidad evoca la figura de su madre en la persona de Nathalie, protagonista de la película que hoy presento.
Nathalie (Isabelle Huppert) es una destacada profesora de filosofía, ya entrada en la madurez, con una vida completamente organizada. Un día recibe la inesperada noticia que su esposo ha decidido abandonarla, después de 25 años de un matrimonio estable, para ir en pos de otra mujer. Esta ruptura es tan solo el comienzo de una serie de pérdidas que Nathalie deberá asumir, y a partir de las cuales deberá empezar a construir una nueva vida…

La película se inicia con la imagen de Nathalie, su esposo Heinz (André Marcon), y sus dos hijos, que finalizan sus vacaciones en Bretaña, y dedican un momento para visitar la tumba del escritor René Chateaubriand. Un prólogo que se torna premonitorio de lo que sucederá, pues resulta paradójico que una historia cuyo título habla de porvenir, se inicie con una escena que remite a la muerte…
Luego de una elipsis temporal, la narrativa de la película nos lleva a la cotidianidad de Nathalie, a sus clases de filosofía en el Instituto, a su rutinaria y agotada vida en pareja. Seremos testigos de cómo pasan sus días, de cómo sus certezas personales y profesionales se derrumban. La muerte de su madre, el abandono de su esposo, la distancia cada vez más evidente de sus hijos…Pero Nathalie, a pesar de todo, se resiste a sucumbir, y una vez que se siente sola, sin compromisos, se descubre también una mujer libre.

Cada uno de estos quiebres, cada uno de estos momentos del paulatino descenso emocional de Nathalie son narrados por Hansen Løve con gran sutileza y humanismo. La directora bucea en el universo afectivo de la protagonista para dejarnos entrever su fragilidad, especialmente en esas noches, cuando el único soporte al que aferrarse es Pandora. Pero Hanse Løve, fiel a su estilo, evita redundar en el sentimentalismo, dejando las lágrimas y el dolor para el fuera de campo.
“El porvenir” es una película esplendida. Y ello se debe a la conducción inteligente de una directora que sabe cómo utilizar el lenguaje del cine. Pero también, y en gran medida al acierto de elegir a Isabelle Huppert para el papel protagónico. Ella, como pocas, tiene la capacidad de expresar tanto con una sola mirada. La actriz francesa, huérfana de Chabrol, demuestra que su interpretación, elegante y contenida, enlaza y dota de intensidad toda la historia.

Otro elemento primordial dentro de la película es su banda sonora. Por un lado, esos silencios… Silencios del desencanto y la desilusión, rabiosamente elocuentes, acompañados de esos parajes donde el recuerdo de días felices es más que una despedida. Y la música, a cargo del compositor Alex North, con esa compilación de canciones inolvidables en las que destacaría la ópera “Auf dem Wasser zu singen” (Schubert), que subrayan el clímax dramático de la historia. Al final, como colofón emocional la directora nos deja con la preciosa “Unchained Melody”.

“El porvenir”, una película intimista que nos pone de presente el paso inexorable del tiempo, y su incidencia, más allá de la piel. Una reflexión sobre esa época particular de la vida en la cual todo parece seguro, sin embargo, tarde descubrimos que nada es absolutamente seguro y menos, el tiempo por venir. Imperdible.

Premios
2016: Festival de Berlín: Oso de Oro. Mejor director: Mia Hansen-Løve.
2016: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Huppert).

GRACIAS POR EL CHOCOLATE

Por: Mario Arango Escobar.

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GRACIAS POR EL CHOCOLATE /Merci pour le chocolat (2000) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 100’

Dirección: Claude Chabrol. Guión: Claude Chabrol, Caroline Eliacheff (Novela: Charlotte Armstrong). Intérpretes: Isabelle Huppert, Jacques Dutronc, Anna Mouglalis, Rodolphe Pauly, Brigitte Catillon, Michel Robin, Mathieu Simonet . Fotografía: Renato Berta. Música: Matthieu Chabrol.

Basándose en la novela homónima de Charlotte Armstrong, el maestro Claude Chabrol se desplaza a Suiza para introducirnos en la historia de Mika Müller, una empresaria exitosa para quien la estabilidad familiar está por encima de todo.

La familia de Mika está conformada por su esposo André Polanski, un destacado pianista y Guillaume, el hijo de éste.

Un día cualquiera irrumpe en la casa de los Polanski, Jeanne, una joven que quiere aclarar quién es su verdadero padre, pues se ha enterado que al nacer fue cambiada por otro niño, al parecer por el hijo de André. Así las cosas, Jeanne podría ser hija del pianista.

Casualmente, Jeanne está estudiando piano, y desde este primer encuentro con Polanski se establece entre ellos una gran afinidad, que hace que la joven no dude en convertirse en la alumna del afamado músico.

Esta relación entre André y Jeanne pone en alerta a Mika, quien, a partir de este momento hará lo que esté a su alcance para evitar que la joven se convierta en una amenaza para ella y su familia.

Con este planteamiento, Chabrol, nuevamente escudriña en el interior de la clase media francesa. Haciendo gala de su habitual inteligencia y sencillez, tanto en los diálogos, como en los recursos formales, nos revela el perverso mundo que la familia de Mika esconde tras una límpida fachada.

Pero Chabrol conoce perfectamente el poder de la sugerencia, de la sospecha… Por eso podríamos decir que la fuerza de este film estriba en ello, en aquello que no se vé, pero que está latente. Suspenso que el director francés, como alumno aventajado de Hitchcock, va acumulando hasta el momento final, cuando la tensión se hace insostenible.

Y en este universo de la insinuación se impone la presencia de Isabelle Huppert, quien puede moverse en el con total fluidez. Nadie como ella para representar con lujo de detalles los hipócritas modales de la pequeña burguesía francesa. Huppert logra uno de los papeles más completos de su carrera, otorgando a su personaje un equilibrio perfecto entra la maldad y la fragilidad y lo hace de manera contenida, valiéndose tan solo de su ya, refinada gestualidad.

Además de la memorable interpretación de Huppert, no podemos desconocer la fuerza que Jacques Dutronc (André Polanski) y Rodolphe Pauly (Guillaume), imprimen a sus respectivas actuaciones.

La película se estructura como un drama del más absoluto suspenso, sin embargo el director francés está más interesado en mostrarnos, en toda su dimensión, el drama interno que viven los personajes, antes que en la resolución de la trama o en dar explicaciones sobre los acontecimientos. Es así como desde los créditos iniciales, vemos a Mika, sentada en su sofá, elaborando un tejido, que al final toma la forma de una tela de araña. Una especie de red en la que van cayendo los personajes, incluida ella.

Además de esta afortunada metáfora de la tela de araña, Chabrol recurre al simbolismo del color. Si en “Madame Bovary”, era la iluminación suave y clara la que seguía el derrotero de la protagonista, en esta ocasión es el color del vestido, el que diferencia a Mika del resto de personajes. Casi siempre va vestida de colores pastel, a excepción del día en que visita a la madre de Jeanne. En esa fecha viste de negro, color que para ese momento, adquiere un fuerte contenido simbólico y revelador de las intenciones de Mika.
Magnífica la música a cargo de Matthieu Chabrol, que reúne hermosos fragmentos de composiciones clásicas, de Chopin, Schubert, Mahler, y Debusy. Sobresale “Los funerales” de Liszt, que contribuye a crear la atmósfera trágica de la historia.

Un final que permanecerá en nuestra memoria por mucho tiempo. La ambiciosa y manipuladora Mika, al ver que sus artimañas no han surtido efecto en esta oportunidad, cae derrumbada, atrapada en la red que urdió durante todo el film, y mientras los créditos finales pasan, se acurruja como un feto, presa del desamparo.
“Gracias por el chocolate” permite que Chabrol continúe enriqueciendo y cualificando su mirada inclemente sobre la burguesía. De igual modo, le sirve como un pretexto para hablar de sus influencias cinematográficas, Hitchcock en primera instancia, con su presencia en cada fotograma. Y Fritz Lang, su otro autor preferido, que Chabrol cita textualmente. Exquisito cine de autor!

MADAME BOVARY

Por: Mario Arango Escobar.

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MADAME BOVARY (1991) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA. DURACIÓN: 131’

Dirección y guión: Claude Chabrol (Novela Gustave Flaubert) Intérpretes: Isabelle Huppert, Jean- François Balmer, Christophe Malavoy, Lucas Belvaux, Jean Yanne . Fotografía: Jean Rabier. Música: Matthieu Chabrol.

La relación entre literatura y cine ha sido, casi siempre, una relación conflictiva. Para quienes estudian este tema, son pocas las obras literarias que han conservado su integridad al pasar al medio cinematográfico. Al parecer, una de las excepciones, afortunadas, es esta versión de Madame Bovary, realizada por Claude Chabrol.

El realizador francés, quien, como ya dijimos tenía un gran amor por la literatura clásica, escribe un guión magnífico, que conserva todo el espíritu de la obra cumbre de Gustave Flaubert.

La historia nos presenta a Emma (Isabelle Huppert), una joven de unos vente años, hija de un modesto granjero, que ama la lectura de novelas románticas y la música, gustos que aprendió en el colegio de monjas donde pasó algunos años. Un día, el médico Charles Bovary (Jean-François Balmar) acude a visitar a su padre y queda prendado de ella. Con la aquiescencia del padre de la joven, la pareja contrae matrimonio.

Al pasar de los días, Emma va descubriendo que su esposo es un hombre que no llena sus expectativas ni como hombre, ni como compañero. Para ella, el médico es un ser ordinario, del que pronto se desencanta. Insatisfecha en su matrimonio, Emma empieza una incesante búsqueda de placer, refugiándose en amores furtivos hasta llegar al adulterio con un joven aristócrata. Sin embargo, nuestra protagonista no logra alcanzar la paz, y su salud se va deteriorando de manera irreversible…

Chabrol, además de un esmerado retrato de Emma Bovary y los personajes que la rodean a lo largo de la historia, parece empeñado en describirnos el contexto social de la época. Así nos enteramos de la importancia que tienen los hacendados y comerciantes, mientras los médicos y pequeños granjeros son personajes carentes de interés. Es una sociedad que asimila prosperidad con status social y en la cual Emma se siente incómoda, asfixiada.

Para acercarnos al drama de Emma, el realizador francés opta por el recurso de la voz en off, y de esta manera podemos percibir, y casi sentir la tortura existencial de esta desdichada mujer.

La película se apoya en una puesta en escena de calidad incuestionable. La campiña francesa queda plasmada de manera primorosa, gracias al cromatismo de la fotografía, en unas imágenes de gran belleza. Igual sucede con las escenas de ciudad, en la que cada composición, cada encuadre, está cuidado rigurosamente.

El vestuario constituye un elemento bastante importante en la película, a través de él reconocemos la época en la cual ocurre la historia (década de 1850, en tiempos de Napoleón III, Segundo Imperio), pero además nos muestra la evolución de la protagonista a través de su apariencia.

Llama la atención el acertado tratamiento de la iluminación de la película. Recordemos los primeros y los medios planos de la protagonista, que se caracterizan por la predominancia de los colores claros, luces blancas o suaves; en contraposición con los planos de otros personajes que tienden a ser más oscuros.
La música, a cargo de Matthieu Chabrol (hijo el director) mezcla melodías propias, con fragmentos de composiciones de Tavernier, Donizetti, y Johan Strauss que acompañan de manera perfecta los sucesos más importantes del film.

A nivel actoral, la fuerza de la película recae sobre la espléndida Isabell Huppert, ya convertida en musa del realizador galo, que en esta oportunidad nos brinda una interpretación memorable, llena de matices.

Escenas para el recuerdo. Chabrol recrea, de manera magistral, cuatro momentos claves del texto de Flaubert: La boda, la feria agrícola, el baile de Vaubyessar, y el desenlace de la historia.

Finalmente, reitero mi afirmación del comienzo, una adaptación bastante fiel a la obra original. Una obra que supone un verdadero reto a la hora de trasladar en imágenes. Reto que Chabrol supera magistralmente y nos procura una obra de extraordinario valor cinematográfico. Otra joya del insigne maestro!

Premios

1991: Nominada al Oscar: Mejor vestuario.
1991: Nominada al Globo de Oro: Mejor película de habla no inglesa.

UN ASUNTO DE MUJERES

Por: Mario Arango Escobar.

CLAUDE CHABROL

Nació en 1930 en París. Estudió para farmacéutico (como su padre y abuelo). Desde muy joven asistió a la Cinemathéque de Henri Langlois, donde cultivó su gran pasión por el cine. Posteriormente hizo parte de la famosa revista “Cahiers du Cinéma”, donde su primer artículo publicado será una crítica de Cantando bajo la lluvia (1953 de Stanley Donen y Gene Kelly).

Poco a poco, sus colaboraciones en la revista serán de mayor calado teórico, como el artículo publicado en el número 39, un ensayo sobre Hitchcock titulado “Hitchcock devant le mal”, ( Hitchcock ante el mal), que precede a su primer gran proyecto relacionado con el cine, “una monografía sobre el director británico” que realizará junto a Éric Rohmer.
Además de Hitchcock, Chabrol reconoce la gran influencia de Fritz Lang en su propuesta fílmica. Del primero tomó su agudo sentido irónico, la exploración de la relación entre individuo y culpa y la inclusión del crimen como elemento central de muchas de sus tramas. De Lang aprendió los secretos del manejo del espacio cinematográfico, la eficacia en la narración de una historia a base de imágenes y un cierto gusto por los personajes atrapados en algo más fuerte que su voluntad.

En 1956, dos años después del número de Hitchcock de Cahiers du cinéma, Chabrol dará el salto activo al cine cuando funda la productora AJYM Films’ (A por su esposa Agnès, JY por su hijo Jean-Yves, M por Matthieu), en la que comenzarán sus andanzas cinematográficas varios miembros de la Nouvelle Vague, como Jacques Rivette, Éric Rohmer, Philippe de Broca o Jacques Gaillard. El mismo Chabrol usará AJYM Films para producir sus primeros cinco largometrajes antes de su cierre definitivo en 1961.
Además del cine, Chabrol ha mostrado siempre un gran interés por la literatura y el teatro clásicos franceses. Su amor por la literatura se deja ver en muchas de sus películas, donde sus actores citan a Molière, a Homero, o directamente cuando ha basado sus guiones en obras de Simone de Beauvoir, William Shakespeare o Gustave Flaubert.

A lo largo de su filmografía, ha habido sobre todo una clase social que Chabrol se ha dedicado a exprimir, con ironía algunas veces, crueldad otras: la burguesía. Más concretamente, las familias acomodadas que viven en la provincia, localizadas en pequeñas comunidades de las que son referentes. La abrupta aparición de la pasión en un mundo de convencionalismos suele ser el detonante de todos sus dramas, aderezados por la irrupción del crimen como catalizador de los impulsos desenfrenados de sus protagonistas.

El entorno de la vida provinciana, de las poblaciones pequeñas, en las que todo el mundo se conoce, donde las pasiones y los ajustes de cuentas se dirimen en la más estricta reserva, siguen siendo un caldo de cultivo ideal para este cineasta.
Según sus propias palabras, “En las grandes ciudades los problemas son de comunicación, la vida en provincia es mucho más sutil, y allí el principal problema es el de la privacidad, porque uno no sabe hasta qué punto, su intimidad le pertenece, y a veces, tiene las impresión de vivir en un escenario. Esto es lo que me cautiva y me fascina, y el motivo de que mis películas se desarrollen en provincia. Porque el problema de la privacidad me parece más importante que la falta de comunicación de las grandes ciudades”.
Todo film verdaderamente chabroliano consiste en la destrucción de las apariencias burguesas y la calma de provincia. Detrás de la tersa fachada, Chabrol hurga, con su mirada implacable para descubrir las huellas de la pudrición.

De su extensa filmografía, se destacan los siguientes títulos:
“El bello Sergio”/ Le beau Serge (1958) François regresa a su pueblo natal en Francia tras una década de ausencia. Nada más llegar nota que el pueblo no ha cambiado demasiado desde su partida, pero sí la gente, especialmente su viejo amigo Serge, quien se ha convertido en un desagradable borracho. En honor a esa vieja amistad que les unía años atrás, François averigurará lo que le sucedió a Serge para que se convirtiera en ese tipo de persona y también le prestará su ayuda para sacarlo de ese estado.
“Los primos”/ Les cousins (1959). Charles es un joven provínciano que llega a París para estudiar derecho. Se hospeda con su primo Paul, que tiene piso propio en la ciudad, lo que le permitirá conocerlo y comprobar hasta qué punto sus cáracteres son antagónicos, pues mientras él es serio y responsable, Paul vive únicamente para disfrutar intensamente del presente sin importarle el mañana. Durante su estancia conoce a Florence, una de las amiguitas de Paul.

“Las ciervas”/ Les Biche (1968). Película presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2010.
“La mujer infiel”/ La femme infidèle (1969) Cuando Charles Desvallées empieza a sospechar que su mujer lo está traicionando con otro hombre, contrata un detective privado para que la siga y averigüe quién es el amante. Una vez confirmada la infidelidad y descubierta la identidad de su rival, el celoso marido prepara su venganza.
“El carnicero”/ Le boucher (1970) En un pequeño pueblo francés, durante la celebración de una boda, la maestra Helene y el carnicero Popaul entablan conversación. Ella, a pesar de su juventud y belleza, vive como una monja en el segundo piso de la escuela. Él es un hombre muy gentil que sufre terribles pesadillas provocadas por recuerdos de la guerra. Cuando empieza a surgir una relación sentimental entre ellos, dos mujeres aparecen brutalmente apuñaladas en el bosque.

“Prostituta de día, señorita de noche”/ Violette Nozière (1978). En 1933, Violette Nozière (Isabelle Huppert), una muchacha de 18 años, vive con sus padres en un minúsculo apartamento, en condiciones muy modestas. Sus padres sueñan para Violette una existencia diferente a la suya, una existencia que no le pueden dar, no obstante. La muchacha, ahogada por esta atmósfera, decide frecuentar estudiantes, no tardando demasiado en contraer la sífilis, lo cual, obviamente, supondrá un escándalo en el seno de la família. Violette, exasperada por la actitud floja de sus padres, tomará una decisión inesperada y sorprendente.
“Pollo al vinagre”/ Poulet au vinaigre (1985). Película presentada en noviembre de 2010
“Un asunto de mujeres”/ Une affaire de femmes. Película que presentamos en nuestro cineclub en noviembre de 2016.
“Madame Bovary” (1991) Película presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2016.

“El infierno”/ L’enfer (1994). Nelly y Paul son una pareja feliz. Mientras él dirige el bonito hotel que acaba de comprar en el campo, a orillas de un lago, ella cuida del hijo de ambos. Pero, como Nelly es muy guapa y atrae a todos los clientes del hotel, Paul, dominado por unos celos incontrolados y obsesivos, llega a creer que su mujer se acuesta con todo el mundo.
“La ceremonia”/ La cérémonie (1995). Sophie, una mujer eficiente pero fría y calculadora, entra a trabajar como ama de llaves para la exigente señora Lelièvre. Un día, conoce a Jeanne, una empleada muy fisgona del servicio de Correos de Saint-Maló, y entre ambas se establece una relación criminal.
“No va más/Rien ne va plus (1997). Presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2010.“En el corazón de la mentira”/ Au coeur du mensonge (1999). Eloise, una niña de diez años, aparece estrangulada en un pueblo de Bretaña. La policía comienza interrogando a René, profesor de dibujo y última persona que vio a la niña con vida. Aunque René, y sobre todo su mujer, Viviane, enfermera a domicilio, son queridos en el puebio, no son nativos de la región. Una segunda muerte violenta acaba por aterrorizar al pueblo.
“Gracias por el chocolate”/ Merci pour le chocolat (2000). Presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2016.
“La dama de honor”/ La demoiselle d’honneur (2004). Película presentada en nuestro cineclub en noviembre de 2010.
Claude Chabrol falleció en París el 12 de septiembre de 2010.

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UN ASUNTO DE MUJERES/ UNA AFFAIRE DE FEMMES (1988) GÉNERO: DRAMA. PAÍS: FRANCIA, DURACIÓN: 110’

Dirección: Claude Chabrol. Guión: Claude Chabrol, Colo Tavernier O’Hagan (Novela: Francis Szpiner). Intérpretes: Isabelle Huppert, François Cluzet, Marie Trintignant, Nils Tavernier, Dominique Blanc. Fotografía: Jean Rabier. Música: Matthieu Chabrol.

Sinopsis: En una Francia ocupada por los nazis, Marie, una joven mujer, mal vive con su esposo herido en combate y sus dos pequeños hijos. Un día cualquiera, su vecina le pide ayuda para deshacerse del bebé que espera, y aunque carece de experiencia en estos asuntos, no duda en provocarle un aborto. Pronto, otras mujeres, se enteran de lo ocurrido y es así como Marie, ve en esta práctica ilegal, una forma de superar su situación económica.

A medida que pasan los días, nuestra protagonista empieza a liberarse del yugo de un esposo que la agobia y maltrata y a darse algunos pequeños lujos. Es entonces cuando entabla amistada con Lucía, una prostituta que le mostrará una nueva vida.

La ambición de Marie parece no tener límites. No contenta con su próspero negocio de abortos, y aconsejada por su nueva amiga, empieza a arrendar cuartos, en su propia casa, para que ella y otras mujeres, ejerzan allí su oficio. La película está basada en hechos reales y cuenta la historia de Marie-Louise Giraud, última mujer guillotinada en Francia.

Como ya es característico en su filmografía, Chabrol construye esta historia con una narrativa despojada de todo elemento superfluo. Su interés se centra en hacernos partícipes del entorno agobiante en el que se mueven los personajes. Para lograr este propósito recurre al sabio manejo de la cámara, con unos encuadres “cerrados”, que privilegian el uso de los escorzos, los picados y los contrapicados.
Concomitante con este afán minimalista, encontramos una ambientación austera y unos entornos domésticos sencillos. Es de destacar la habilidad del director para mostrar, con solo unos detalles, que la acción trascurre en un país ocupado. Uno o dos policías en un bar, la alusión al toque de queda, o la necesidad del salvoconducto…
La fotografía remarca, mediante el color y la iluminación, la evolución de la trama, envolviéndola con tonos azulados en un comienzo, pasando luego a tonalidades más cálidas, para finalmente, cubrirla con matices más grises y oscuros en el desenlace.

A nivel de la historia, propiamente dicha, podría decirse que está divida en tres partes. En la primera conocemos aspectos propios de las mujeres. Sus secretos, sus modos propios de ver el mundo. Seguidamente, la película aborda el tema del aborto. Y finalmente, Chabrol aprovecha el último tramo del film para denunciar la hipocresía y falsa moral en el ejercicio del poder, y la corrupción del sistema judicial.
Como un verdadero maestro en la dirección de actores, en esta oportunidad, el realizador francés hace acopio de todo su talento, logrando que Isabelle Huppert se luzca en una interpretación, contenida, perfecta. De igual manera François Cluzet, en el papel de esposo y padre distante, logra su cometido de manera magistral. Por último el pequeño Nils Tavernier, se roba la pantalla con su mirada de asombro ante ciertas actuaciones de sus padres.

“Un asunto de mujeres”, nos introduce, en medio de su aparente simplicidad, en una historia que llama a la reflexión sobre temas muy profundos. Una película que sirve de pretexto al insigne maestro para indagar en las complejidades del alma del ser humano, y para profundizar en su obsesiva crítica a la sociedad de su época. Imperdible!

Premios
1989: Globos de oro: Nominada Mejor película de habla no inglesa.
1989: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera.
1988: Venecia: Mejor interpretación femenina (Isabelle Huppert).
1988: Valladolid: Mejor actriz (Isabelle Huppert).
1988: Premios César: 3 nominaciones.